Mundo

¿Qué viene ahora para Venezuela y Maduro?

Una semana después de que fuerzas especiales estadounidenses capturaran al presidente venezolano en Caracas, las dudas respecto del futuro inmediato del país solo han ido en aumento. De hecho, Donald Trump reconoció que la vigilancia y el control de su país en Venezuela podría durar años. Nicolás Maduro deberá comparecer el 17 de marzo, mientras su régimen ha comenzado a reconfigurarse.

¿Quién gobierna Venezuela?

Aunque tras la captura de Nicolás Maduro se pensó que aquello generaría la caída del régimen chavista, fue la vicepresidenta Delcy Rodríguez quien asumió como mandataria interina. Es decir, se ha mantenido prácticamente la misma cúpula del Ejecutivo de Maduro, aunque no estaba del todo claro el rol que jugarán dos hombres clave del gobierno: el ministro del Interior, Diosdado Cabello, y el jefe de Defensa, Vladimir Padrino López, acusados por Washington de narcotráfico.

De todos modos, Donald Trump ha dicho que su país mantendrá la vigilancia y el control del gobierno venezolano. Al mismo tiempo, el presidente estadounidense descartó la posibilidad de que la líder de oposición María Corina Machado asuma el Ejecutivo, porque, según él, “no cuenta con el apoyo ni el respeto” del país.

Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, junto a Nicolás Maduro.

A juicio de Hatem Dasuky, exministro consejero de la embajada de Colombia en Chile, “hay una pelea interna a muerte, de tiempo atrás, entre la familia de Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, que tiene su origen en una lucha prolongada por el control interno del chavismo y del Estado”. “Cabello, desde los tiempos de Hugo Chávez, tiene el control de los aparatos de seguridad”, y “Rodríguez conoce todo el régimen desde adentro”, dice a La Tercera. Por esta razón, de acuerdo a Dasuky, Estados Unidos necesita a la presidenta interina para la transición, “pero eso no pasará hasta que ella no logre limpiar la casa y acabar con todos los rezagos de Diosdado Cabello y Padrino López”.

En cuanto a María Corina Machado, reconocida por Washington como la legítima ganadora de las elecciones de 2024, Dasuky estima que dejó de ser considerada por la Casa Blanca debido a su falta de influencia en el Ejecutivo y en las Fuerzas Armadas venezolanas. Según The Wall Street Journal, la CIA recomendó a Trump darle el poder a Delcy Rodríguez, ya que consideró que Machado no podría haber controlado al Ejército.

Freddy Guevara, exdiputado de la oposición venezolana, piensa que Cabello está “aceptando la prevalencia de Delcy Rodríguez” debido a la interlocución de EE.UU. y también para mantener su propia sobrevivencia. A su vez, Guevara advierte que la presidenta interina “está en una posición más peligrosa que todos los que estuvimos en Venezuela en la oposición”. “Si no le cumple a Trump, la puede meter presa; si le cumple a Trump, se mete en problemas con los rusos, iraníes, chinos y cubanos”. El exlegislador también sostiene que si en algún momento se comprueba que Rodríguez traicionó a Maduro, Cabello quizás “quiera eliminarla”.

El futuro judicial de Maduro

El lunes, Nicolás Maduro enfrentó su primera audiencia en Nueva York, en la que se declaró inocente de los cargos de narcotráfico, terrorismo y corrupción. El derrocado presidente venezolano se encuentra encarcelado en el Metropolitan Detention Center, en Brooklyn, a la espera de su próxima audiencia, agendada para el 17 de marzo.

El abogado y exembajador de Venezuela en Canadá Orlando Viera-Blanco apunta a La Tercera que Maduro no tiene muchas posibilidades de salir indemne: “Jurídicamente existen suficientes elementos de convicción para que inevitablemente Maduro enfrente una condena grave en Estados Unidos”. Según Viera-Blanco, su cargo de gobernante, en un sentido penal, amplifica la gravedad de los delitos que se le imputan y “lo colocan a los efectos de Estados Unidos como un criminal de altísima peligrosidad”.

