Las pugnas y presiones que sellaron la salida de Javiera Blanco del CDE

Tras la renuncia de la exministra, el consejero del organismo Raúl Letelier, aseguró que ahora “se debe nombrar a alguien con méritos intachables”.


“Para el Presidente se viene una tarea dura, porque tiene que nombrar a alguien que tenga méritos intachables. Tiene que ser una persona que tenga méritos suficientes. Un consejero tiene que ser una persona que tenga capacidades técnicas probadas, con experiencia en litigios y con un pergamino suficiente como para pertenecer a esta institución”.

Ese es el dilema que según Raúl Letelier, integrante del Consejo de Defensa del Estado (CDE), tendrá que enfrentar Sebastián Piñera tras la renuncia de Javiera Blanco al organismo, tras 20 meses de una polémica gestión.

“Al CDE han llegado políticos, ese no es un problema. Pero siempre han sido políticos que han tenido una gran trayectoria jurídica en el área del derecho”, agrega Letelier, quien dice que independiente de la pericia de Blanco, a ella siempre le pesó el ser cercana a la expresidenta Bachelet. “Tiene que haber ahora un nombramiento que tenga otro signo, que ha sido el signo del CDE de toda la vida”, añade.

Este último tiempo no ha sido fácil para el organismo a cargo de la defensa de los intereses del Fisco, pues se vio envuelto indirectamente en casos judiciales en que se vinculó a la exministra de Justicia, situación que hoy terminó con la renuncia de la abogada a la institución.

“La incomodidad de los consejeros, que la entiendo, hace que tome esta decisión. He esperado dos años para ser escuchada, porque de las tres causas en las que hoy día aparezco vinculada, en dos de ellas todavía no he podido declarar, queriendo hacerlo”, dijo en la ahora exconsejera en entrevista con El Mercurio.

Blanco está vinculada a tres investigaciones judiciales (el caso programa Ascar del Sename, la contratación de asesores en Gendarmería y el uso de gastos reservados de Carabineros), lo que la mantenía en el ojo de un huracán que también complicó la labor del CDE.

Desde el organismo, el ambiente interno se había complicado en los últimos meses, pues se trata de un ente técnico que veía cómo una de sus integrantes se involucraba en causas judiciales que la comprometían. Por ello, al interior dicen que la renuncia de Blanco fue un “desenlace dramático” de una etapa “muy desgarradora para la institución”.

La tensión se reflejó en las pugnas y divisiones internas que generó el paso de Blanco por el CDE. Por ejemplo, conocida era su mala relación con la consejera Clara Szczaranski, con quien tuvo una serie de desencuentros, al punto que la exministra de Justicia fue trasladada desde el Comité Laboral (donde trabajaba con Szczaranski y Juan Antonio Peribonio) al Comité Civil. En contraparte, el consejero Rodrigo Quintana fue su más estrecho aliado.

Teorías de la caída

Según los dichos de Blanco, con su renuncia busca no incomodar a los consejeros. Pero, ¿por qué dimitió ahora? “Ella necesitaba hacer este giro para enfrentar estos procesos judiciales y, probablemente, las formalizaciones que vienen”, dice el diputado René Saffirio.

A su juicio, las palabras de la hoy exconsejera “son el fruto de una estrategia comunicacional definida por Imaginacción” y corresponden “al inicio de la etapa siguiente, que tiene que ver con su victimización”. Y esa fue una de las dudas que quedó instalada tras la dimisión.

Así lo cree el abogado Edmundo von Pottstock, querellante en el caso de muerte de Lissette Villa en el Sename, quien plantea que es extraño que recién ahora se preocupe de la incomodidad de los consejeros. “Puede ser que se le venga un requerimiento más potente en calidad de imputada y eso hiciera imposible que ella siguiera en el CDE”, dice.

Y para Carlos Oyarzún, también abogado querellante en los casos del Sename y Gendarmería, la incomodidad de los consejeros es “una excusa, porque si está renunciando es porque se dio cuenta que nunca debió haber asumido, por la situación en que se encontraba y por la posición que tenía”.

La bitácora de Blanco

Desde que Javiera Blanco fue nombrada consejera del CDE en febrero de 2017, las polémicas persiguieron su gestión en el organismo. Los primeros cuestionamientos apuntaron a su paso por la extinta Subsecretaría de Carabineros y por los ministerios de Trabajo y de Justicia y Derechos Humanos, lo que la obligó a inhabilitarse en 16 causas que llevaba la institución.

También habría sido un factor su falta de experiencia litigand. Antes de ser consejera, la abogada había participado sólo en dos causas, lo que desató la molestia de la Asociación Nacional de Abogados del CDE, lo que motivó el envío de una carta de esta organización a la expresidenta Michelle Bachelet en que los dirigentes afirmaban que “los consejeros deben ser destacados abogados litigantes, con un vasto conocimiento y experiencia ante los tribunales de justicia”.

Luego de eso, la carrera de Blanco se puso cuesta arriba. El 21 de junio del año pasado, la Cámara de Diputados aprobó una solicitud para pedirle a Bachelet la remoción de Blanco por las irregularidades detectadas en Carabineros y que databan de su período de subsecretaria.

Y dos meses más tarde, Javiera Blanco debió defenderse de los cuestionamientos que se le imputaron por la manipulación en las cifras de niños, niñas y jóvenes que fallecieron en el Sename mientras ella fue titular de Justicia, lo que motivó a RN a anunciar una nueva solicitud de remoción.

Ahora será la fiscalía la que deberá resolver futuro judicial la exconsejera Blanco.

¿En qué están las tres causas contra la exconsejera?

Las tres investigaciones penales que indaga el Ministerio Púbico, y en las cuales Javiera Blanco figura vinculada, a la fecha se encuentran vigentes y con una serie de diligencias para determinar su eventual responsabilidad.

Presuntas irregularidades en el programa (Ascar) de residencias del Sename, anomalías en la contratación de asesores en Gendarmería y un supuesto mal uso de gastos en Carabineros, son las tres causas en que el nombre de la exconsejera del CDE se transformó en blanco de las indagatorias. Según fuentes del Ministerio Púbico, en el caso Ascar, que lidera el fiscal Marcos Emilfork, están a la espera de peritajes. Asimismo, en el contexto de esta indagatoria, el propio fiscal nacional pidió a Emilfork informes por las supuestas filtraciones de un oficio que daba cuenta de la imputación de Blanco en la causa de Gendarmería. Y también se le ordenó un informe con los aspectos generales relacionados a la arista Ascar, para determinar si Emilfork sigue o no en la causa.

En el caso de las contrataciones de asesores en la entidad carcelaria, la Fiscalía Centro Norte estaría alistando el archivo de esta investigación, según dio a conocer la propia Javiera Blanco en una entrevista con El Mercurio. Sobre este punto, desde la Fiscalía Nacional, reaccionaron con sorpresa ante este anuncio, por lo que se solicitarán antecedentes al respecto.

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