Guri a media máquina: el declive de la represa que tiene a oscuras a Venezuela

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Un segundo apagón llevó a la suspensión de clases y actividades laborales por 24 horas en Venezuela.

Dos apagones en menos de un mes confirmaron una crisis de suministro en la principal central hidroeléctrica del país y la segunda más grande de Sudamérica.




Atrás quedó la época en que Venezuela se posicionó como pionero en la producción de energía eléctrica en América Latina. El diseño y la implementación del Embalse de Guri, en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, puesto en funcionamiento en 1978 como el mayor proyecto de generación de energía de ese país, daba entonces cuenta de la bonanza de una nación con unas de las mayores reservas de crudo del planeta.

Pero hoy la realidad es diametralmente opuesta. Un segundo apagón masivo en menos de un mes -que anoche afectaba a varios estados venezolanos- ha confirmado la crisis de suministro en la segunda central más grande de Sudamérica, sólo superada por la de Itaipú (Brasil/Paraguay).

Con una superficie de 4.250 km² y un suministro que provee a cerca del 70% del país, Guri, ubicada en el estado de Bolívar en la región de la Guayana venezolana, fue construida en fases en un período superior a 23 años. Su generación es 14 veces más que los 690 MW de la Central Ralco de la región del Biobío, en Chile.

"La capacidad instalada en Guri es de aproximadamente 10.000 MW y el caudal promedio de aporte del río Caroní, que surte el embalse de Guri, permite producir en la misma unos 50.000 GWh/año, que se ajusta hacia arriba o hacia abajo, según sea la hidrología que se tenga", explicó a La Tercera el ingeniero eléctrico, Miguel Lara, exgerente de la Oficina de Planificación del Sistema Interconectado de Venezuela (Opsi).

Hasta 2004, Lara fue uno de los responsables de la oficina que coordina toda la operación del sistema venezolano de transmisión eléctrica y su salida se concretó tras apoyar un referendo revocatorio contra Hugo Chávez.

Crisis eléctrica

Mientras el gobierno de Nicolás Maduro insiste en que tanto el primer apagón -que dejó al 90% del país a oscuras- como el segundo corte eléctrico se deben a un "sabotaje" de la oposición, encabezado por la Casa Blanca, lo cierto es que las fallas no son algo nuevo.

En 2010, bajo el mando de Chávez, la crisis energética producto de la sequía hizo descender a niveles críticos el agua en Guri. El sector, nacionalizado en 2007 y a cargo de la Corporación Eléctrica Nacional, se situó entonces en estado de "emergencia".

"El declive comenzó en 1999, cuando se comenzaron a perder prácticas de mantenimiento y se sustituyeron a profesionales preparados y capacitado por adeptos políticos y militares. Son 20 años de acciones contrarias a las sanas prácticas propias de un sistema eléctrico", denunció Lara.

De acuerdo con este experto, las fallas han llevado al sistema a funcionar a sólo el 15% de su capacidad, ya que con la custodia militar en todo el territorio y la antigüedad de los equipos (análogos) "no existe la posibilidad de un sabotaje", concluyó.

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