Andrés Echeverría, presidente de Frontal trust: “Los fondos alternativos llegaron para quedarse”

Apostaron principalmente por el sector inmobiliario, porque creen que les da un “beneficio mutuo bastante único”. A la fecha, cuentan con 18 fondos activos y un capital levantado de US$ 450 millones.

Frontal Trust, la administradora de fondos de inversión liderada por Andrés Echeverría, está próxima a cumplir tres años, con resultados mejores a lo esperado.

Según cuenta el propio presidente y portfolio manager de la compañía, a la fecha cuentan con 18 fondos activos, de los cuales 14 son privados y cuatro públicos, los que se dividen en tres categorías: inmobiliario, deuda privada y private equity financiero.

“Como oficina tenemos una cuarta área que está en desarrollo y es infraestructura. Estamos en este minuto con otros tres fondos -inmobiliario, capital preferente y deuda privada- con capitales ya totalmente comprometidos, con capital calls entre este mes y marzo”, cuenta Echeverría. El total del capital levantado es en torno a US$ 450 millones, a lo que se sumarán alrededor de US$ 150 millones con los que están en proceso.

En este contexto, el ejecutivo detalla que el private equity financiero es el que mayor sorpresa les ha dado. “Ahí tenemos un solo fondo que tiene el control de una empresa especialista de financiamiento, que se llama Autofin (créditos automotrices). En Chile, el tema crediticio es bastante competitivo, con gran penetración de la banca, pese a ello hay suficiente espacio competitivo para que exista el financista especialista”, explica.

Hace un año y medio compraron el 74% de la compañía y han triplicado su volumen de colocaciones ($ 44 mil millones) y financian entre 650 y 700 autos al mes. “Es por lejos la que está demandando más fuentes de financiamiento, porque comercialmente y crediticiamente ha sido bastante exitosa”, dice.

El ex gerente general de Bicecorp, además, asegura que al ser activos alternativos (todo lo que no es renta fija o variable del mercado de capitales) tienen que estar en ciertas industrias en que se pueda hacer un negocio competitivo permanente.

¿Cómo están viendo la industria? “Los activos alternativos llegaron para quedarse, estamos en un escenario en el que a fines del año pasado esta clase de activos se consolidó en el reglamento técnico de acciones para las AFP, y definitivamente esto es algo que vamos a continuar escuchando con más fuerza y solo veo que va a crecer de manera absoluta y relativa”, asegura Echeverría.

Sobre dicho reglamento, señala que “están inquietos”, porque el documento fue discriminador con los mánagers locales de activos alternativos. “En ese reglamento se forzó demasiado la búsqueda de inversiones directas, para que las realicen las AFP, y se menosprecia la capacidad de agregar valor del mánager especialista. Y en los activos no tradicionales, los alternativos, la diferencia que hacemos en comparación con los mánagers del mercado de capitales es que la existencia de un especialista es realmente un buen agregador de valor, es un reductor de asimetrías de información. Y, por el contrario, la evidencia empírica demuestra que los mánagers de activos de equity y deuda no rentan mejor que los índices globales de manera consistente en el tiempo”, alega.

Por otro lado, resalta que lo interesante de los mercados alternativos es que crecen de forma relativa dentro del mercado financiero, “el que crece en forma más importante que el PIB por el grado de desarrollo, y ahí es donde estamos insertos”.

La apuesta inmobiliaria

“Lo que nos pasa con este sector es que se nos da un beneficio mutuo bastante único, de que, en general, la industria es intensiva en capital y, a la vez, los operadores inmobiliarios no necesariamente gozan de exceso de capital”, explica Echeverría.

Eso sí, reconoce que la industria “hoy día está en un escenario mucho más débil que en el pasado”.

En este contexto, es enfático al referirse al actuar de las entidades gubernamentales en, por ejemplo, la aprobación de proyectos que ya cuentan con aprobación de los permisos correspondientes y después son rechazados. “La incertidumbre jurídica, la descoordinación o la necesidad de que muchos entes gubernamentales participen en distintas aprobaciones y que tengan requerimientos adicionales, por un lado es negativo, porque implica menor oferta y mayores precios para los compradores, pero, por otro lado, genera mayores beneficios para los terceros que son afectados indirectamente por cada proyecto”, comenta.

Dentro de sus proyectos, el próximo es el que se ubicará en Plaza Egaña, el que les dará ventas superiores a los siete millones de UF, probablemente con 90 mil m2 de superficie vendible. “Los permisos están en proceso de aprobación. Esperamos estar el segundo trimestre del año con los permisos aprobados”, comenta.

A lo anterior se suma uno de sus grandes hitos en Estados Unidos. “Comenzamos con un fondo público en octubre de 2017 y con eso estamos con la adquisición de un segundo edificio. El fondo está diseñado por tamaño y por política de inversiones para adquirir cinco bienes raíces y vamos en la mitad de la implementación de la adquisición del segundo”, detalla.

Con todo, el presidente de Frontal Trust está optimista con lo que pueda ocurrir con la industria los próximos años, ya que ven posibilidades más ciertas de retomar una senda de crecimiento mayor. Sin embargo, asegura que “estas son épocas muy delicadas, porque lo que tiende a pasar cuando la economía está en boom es que se pueden relajar los estándares de aprobaciones de proyectos y, a la vez, también se corren bastantes riesgos”, concluye.

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