Por Fernando FuentesTrump, Putin… Zelensky: Los perdedores y los ganadores de las elecciones que pusieron fin a la era Orbán en Hungría
La derrota del primer ministro en las elecciones parlamentarias del domingo saca del camino a uno de los mayores antagonistas de la UE, mientras que significa un duro golpe para Washington, el Kremlin y la extrema derecha europea.

Los votantes húngaros destituyeron el domingo al primer ministro Viktor Orbán, quien llevaba 16 años en el poder, rechazando las políticas autoritarias y el movimiento de extrema derecha global que él representaba, y eligieron a favor de un candidato proeuropeo en un resultado electoral sorprendente con repercusiones mundiales.
El ganador de las elecciones, Péter Magyar, un antiguo leal a Orbán que hizo campaña contra la corrupción y en temas cotidianos como la salud y el transporte público, se ha comprometido a reconstruir las relaciones de Hungría con la Unión Europea y la OTAN, lazos que se deterioraron durante el mandato de Orbán. Los líderes europeos felicitaron rápidamente a Magyar.
Se trata de un duro golpe para Orbán, estrecho aliado tanto del presidente estadounidense Donald Trump como del presidente ruso Vladimir Putin. Orbán reconoció su derrota tras lo que calificó como un resultado electoral “doloroso”.

Orbán, el líder que más tiempo ha permanecido en el cargo en la UE y uno de sus mayores antagonistas, ha recorrido un largo camino desde sus inicios como un agitador liberal antisoviético hasta el nacionalista prorruso admirado hoy por la extrema derecha mundial, destaca el medio Fortune.
La UE estará a la expectativa de ver qué hace Hungría con respecto a Ucrania. Orbán frustró repetidamente los esfuerzos del bloque por apoyar a Kiev en su guerra contra la invasión rusa a gran escala, mientras cultivaba estrechos lazos con Putin y se negaba a poner fin a la dependencia de Hungría de las importaciones de energía rusas.
Del mismo modo, Orbán desempeñó un papel preponderante en la política populista de extrema derecha a nivel mundial.
Así, miembros del movimiento “Make America Great Again” (MAGA) de Trump se encuentran entre quienes veían al gobierno de Orbán y a su partido político Fidesz como ejemplos brillantes de política conservadora y antiglobalista en acción, mientras que era vilipendiado por los defensores de la democracia liberal y el estado de derecho.
Por ello, tras la aplastante derrota de Orbán en las elecciones de este domingo, la edición europea del medio Politico eligió a los ganadores y perdedores de estos comicios cuyas repercusiones van mucho más allá de las fronteras de Hungría. “Aquí están los que están furiosos con el resultado y los que respiran aliviados”, destacó la publicación sobre lo que llamó las elecciones “más trascendentales de Europa este año”.
Ganadores
A juicio de Politico , entre quienes sacan cuentas alegres con la derrota de Orbán se encuentran la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quienes ahora pueden despedirse de uno de los líderes más obstinados de la UE, que utilizó su veto en decisiones cruciales de Bruselas, incluido el apoyo financiero a Ucrania.
“Hungría ha elegido Europa. Europa siempre ha elegido Hungría. Un país retoma su camino europeo. La Unión se fortalece”, declaró von der Leyen momentos después de que Orbán reconociera la derrota.
El presidente Volodymyr Zelensky felicitó a Hungría el domingo por la noche. “Ucrania siempre ha buscado mantener buenas relaciones de vecindad con todos los países de Europa y estamos dispuestos a impulsar nuestra cooperación con Hungría”, declaró, añadiendo que Kiev está preparada para “reuniones y trabajo constructivo conjunto en beneficio de ambas naciones”.
Zelensky tiene razones para celebrar. Este año, Orbán vetó un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania acordado por los líderes -incluido él mismo- en diciembre de 2025.
Magyar desea mantener buenas relaciones con Bruselas y probablemente desbloqueará el préstamo. Sin embargo, se trata de una victoria agridulce para Zelensky, ya que el primer ministro electo ha declarado que se opone al envío de armas o dinero en efectivo a Kiev y a la aceleración del proceso de adhesión de Ucrania a la UE.
El sucesor de Orbán prometió someter esa cuestión a referéndum, lo que en la práctica significaría retrasar el proceso dado el fuerte sentimiento antiucraniano en la sociedad húngara, al que necesita complacer para mantener el apoyo.
Politico también sitúa como ganadores a los jóvenes húngaros. Las encuestas previas a la votación sugerían que hasta dos tercios de los húngaros menores de 30 años querían que Orbán se marchara.
Magyar agradeció a la juventud húngara en su discurso de victoria, mientras multitudes de jóvenes inundaban las calles de Budapest celebrando el resultado. “Gracias por devolvernos la esperanza, la esperanza en el cambio”, dijo.
Los periodistas independientes se han enfrentado a una ardua batalla en Hungría, donde Orbán tomó el control del 80% de los medios de comunicación. A pesar de ello, los reporteros independientes fueron un factor decisivo en el resultado final. Revelaron cómo el gobierno del líder de Fidesz trabajó para debilitar a la oposición a través de los servicios secretos del país y obtuvieron detalles de llamadas telefónicas entre Budapest y el Kremlin, en las que se trataron asuntos delicados de la UE, destacó Politico.
Los médicos también son vistos como ganadores. Se verán beneficiados, ya que el gobierno húngaro se ha comprometido a aumentar la inversión pública en 1.000 millones de euros anuales. Esta promesa llega tras una década de gasto insuficiente en el sector sanitario, que provocó largas listas de espera, hospitales en mal estado, falta de equipamiento y, en última instancia, una fuga de cerebros, según declaró a Politico Péter Almos, presidente de la Cámara Médica Húngara.
Perdedores
El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, visitó a Orbán en Budapest el 7 de abril para apoyar su candidatura a la reelección, alardeando de que ganaría y acusando a la UE de interferir en la votación. El presidente estadounidense, Donald Trump, había respaldado públicamente a Orbán en cinco ocasiones durante los últimos seis meses y prometió que Washington brindaría apoyo económico a Hungría.
Pero las palabras de apoyo fueron en vano, asestando un duro golpe a la Casa Blanca, que ahora ha perdido a su principal aliado en Europa a medida que las relaciones transatlánticas se deterioran.
Tampoco saca cuentas alegres la red de think tanks conservadores que financia el gobierno de Orbán, que ahora está a punto de sufrir pérdidas económicas. Esto incluye al Mathias Corvinus Collegium, el grupo de expertos que dirige el director político de Orbán y que ejerce presión sobre las instituciones de la UE en Bruselas.
Asimismo, los empresarios húngaros cercanos a Fidesz que dominan el sector privado del país -entre ellos Lőrinc Mészáros, amigo de la infancia de Orbán, y su yerno István Tiborcz- corren el riesgo de perder su acceso privilegiado a los fondos de la UE y a los contratos públicos.
La derrota de Orbán también es un duro golpe para el Kremlin, ya que el presidente ruso, Vladimir Putin, pierde a un valioso aliado -y una fuente clave de información privilegiada- en el seno de la UE.
En los últimos meses, medios húngaros e internacionales han revelado estrechos vínculos entre Budapest y Moscú, incluyendo conversaciones telefónicas entre el ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, y su homólogo ruso, Sergey Lavrov.
Según estos informes, ambos abordaron las deliberaciones internas de la UE sobre las sanciones contra Rusia, y Szijjártó supuestamente prometió compartir documentos europeos confidenciales a través de la embajada húngara.
Por último, destaca Político, la derrota de Orbán es una dura noticia para la extrema derecha europea. El derrotado premier, quien prometió en repetidas ocasiones “ocupar” Bruselas y cambiar las instituciones desde dentro, es la figura clave del partido ultraderechista Patriotas por Europa, que agrupa a partidos nacionalistas de la UE como la Agrupación Nacional francesa, liderada por Marine Le Pen, y Vox de España, encabezada por Santiago Abascal.
La caída de Orbán también supone una pérdida para otras figuras de la extrema derecha europea, incluida la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que pierde un aliado en la mesa de negociaciones en Bruselas, concluyó la publicación europea.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
3.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE


















