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Ulrich Siegmund, el hombre tras el triunfo de AfD en Sajonia-Anhalt, apuesta a la ayuda de los populistas de izquierda de BSW

El exvendedor de aromatizantes ambientales de 35 años podría convertirse en el primer presidente de extrema derecha en un Estado federado alemán tras la Segunda Guerra Mundial. "¡Todo empieza aquí, en Sajonia-Anhalt! No vamos a ceder, ni a renunciar a nuestros valores", advirtió.

Ulrich Siegmund, candidato del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), tras llegar a votar en su localidad durante las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt.

Un día después del batacazo de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones de Sajonia-Anhalt, el canciller federal Friedrich Merz aseguró este lunes que “todos estamos profundamente conmocionados” por el triunfo del partido de extrema derecha, reconociendo que es la “derrota electoral más severa” en “años, o décadas” y que “no esperábamos que las cosas resultaran así”.

Merz afirmó que la votación en el estado federado de 2,14 millones de habitantes “tendrá repercusiones” y que incluso un vistazo a quiénes felicitaron a AfD por su triunfo demuestra “el nivel de atención internacional que ha generado este resultado”.

Añadió que “cuando casi el 60% de los votantes… emiten su voto por partidos políticos que ponen en entredicho las instituciones democráticas de nuestro país… es un resultado electoral que no podemos ignorar como si nada hubiera pasado”. El canciller admitió que esta es “la derrota electoral más severa que ha sufrido la CDU (Unión Demócrata Cristiana) en años, incluso en décadas”.

Y es que con cerca del 44% de los votos, la AfD ha más que duplicado su resultado de 2021, dejando muy atrás a la CDU, que ha pasado del 37,1% de los votos a solo el 17,2%.

Cartel de campaña electoral del político alemán Ulrich Siegmund, representante del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD).

Aunque recalcó que aceptar los resultados es la “esencia misma de la democracia”, Merz destacó que hay cosas que no se someten a votación como son “las normas de la convivencia y los valores de la Constitución” germana. De este modo apuntó que estos valores “no están sujetos a negociación por parte del Estado”. “Sabemos que Alemania tiene una responsabilidad especial debido a su historia. Mantendremos siempre nuestro orden político y nuestro firme arraigo en Europa”, reiteró.

Exvendedor de aromatizantes ambientales

El ganador de la noche electoral en Sajonia-Anhalt fue Ulrich Siegmund, el exvendedor de aromatizantes ambientales de 35 años que podría convertirse en el primer presidente de extrema derecha en un Estado federado alemán tras la Segunda Guerra Mundial.

“Nuestra ‘Visión 2026’ se ha hecho realidad; hemos hecho historia, queridos amigos. Estamos recuperando el control de nuestro país. ¡Todo empieza aquí, en Sajonia-Anhalt! No vamos a ceder, ni a renunciar a nuestros valores; nunca llegaremos a ser como aquellos que hoy han sido castigados con toda justicia”, señaló Siegmund en su discurso de victoria.

“Esto va a suponer un revuelo en toda Alemania (…) Y ahora, en cuanto a lo que sucederá en los próximos días, evidentemente tenemos un mandato para gobernar; evidentemente, como demócratas, siempre estamos dispuestos a tender la mano si en este Landtag hubiera algún grupo o diputado que quisiera resolver con nosotros los problemas de nuestro estado federado”, añadió, lanzando el guante al BSW (Alianza Sahra Wagenknecht-Por la Razón y la Justicia), el partido alemán que se dice de izquierda, pero que está dispuesto a pactar con AfD para sobrevivir.

Nacido en la pequeña localidad de Havelberg, en Sajonia-Anhalt, tres semanas después de la reunificación alemana, en octubre de 1990, Siegmund ha aprovechado su popularidad en línea para acercarse al poder más que ningún otro político de extrema derecha en Alemania desde que terminó la era nazi en 1945. Con más de 670.000 seguidores en Instagram y más de 900.000 en TikTok, es uno de los políticos más populares de Alemania. Sus vídeos acumularon 28 millones de visualizaciones desde junio. Según un estudio de la Universidad de Potsdam, él solo concentró casi dos tercios de las reproducciones de contenido político de Sajonia-Anhalt analizadas durante la campaña.

No es casualidad. Siegmund se formó como comerciante, trabajó durante años en ventas y estudió a distancia Administración de Empresas y Psicología Económica. De aquellos estudios sacó una lección que aplica ahora con precisión a la política: los mensajes sencillos funcionan cuando se repiten. También aprendió que vender no consiste únicamente en colocar un producto, sino en provocar una sensación, apunta el diario español El Mundo.

