Chile suma 38 parques y áreas protegidas con acceso universal

Sendero inclusivo en el Parque Nacional Queulat, Región de Aysén.

Se trata de zonas con rampas, senderos y baños adaptados para personas con capacidades diferentes.


La geografía nacional ofrece variados panoramas que cada año atraen a más turistas. Solo en 2017, el número de visitantes alcanzó un peak histórico de 6,5 millones. “Hoy día somos un punto de referencia y nos están mirando desde distintas partes del mundo”, dice el director nacional de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), José Manuel Rebolledo.

Es por esto que en la institución han decidido avanzar en una materia que por años no tuvo protagonismo en términos de turismo: la inclusión. Desde 2006 a la fecha, la corporación ha logrado que 38 de las 84 áreas silvestres protegidas que reciben visitas tengan accesos inclusivos, lo que se traduce en rampas, senderos, miradores y baños adaptados para ser usados por personas con capacidades diferentes.

“La cantidad de individuos con capacidades distintas que nos visitan ha crecido muchísimo. Pasamos de 1.330 en 2006 a casi 9.990 el año pasado”, comenta Rebolledo. Ese aumento, a su juicio, tiene que ver también con cómo la institución se ha puesto al día en esta materia.

Sin embargo, las decisiones no se toman al azar. El director de Conaf explica que las áreas intervenidas se escogen conforme a la cantidad de visitantes y al feedback que les entregan los guardaparques. “Ellos han sido un puente de comunicación fundamental. Hay cosas que podrían ser obvias de implementar, pero en la práctica no estaban”, sostiene.

El Parque Vicente Pérez Rosales, ubicado en la Región de Los Lagos, fue uno de los últimos en sumarse. Hace dos meses se levantó en el lugar una pasarela para facilitar el paso de las sillas de ruedas.

Además, la Conaf se adjudicó fondos para habilitar espacios con escritura visotáctil, para que puedan interpretar a través de otros sentidos la fisonomía del lugar. Para ampliar la idea, la corporación destinará un presupuesto de cerca de $ 100 millones para, de aquí a 2022, haber habilitado ocho locaciones con similares características.

En lo inmediato, el Parque Nacional La Campana de Valparaíso será uno de los próximos en integrarse. En la zona de Ocoa, comuna de Hijuelas, comenzará este año la construcción de un sendero para personas con discapacidad motriz. En tanto, en Río Clarillo se instalará un innovador acceso a las aguas, que permitirá que personas con movilidad reducida disfruten la experiencia.

El Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis) ha sido uno de los mayores aliados de Conaf en esta cruzada. Jessica Droppelmann, directora nacional (S) de la institución, señala que “la accesibilidad es un factor clave para la inclusión y, por lo mismo, el desarrollar una estrategia de accesibilidad que tenga proyección en el tiempo es fundamental”. Agrega que “se debe consolidar la cadena de accesibilidad, en que los distintos entornos, bienes, productos y servicios cuenten con estándares de diseño universal para la participación de las personas con discapacidad en condiciones de igualdad, autonomía y seguridad”.

Fundación Eres es otro de los socios aliados de Conaf en este plan. Su directora. Glenda Durán, comenta los beneficios de la actividad: “Desde el punto de vista de la salud, está comprobado que cuando una persona, independiente de su condición, se introduce a un bosque, el tiempo que permanece se traduce en rehabilitación y en un tiempo prolongado de felicidad”.

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