Por Cristina CifuentesDesde cabezas de cerdo a muñecas sexuales: Documentos filtrados revelan los “ataques cognitivos” de Rusia para desestabilizar a Occidente
Los informes ponen de manifiesto el rol del gobierno de Vladimir Putin en ataques vandálicos de falsa bandera y campañas de injerencia electoral en Europa y otros lugares.

La noche del 9 de septiembre pasado, al menos 10 cabezas de cerdo, que tenían la palabra Macron pintada de azul con un pincel, fueron colocadas frente a nueve mezquitas y centros culturales musulmanes en París y sus alrededores, provocando un escándalo mediático y político que se prolongó durante varios días.
El consumo de carne de cerdo se considera haram (prohibido) en el Islam y Francia alberga la mayor comunidad musulmana de la Unión Europea, por lo que inmediatamente se relacionó con un acto islamófobo feroz. Aunque el entonces jefe de la policía de París, Laurent Nuñez (hoy ministro de Interior francés), deslizó que podría haber paralelos con incidentes pasados vinculados a la “interferencia extranjera”.
Y no se equivocaba. Un conjunto de documentos filtrados, obtenidos por periodistas de Delfi Estonia y compartidos con la organización Proyecto de Reporteo de Crimen Organizado y Corrupción (OCCRP) y otros medios de comunicación, reveló los detalles de aquella provocación.
Todo apunta a la Agencia de Diseño Social (SDA), una empresa rusa de relaciones públicas que ya ha sido sancionada por Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea por campañas de influencia anteriores, y a la Administración Presidencial rusa, cuyos funcionarios supervisan el trabajo de la empresa.

Los archivos, que suman varias docenas, incluyen informes internos sobre misiones planificadas y completadas, así como capturas de pantalla de conversaciones privadas de una herramienta de colaboración laboral utilizada tanto por el personal de la SDA como por los funcionarios administrativos rusos.
Los documentos también sugieren que la SDA se ha propuesto la tarea de “profundizar las contradicciones internas entre las élites gobernantes (occidentales), estimular la actividad de protesta entre las fuerzas de la oposición, intensificar las protestas antigubernamentales y ‘agitar’ la parte amorfa del electorado en los países de la OTAN y sus satélites”.
Así, detallan numerosas operaciones -descritas internamente como “ataques cognitivos” contra Occidente- que incluyeron otros actos de vandalismo en Francia y Alemania, esfuerzos por difundir mensajes prorrusos a través de líderes de opinión occidentales y campañas de injerencia electoral. Entre estas últimas se encuentra un plan para influir en las próximas elecciones parlamentarias de Armenia del 7 de junio mediante un medio de comunicación dirigido a los votantes de habla rusa, con el objetivo de frenar el giro geopolítico del país hacia Occidente.
En el caso de las mezquitas y centros islámicos en Francia, un documento titulado “Informe sobre la Operación Cabeza de Cerdo” detalla la planificación interna que precedió a los ataques, incluyendo fotografías de las cabezas de cerdo preparadas antes de su distribución, que nunca se habían hecho públicas.
Según el documento, citado por la OCCRP, un grupo de seis agentes llegó a París el 7 de septiembre, realizó un “reconocimiento” el 8 de septiembre, entregó las cabezas de cerdo la noche siguiente y luego “abandonó el país con éxito”.
El archivo concluye con una larga lista de artículos periodísticos en francés, inglés y ruso que cubrieron el ataque. “La operación recibió una amplia cobertura en medios de comunicación de todo el mundo”, afirma con orgullo.
Un mensaje filtrado expone uno de los objetivos de este tipo de guerra de información: ayudar a Rusia a “mantener la imagen de superpotencia” en el escenario mundial. “Cuanto más participe Rusia en campañas de influencia activas en todo el mundo, más fuerte será la imagen de Rusia como potencia mundial”, reza el mensaje.