Ulrich Siegmund celebra en Magdeburgo los primeros sondeos a pie de urna junto a los colíderes de su partido, Alice Weidel y Tino Chrupalla.

Su salto en las redes comenzó durante la pandemia, cuando intensificó su oposición a las restricciones contra el coronavirus y ganó cientos de miles de seguidores. Desde entonces ha perfeccionado la fórmula: frases cortas, repetición, buen humor y una puesta en escena que busca borrar cualquier distancia entre político y elector.

Antes de consolidar su carrera política, trabajó en ventas y en una clínica oftalmológica en Berlín. En 2014, inició una actividad empresarial en el sector del marketing, relacionada con la comercialización de fragancias para interiores y otro tipo de sistemas de aromatización.

Su primera afiliación política fue con la CDU, a la que se unió a los 19 años. En 2014, se pasó a la AfD y dos años después entró en el Parlamento de Sajonia-Anhalt. Desde agosto de 2022, comparte la presidencia del grupo parlamentario con Oliver Kirchner. En 2025, fue elegido candidato principal de AfD para las elecciones regionales que se celebraron el pasado domingo y en las que obtuvo un 44% de los votos. Su candidatura electoral recibió el apoyo del 98,3% de los delegados que participaron en las elecciones internas.

Su ascenso se ha producido dentro de una organización que mantiene una fuerte confrontación con los demás partidos regionales. La sección de la AfD en Sajonia-Anhalt está clasificada desde 2023 como de extrema derecha; la formación ha apelado dicha clasificación.

Asimismo, la agencia de inteligencia nacional ha catalogado a Siegmund como “presunto extremista”, una acusación que rechaza por considerarla políticamente motivada. El partido ha declarado que el islam es incompatible con la Constitución alemana y ha prometido deportaciones masivas de inmigrantes. Varios de sus líderes mantienen estrechos vínculos con Rusia, y algunos han realizado comentarios velados sobre la era nazi, minimizando el Holocausto y repitiendo eslóganes nazis, apunta The New York Times.

El propio Siegmund declaró, en una entrevista para el podcast de Politico, que no podía “apropiarse de juzgar” si el Holocausto fue el peor crimen de la historia de la humanidad, “porque me resulta imposible comprender la totalidad de la historia humana”. También se negó a condenar a los partidarios que coreaban su apellido, Siegmund, al estilo del saludo nazi “Sieg Heil”.

Con todo, Siegmund no es el gran ideólogo de la AfD regional. Ha delegado la vertiente ideológica del programa a Hans-Thomas, un académico especialista en el islam nacido en Timișoara, en Rumania, fundador de la “Plataforma Patriótica” en 2014 y amigo íntimo de Björn Höcke (el presidente de la rama estatal de la AfD en Turingia), centrándose en un objetivo sencillo: dar una imagen más positiva de la sección regional de la AfD, que la Oficina para la Protección de la Constitución había clasificado como “de extrema derecha”.

Siegmund aboga, entre otras cosas, por una política migratoria mucho más restrictiva, las deportaciones y un cambio fundamental en la política regional. En su entorno hay personas de confianza que participaron activamente en la Heimattreue Deutsche Jugend (HDJ), organización que fue prohibida en 2009 por su “afinidad con el nacionalsocialismo” y que pretendía educar a los niños para convertirlos en “luchadores nacionalsocialistas por la libertad” y que enseñaba a los menores “ciencia racial”. Uno de ellos se llama Patrick Harr, portavoz de prensa del grupo parlamentario y la mano derecha de Siegmund. Pero para Siegmund eso fueron “pecados de juventud”, “prescritos hace tiempo”, detalla el diario español El País.

“¡Deportación inmediata!”

“¿Qué cambios introduciría la AfD en Sajonia-Anhalt?”, se preguntó la cadena alemana Deutsche Welle. SI finalmente se hacen con el gobierno regional, la AfD ha prometido “¡deportación inmediata!”. El objetivo declarado, según el programa electoral del partido, es simplemente deportar al mayor número posible de inmigrantes sin permiso de residencia.

El partido también se ha comprometido a endurecer las normas de asilo en todos los niveles: exige mayor detención preventiva, trabajo obligatorio para los solicitantes de asilo y pretende recortar toda el financiamiento estatal para los programas de integración, a los que denomina “industria del asilo”.

Además, pretende excluir de la educación regular a los niños y adolescentes que no tengan residencia permanente en Alemania. Asimismo, se creará un “Grupo de Trabajo para la Remigración” dentro del gobierno estatal para coordinar la política de asilo del estado.

Aún no está claro cuántas de estas medidas podría implementar legalmente un gobierno estatal de la AfD. Por ejemplo, la creación de categorías especiales para refugiados podría constituir una violación del derecho internacional y europeo, señala la Deutsche Welle. Y la cuestión de quién puede y quién no puede ser deportado es competencia del gobierno federal, no de un estado individual.

Este lunes, la AfD celebró una rueda de prensa en la que sus líderes, Alice Weidel y Tino Chrupalla, calificaron junto a Siegmund el resultado en Sajonia-Anhalt como una “victoria histórica” y exigió de inmediato al canciller Friedrich Merz convocar elecciones federales anticipadas para propiciar su reemplazo “antes de Navidad”, según recoge Die Welt.

Weidel tildó el desempeño de la CDU de “desastre” y afirmó que el canciller Merz se ha convertido en una “carga para el desarrollo del país” ante una población que exige un cambio y rechaza la “migración ilegal, fronteras abiertas” y una “política energética desastrosa”. Weidel cerró su intervención asegurando que “la CDU jamás volverá a ganar unas elecciones federales”.

El colíder del partido, Tino Chrupalla, en tanto, adoptó este lunes un tono de moderación para aplacar los temores sobre las políticas de la formación en el poder, asegurando que “nadie tiene por qué temernos” y que están abiertos al diálogo. No obstante, el copresidente de la formación se mostró cauto, haciendo un llamado especial a la CDU para que cambie de posición con respecto a la AfD. “El cordón sanitario ha sido rechazado por una clara mayoría”, sostuvo.

BSW dice que no bloqueará a AfD

Por su parte, el ganador de las elecciones, Ulrich Siegmund, tendió “la mano a todos los actores democráticos”, preguntando si algún grupo o diputado “quiere afrontar esta tarea histórica compartida con nosotros”.

Al respecto, la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) señaló este lunes que no bloqueará que llegue la ultraderecha de Alternativa por Alemania (AfD) al gobierno de Sajonia-Anhalt, apuntando a una posible abstención en la investidura del candidato Ulrich Siegmund.

En una entrevista en la radio pública Deutschlandfunk, el candidato izquierdista en Sajonia-Anhalt, Thomas Schulze, afirmó que BSW no participará de ningún acuerdo político para vetar a AfD, ganadora de las elecciones, poniendo en cuestión el denominado cordón sanitario, práctica puesta en marcha en Alemania los últimos años para evitar la llegada del partido de ultraderecha a puestos de gobierno.

“Hemos dicho que no participaremos en una coalición basada en una ‘barrera de contención’ contra AfD. Hemos dejado muy claro que hablaremos con todos los partidos y, naturalmente, intentaremos sacar adelante también las propuestas del BSW que son importantes para la gente de aquí, en Sajonia-Anhalt”, señaló, abriéndose a la cooperación con AfD.

AfD logró 39 escaños, a escasos tres de la mayoría absoluta necesaria para gobernar. En caso de que se llegue a una tercera votación de investidura bastaría una mayoría simple para elegir al próximo líder del estado situado en Alemania oriental.

De todos modos, Schulze negó que el partido vaya a ayudar a llegar al poder a AfD, advirtiendo que la región ha llegado a esta situación precisamente por el cordón sanitario practicado por los partidos tradicionales. “Son los partidos que durante los últimos años han levantado esa ‘línea roja’, una auténtica barrera de contención, los que ayer (domingo) recibieron su correspondiente factura electoral”, afirmó. “Ellos son los responsables de ello, no la BSW”, agregó.

En todo caso, el dirigente regional de la BSW señaló en que la propuesta de su formación política pasa por formar un gobierno no partidista que cuente con un candidato independiente que sea consensuado con el resto de formaciones.

“Hablaremos con los distintos partidos. Quien considere que quiere apoyarnos, votará por él. Ayer quedó claramente demostrado que el estado está profundamente dividido. Por eso necesitamos un presidente que pueda, de alguna manera, unir a ambos lados”, explicó, reiterando en que ese es su escenario preferido. “Será una persona, con toda seguridad, de aquí, de Sajonia-Anhalt. Tenemos a varias personas en mente. Pero hoy todavía no vamos a mencionar ningún nombre”, afirmó.

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