Columna de Carlos Caszely: Goleadores hay

Eduardo Vargas intenta ganar un duelo aéreo en el partido entre Chile y Bolivia.

Eduardo Vargas intenta ganar un duelo aéreo en el partido entre Chile y Bolivia. (Foto: Agenciauno)



Todo el mundo habla de la poca capacidad goleadora de la Selección chilena. Nadie, en cambio, habla de que para tener goleadores hay que tener mediocampistas que les den balones con ventaja. Muchas veces se dice, peyorativamente, que los goleadores son laucheros, peperos, pero ante Bolivia nos dimos cuenta de que siempre hay que tener un jugador dentro del área. Y algo más.

Para tener un equipo altamente competitivo se necesitan un arquero, un central, un volante creativo y un artillero que ganen partidos. A Chile le pasó hace unos años, cuando no tenía delanteros para un partido ante Uruguay. Llamaron a Paredes y a los cinco minutos había hecho un gol. La Roja necesita un hombre que tenga el olfato para ver ese balón que se pierde en el área, que rebota o que los defensas sacan desesperadamente.

Defendamos a los goleadores, que por algo son más caros. Para eso hay que darles la posibilidad de jugar muchos minutos en el área. Peperos hay. Ojalá no maten a los 9, porque son ellos quienes nos dan las alegrías más grandes. Todos critican a Vargas y yo lo defiendo, porque necesita que le den balones para rematar, porque es un gran rematador.

En Chile, siempre ha habido goleadores: Luis Hernán Álvarez, Carlos Campos, Julio Crisosto, Juan Soto, por nombrar a algunos más antiguos. Y Salas, Zamorano, el Chupete Suazo y Paredes, por citar a los más contemporáneos. Y, modestamente, no hay que olvidar al Rey del Metro Cuadrado (29 goles por la Selección). Todos tuvimos siempre un abastecedor. El Tanque Campos, a Pedro Araya; Álvarez, a Moreno y Bernardo Bello; Zamorano tenía al Coto, a Vega, a Estay; Salas, al Leo Rodríguez. Siempre hay un acompañante o una dupla. Yo tenía a Vasconcelos o a Chamaco Valdés, que era el mejor. O a Carlos Reinoso o Carlos Rivas. Y Siviero tenía a Merello, por nombrar algunos.

En la Selección no falta un 9, sino un 10. A mí me parece que falta Leonardo Gil, le aportaría pase entre líneas, pelotazo, recuperación y tiro de media distancia.

El futuro es complicado. No me gusta mentirle a la gente, por eso lo digo. El próximo partido es con Brasil, que va invicto. Perú viene subiendo. Bolivia de local es difícil. Si no se dan los resultados, podemos quedar penúltimos. No es lo mismo pelearla desde abajo que estando arriba. Pero tengo esperanza.

* Carlos Caszely, mundialista en 1974 y 1982.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.