La organización indica que debido a que muchos de los archivos filtrados carecen de un autor claro, no siempre resulta evidente si un documento específico, y las operaciones que describe, se originaron en la SDA, la administración presidencial o en otro lugar. La administración presidencial rusa y la SDA no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Otros casos
No es la primera vez que se acusa a la SDA de llevar a cabo operaciones de influencia en colaboración con el Estado ruso. La empresa fue sancionada por países occidentales por este motivo, y en 2024, periodistas de Delfi Estonia, Süddeutsche Zeitung y otros medios europeos obtuvieron una serie de archivos filtrados que revelaban los esfuerzos de la empresa por reducir el apoyo occidental a Ucrania e impulsar a los partidos de extrema derecha en las elecciones al Parlamento Europeo.
Ese mismo año, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó una declaración jurada en la que un agente del FBI testificó que la empresa estaba bajo la “dirección y control” de la administración presidencial rusa.
Esta última filtración, de la cual el medio armenio Fact Investigation Platform publicó algunos detalles sobre las operaciones de la SDA a lo largo de 2025, contiene planes previstos para este año. Además, aporta más pruebas de que altos cargos de la administración presidencial dirigen las operaciones, ejercen poder presupuestario e incluso controlan el paradero del líder de la SDA.
En conversación con OCCRP, James Pamment, experto en injerencia extranjera hostil y director del Instituto de Investigación de Defensa Psicológica de la Universidad de Lund en Suecia, dijo que los documentos indican “un patrón de escalada temeraria”.
“Están intentando crear conflictos entre grupos (de la sociedad)”, afirmó Pamment, quien ha investigado exhaustivamente a la Iglesia Adventista del Séptimo Día. “Somos muy conscientes de lo fácil que resulta avivar las tensiones existentes en Europa en estos momentos, sobre todo en torno a temas como la migración o las tensiones religiosas. Es peligroso”.
El OCCRP afirmó que también hubo conversaciones sobre dos proyectos que no se llevaron a cabo o no se hicieron públicos: un plan para profanar un monumento parisino al general Charles de Gaulle y culpar del vandalismo a los nacionalistas ucranianos, y una operación para lanzar 30 muñecas sexuales al río Sena con el mensaje: “¡Que se jodan los inmigrantes!”.
Una de las cabecillas es una usuaria que se hace llamar Kristin Kiler, la forma rusa de escribir Christine Keeler, la infame corista inglesa cuyos romances con John Profumo, secretario de Estado para la Guerra, y un agregado naval soviético contribuyeron a la caída del gobierno británico en la década de 1960.
Una hoja de cálculo en los archivos identifica a “Kiler” como Sofia Zakharova, una alta funcionaria de tecnología de la información en la administración presidencial rusa, la oficina ejecutiva de Vladimir Putin. Fue sancionada por la UE en 2024 por su trabajo con la SDA. La notificación de sanciones la describía como jefa del departamento de comunicaciones que trabajaba “directamente con (el director de la SDA) Ilya Gambashidze”.
Entre los documentos también hay referencias incriminatorias a un incidente ocurrido en Alemania el año pasado, en el que cientos de autos vieron sus tubos de escape rellenados con espuma expansiva y fueron vandalizados con pegatinas que decían: “¡Sé más ecológico!”, en un aparente intento de implicar al Partido Verde.

“Deutsche Welle está escribiendo sobre nosotros”, le dice un aparente miembro del personal de SDA a un funcionario ruso en uno de los mensajes, proporcionando un enlace a un reportaje que describe la protesta falsa.
Un analista del Centro de Excelencia Europeo para la Lucha contra las Amenazas Híbridas, una organización de expertos en seguridad con sede en Helsinki que ayuda a los gobiernos de la UE y la OTAN a contrarrestar las “amenazas híbridas”, afirmó que el peligro del trabajo de la SDA reside en sus posibles consecuencias a largo plazo.
“Pueden pasar años antes de que los efectos sean completamente visibles, y para cuando lo sean, podría ser demasiado tarde para responder con eficacia”, afirmó el analista a OCCRP, quien solicitó el anonimato de acuerdo con la política de la organización. “Por eso es tan importante contrarrestar estas operaciones de inmediato e impedir que se sigan propagando”.
Una presentación hallada en la filtración sugiere que la SDA está detrás de un grupo mediático activo en los antiguos países soviéticos llamado SNG Media. El objetivo del grupo, según el documento, es “compensar la pérdida de lazos entre los residentes de los países del espacio postsoviético tras la disolución de la URSS, reconocida como una de las mayores catástrofes geopolíticas del mundo”.
Oficialmente, el grupo de 12 medios de comunicación parece estar gestionado por una empresa rusa independiente llamada SNG Media, indicó OCCRP.
Según otro archivo del proyecto filtrado, la SDA planeaba utilizar uno de estos medios, erevan.one, para influir en el resultado de las próximas elecciones de Armenia en junio.
La votación se considera una prueba crucial para determinar si el país continuará con el giro geopolítico impulsado por el primer ministro Nikol Pashinyan, alejándose de Rusia y acercándose a Europa y Estados Unidos. Funcionarios y analistas occidentales han advertido que el Kremlin está intentando influir en las elecciones mediante propaganda, ciberataques, manipulación de información y flujos financieros ilícitos, con el fin de mantener a Ereván bajo la influencia de Moscú.
Por ejemplo, un documento filtrado titulado “Los armenios rusos deciden” subraya que una gran parte de los votantes armenios también son ciudadanos rusos y que “estos votantes pueden tener una influencia muy grande e incluso decisiva en los resultados”.
Mientras que otro archivo contiene un horóscopo sumamente negativo para Pashinyan que lo describe como un “símbolo de la profunda crisis nacional de Armenia”. Un pronóstico astrológico similar se publicó en erevan.one a principios de mayo.
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