Ilustración de la primera audiencia de Nicolás Maduro, en Nueva York.

Según el exdiplomático venezolano y ahora académico en EE.UU., la exprimera dama Cilia Flores también arriesga una pena grave. De los cuatro cargos que se le atribuyen a Maduro, Flores está acusada de tres. Es por esto que su sentencia, en el “sentido de acumulación de pena del sistema norteamericano, podría ser inferior, pero me luce que sigue llegando a la perpetuidad”, comenta Viera-Blanco.

El exdiplomático cree que la defensa de Maduro pedirá una fianza con fines estratégicos, porque eso les permitiría conocer las pruebas con las que cuenta la fiscalía. Cuando tengan acceso a este material, lo van a analizar para “ir desvirtuando elementos probatorios”. A su parecer, será “una estrategia que se va a basar mucho en instrumentos procesales sobre la legalidad de la sustanciación y del propio proceso”. Es decir, intentarán objetar la forma en que se obtuvo la evidencia y los motivos del juicio.

En cuanto a la legitimidad de la detención extraterritorial, Viera-Blanco no cree que para la fiscalía su justificación sea un problema, puesto que ya existen precedentes legales, como el caso de EE.UU. vs. Noriega en 1990.

De acuerdo con el cientista político venezolano José Vicente Carrasquero, lo que más le jugará en contra a Maduro es la confesión de dos de sus hombres cercanos: El “Pollo” Carvajal y Clíver Alcalá, dos exmilitares de alto rango chavistas que confesaron su culpabilidad en la misma causa iniciada contra el depuesto jefe de Estado venezolano en 2020. “De alguna manera la acusación contra Maduro ya fue aceptada por dos cómplices”, dice Carrasquero.

El petróleo de Venezuela

El país caribeño cuenta con una quinta parte de las reservas mundiales de crudo, por encima de Arabia Saudita e Irán. El martes, Trump anunció que Venezuela entregará a EE.UU. entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para su comercialización, dividendos que luego se repartirán ambas naciones.

De acuerdo con The Wall Street Journal, el mandatario republicano planea bajar los precios de cada barril a 50 dólares, lo que le daría control sobre la mayoría de las reservas petroleras de Occidente y lo ayudaría a “cumplir objetivos primarios de su administración: expulsar a Rusia y China de Venezuela y reducir los precios de la energía para los consumidores estadounidenses”.

Escultura de plataforma petrolera a las afueras de la empresa estatal Petróleos de Venezuela, en Caracas. PHOTO: CAROLINA CABRAL/BLOOMBERG NEWS

Carrasquero, profesor universitario en Miami, explica que la industria petrolera en Venezuela está muy empobrecida: “En 1998, justo antes de que llegara Chávez, se producían 3,5 millones de barriles de petróleo; hoy de casualidad y con mucha tristeza llega a un millón”. Según él, esta baja se produjo porque “solamente se extrajo y no se reinvirtió nada”.

Carrasquero atribuye la intervención estadounidense en Venezuela a un “rol geopolítico”, puesto que “Estados Unidos no necesita el petróleo de Venezuela”. Sin embargo, tener un país “produciendo petróleo en la región disminuye la dependencia de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, que tiene siempre un riesgo latente”.

Respecto a la cantidad de petróleo que el mandatario estadounidense anunció que recibiría su país, este analista sostiene que “50 millones de barriles en un año, eso es nada, es una miseria”. “Básicamente, lo que está diciendo Trump es que ese petróleo que antes se estaba enviando a China, que antes se estaba vendiendo en los mercados grises, inclusive negros de la economía, ahorita va a venir a Estados Unidos”, dice.

