Juan Francisco Galli, subsecretario del Interior: “Hemos visto un nivel inusitado de violencia en el narcotráfico”

El subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli.

La autoridad asocia el alza de la violencia por parte de las bandas dedicadas al tráfico de drogas con el aumento en la dificultad para ingresar los insumos. Sin embargo, destaca que este año se han desbaratado más de 500 de estos grupos.




Los efectos del coronavirus han impactado en todos los rubros: restaurantes, negocios de barrios, grandes tiendas del retail, aerolíneas, eventos deportivos, musicales. En todo. Tantos son sus efectos, que también afectó el “negocio” del narcotráfico y las consecuencias hoy se sienten en distintas zonas del país.

De eso está consciente el gobierno, por lo que para los próximos meses las fichas estarán puestas en desbaratar las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico y lanzar el Plan Nacional Contra la Delincuencia Organizada, que busca romper con la cadena financiera de estos grupos.

El subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, explica a La Tercera los objetivos del plan y cómo las bandas de narcotraficantes operan en medio del coronavirus. “Esta pandemia ha significado un esfuerzo adicional para nuestras policías, porque a sus roles primordiales, como el resguardo de la seguridad, se les agrega el resguardo de todas las medidas sanitarias. Eso, sin embargo, no nos puede hacer perder de perspectiva que incluso con ocasión de la pandemia, la delincuencia organizada se hace más visible”, dice.

-¿Por qué ocurre eso?

-Primero, hay que decir que se han desarticulado numerosas bandas. La PDI ha desarticulado 125 organizaciones dedicadas al tráfico durante este año, y Carabineros, 384 bandas de este tipo. Es decir, más de 500 de estos grupos se han sacado de circulación. Ahora, la complejidad de este delito es que hay una cadena de suministro que incluye roles en cada eslabón y manejos propios del mercado negro. Por ejemplo, algunos informes que tenemos hablan de un aumento del precio de la droga, como consecuencia del cierre de fronteras, que ha hecho más difícil el ingreso de la droga desde el extranjero.

-¿En qué se traduce eso?

-Eso implica un aumento en el costo de la droga y, obviamente, más violenta es la criminalidad, porque es mucho más valioso lo que portan y más escasa la droga que utilizan. En la Región Metropolitana, el clorhidrato de cocaína subió su valor en un 38% y 50%; la cocaína base, en un 27%. Ahora, no hay que perder el contexto, en cuanto a la disminución de la victimización y los delitos violentos, pero lo que hay es que en aquellos ilícitos protagonizados por bandas organizadas, hemos visto un nivel inusitado de violencia en el narcotráfico, y eso se explica por el nivel de escasez de la droga y el aumento del control policial y militar, a raíz de la pandemia.

-¿Cómo se ataca esto con medidas concretas?

-Enfocándonos en aquella delincuencia que no es espontánea, sino que responde a organizaciones que están detrás de los delitos y ahí la estrategia apunta a tres cosas: la detección de las bandas, saber sobre los territorios donde operan es lo primero; el segundo paso es el control adecuado, es decir, un despliegue territorial con tecnología, donde ha sido muy importante el trabajo de la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, quien ha incorporado un trabajo de drones, cámaras, pórticos, no solo para la prevención, sino que también para dotar a las policías en materia de investigación; como último punto de este plan, es fundamental tener una mejor persecución penal, llegar a colaborar con la fiscalía, no solo poniendo a disposición lo que es propio de la investigación criminal, sino también a todo el resto del Estado, incorporando a Aduanas, Servicio de Impuestos Internos (SII), Conaf, la Unidad de Análisis Financiero (UAF) y todas las instituciones que puedan aportar en cada macrozona del país.

-¿Habrá, además, iniciativas legislativas?

-Claro, esto también es parte de este proyecto, y así ir haciendo las modernizaciones institucionales que correspondan. Tenemos el proyecto que eleva las sanciones para el control de armas, vamos a ingresar también un proyecto de ley que modifica la Ley 20.000 (drogas), donde se busca atacar el patrimonio de estas organizaciones criminales y así darle una trazabilidad a su financiamiento y saber quiénes los financian y cómo lavan su dinero. Y por último, un proyecto de ley contra el robo y hurto de madera, delito que se da en la macrozona sur.

-¿Qué fenómeno se da en el robo de madera?

-Hay camiones de varios millones de pesos involucrados en estos robos y, por lo tanto, tiene que haber involucramiento de estamentos más allá de quienes talan el árbol y sustraen la madera. Ahí hay una organización más compleja detrás y las investigaciones que se están haciendo son para saber dónde va la madera robada.

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