Estabilidad política, elecciones y pandemia: los desafíos clave de Sagasti en Perú

Foto: Agencia Andina

El congresista de 76 años juró como el nuevo Presidente de Perú, tras el breve período de Manuel Merino, que duró apenas cinco días.




Una semana después de que estallara una severa crisis política y social en Perú tras la destitución por parte del Congreso del entonces mandatario, Martín Vizcarra, el país ponía en marcha -una vez más- una transición en la ruta hacia las elecciones generales en abril, con la toma de posesión de Francisco Sagasti como nuevo Presidente. El político centrista de 76 años, fue elegido el lunes como líder del Legislativo, dando paso a su arribo al Palacio Pizarro. Esto, tras la renuncia el domingo de Manuel Merino, que había reemplazado a Vizcarra pero cuyo gobierno fue derribado por las protestas.

“Defenderé la integridad física y moral de la República. Haré cumplir la Constitución y la libertad de culto”, dijo al momento de asumir como Presidente. En apenas una semana, Perú ha tenido tres mandatarios: Vizcarra, Merino y ahora Sagasti.

Los medios peruanos destacaron que uno de los primeros gestos que tuvo el nuevo mandatario fue el haber invitado a la ceremonia a los familiares de las dos víctimas fatales que dejaron las protestas.

El nuevo Presidente de Perú, Francisco Sagasti, junto con la titular del Congreso, Mirtha Vásquez. Foto: Agencia Andina

En conversación con La Tercera, Fernando Vivas, columnista de El Comercio, señaló que con la llegada de Sagasti “la crisis corta ha sido superada, no así la crisis larga y grande que ha provocado la pandemia, con decenas de miles de muertos y con una recesión en la que nos estamos reactivando a duras penas”. “La crisis corta, que ha sido muy intensa, sí está resuelta. En la calle ya se aquietó y la solución buscada por el Congreso, el que tanto nos defraudó unos días atrás, no ha podido ser mejor. Francisco Sagasti es quizás, sino el mejor de lo mejor que había en este Congreso, cuyo promedio dejaba mucho que desear”, añadió.

La siguiera tarea de Sagasti es nombrar a su primer ministro y al resto de los miembros del gabinete. Cuando fue consultado la noche del lunes sobre este tema, se comprometió a formar un equipo plural “que pueda representar a la diversidad de la ciudadanía” en los ochos meses de gestión (hasta julio de 2021), aunque no mencionó nombres. “Va a ser gente muy diversa, con experiencia distinta, queremos representar la pluralidad de puntos de vista, estamos atentos a incorporar personas de las distintas regiones del país”, señaló.

Uno de los principales desafíos que tendrá por delante es hacer frente a la pandemia del coronavirus, que tiene a Perú como uno de los países más afectados, con más de 938 mil casos y más de mil muertos por millón de habitantes. Esta situación sanitaria ha tenido como consecuencia severas dificultades económicas. De hecho, el desempleo ya se empina en el 9,6%, mientas que el PIB se ha contraído fuertemente producto de las medidas de confinamiento que ha paralizado la economía.

Foto: Agencia Andina

“Debe impulsar la recuperación de la economía, el empleo, el trabajo formal e informal. Eso es algo fundamental”, dice a La Tercera el analista limeño, Luis Benavente. “Otro punto es inherente a lo que es un gobierno de transición, que es el cumplimiento estricto y transparente del calendario electoral y de todo el proceso, pero no es un simple gobierno de transición”.

A nivel político, no se esperaba que las pugnas al interior del Congreso se terminen con la llegada de Sagasti a la Presidencia. Por un lado, la Mesa Directiva que lo llevó al poder está compuesta por Mirtha Vásquez del Frente Amplio, que ejercerá como titular del Congreso. Según Martín Hidalgo, periodista peruano que lleva años escribiendo sobre el Congreso, es probable que Vásquez vote de forma distinta que su bancada, tal como lo hizo en el proceso de destitución en el que estuvo en contra.

“Tiendo a pensar que sí se logre la estabilidad política, porque las condiciones de la transición así lo permitirían calcular. Hay condiciones de transición hacia una estabilidad similares a la de Valentín Paniagua, que juró como Presidente y resolvimos la inestabilidad que nos trajo la caída de Alberto Fujimori. Con ese antecedente histórico y esas características de transición que está tomando este gobierno es de esperar que sí, pero los pronósticos son reservados”, indicó Vivas.

“Debe lograr estabilidad política en el país, lo cual puede hacer hacerlo, porque es respetado y puede ser escuchado por distintos sectores”, concluye Benavente.

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