De acuerdo al economista venezolano José Noguera, académico de la Usach, en las calles de Caracas, dentro de la “euforia colectiva” del momento, la gente cree que “Estados Unidos va a venir a empezar a sacar petróleo y en un rato vamos a estar con una economía pujante”.

¿Otra acción en el barrio?

En los días siguientes a la captura de Maduro, Trump calificó de “enfermo” al Presidente colombiano, Gustavo Petro, además de afirmar que fabrica cocaína, que “ha matado a mucha gente” y, en tono de evidente amenaza, que “no va a seguir haciéndolo mucho tiempo”. En respuesta, Petro llamó a los colombianos a manifestarse y a defender al país.

Pero la noche del miércoles, una inesperada llamada telefónica bajó la tensión. Trump habló con Petro y señaló que fue “un gran honor”. Incluso, lo invitó a la Casa Blanca, según consignó The New York Times.

De izquierda a derecha: Daniel Ortega, Nicolás Maduro y Miguel Díaz-Canel. YAMIL LAGE

Sobre Cuba, días atrás el mandatario estadounidense manifestó que “está a punto de caer” debido a su situación económica. A juicio de Carrasquero, Estados Unidos no intervendrá en la isla y optará por cansar al régimen “hasta que haya una especie de movimiento interno que los saque del país”. Y aunque no se ha pronunciado sobre Nicaragua, el mandato de Daniel Ortega y Rosario Murillo se ha tensionado desde la caída de su aliado chavista. “Ortega y Murillo han tenido la inteligencia de no meterse con la economía”, dice Carrasquero.

En cuanto a Colombia, Hatem Dasuky sostiene que su país tiene un perfil opuesto al de Venezuela. “Yo creo que los casos de Colombia y Venezuela son sumamente diferentes”, comenta. “Ya no se trata de ideología, sino que se trata de intereses y negocios”, plantea. La institucionalidad, la separación de poderes del Estado y los organismos de control político son elementos que este periodista colombiano cita para marcar las diferencias entre ambas naciones. “Lo que hace Trump es llamarle la atención”, afirma Dasuky, “y decirle (...) estamos nosotros pendientes, mire lo que le pasó a su vecino’”. “Colombia es un socio comercial muy importante, muy estratégico para los Estados Unidos”, cierra.

El rol de Marco Rubio

“Si yo viviera en La Habana, estaría preocupado”, comentó el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, en la conferencia de prensa tras la captura de Maduro. Diez años atrás, el exsenador republicano ya manifestaba su oposición al régimen chavista y solicitaba sanciones contra el país. Ahora, ostentando uno de los cargos más altos del gabinete de Estados Unidos, el encargado de asuntos exteriores fue uno de los principales impulsores de la intervención estadounidense en Venezuela.

Hijo de inmigrantes cubanos, recientemente fue apodado “virrey” de Venezuela por The Washington Post, mientras que la oposición demócrata lo ha criticado por no haber advertido al Congreso.

Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU. junto al Presidente Donald Trump.

Cuando Freddy Guevara era uno de los líderes de la oposición venezolana sostuvo dos reuniones con Rubio. Tras esos encuentros le quedó la impresión de que el actual secretario de Estado sabía muy bien quién era Delcy Rodríguez, su hermano Jorge y Diosdado Cabello. “No creo que él se deje engañar”, dice.

De esas reuniones, Guevara destaca que a Rubio “le preocupaba que los demócratas con Joe Biden confundieran el problema de Maduro con un problema migratorio, y no con un problema de democracia, seguridad hemisférica y seguridad nacional”.

Según Guevara, “primero van a consolidar Venezuela, y Venezuela va a servir para liberar a Cuba y Nicaragua”.

Más sobre:Caída de MaduroLT SábadoMaduroTrumpEstados UnidosCaracasNicolás MaduroJuicio a MaduroDonald TrumpWashingtonNueva YorkCubaColombiaNicaraguaMarco Rubio

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE