Columna de José Miguélez: Copa América vs. Eurocopa, la diferencia es la gente

Fanáticos escoceses en Wembley, durante el partido Inglaterra vs Escocia. Foto: Reuters



Como se clasifican todos, o casi, el fútbol aún es un relleno, una excusa. Y eso que ya se han visto grandes goles, partidos reñidos y actuaciones sobresalientes. Pero la sensación en ambas primeras fases es que penaliza la intrascendencia. Solo está en juego por ahora la configuración del calendario futuro y tal vez el fracaso sonoro de alguna selección rimbombante. Así que el Copa América vs. Eurocopa se mide por ahora en parámetros alejados de la pelota.

Por ejemplo, el público. Estadios vacíos en un lado y poblados en el otro, incluso con aforos llenos de 67.000 espectadores. El retorno de los aficionados no está claro que sea una ventaja deportiva (la selección española se rebela porque los que entraron a La Cartuja se dedicaron menos a animar que a silbar a Morata), pero sí devuelve al fútbol su paisaje. Los campos y alrededores sin gente de Brasil contrastan con el bullicio, a menudo irresponsable y descontrolado, que se observa en la pluralidad de ciudades y países anfitriones antes, durante y después de cada partido de la Eurocopa. El colorido de siempre.

Y, sin embargo, el Covid juega a la contra y se ensaña con la Copa América. Obligados cambios de sede sobre la hora y 35 contagios de futbolistas (y subiendo), cuyos nombres se esconden, frente a cinco positivos en Europa, cuyos nombres se airean. Difícil establecer si es culpa del propio virus o de la seriedad con la que se le hace frente. Con todo, el gran susto de salud lo ha dado Europa, la escalofriante imagen del danés Eriksen muriendo y resucitando sobre el césped. Una impactante escena que recordó lo vulnerable que es el ser humano, incluso en su versión de deportista, y lo necesario para combatirlo que es disponer de medios adecuados y que se cumplan los protocolos de seguridad. Los médicos y el desfibrilador lograron la victoria más importante del mes. ¿Brasil estaría preparado para una emergencia así?

De ocurrir en Maracaná, eso sí, la imagen no se habría visto en directo en todo el mundo. Quizás por el horario, Sudamérica transmite ambas competencias, pero Europa no apuesta a ofrecer de madrugada la que los suyos no juegan. En España, por ejemplo, la Copa América no se exhibe. Solo los gallegos consiguieron seguir a través de su canal autonómico la primera fecha. Y ahora los catalanes prometen emitir por el suyo las citas de la canarinha y Argentina. Las actuaciones de Chile no encuentran propaganda.

¿Qué torneo es mejor? La verdad es que el atractivo de ambas competiciones, si el coronavirus quiere, será similar cuando llegue la hora de la verdad. Con más selecciones potentes quizás en Europa y el mismo número de futbolistas estelares en ambos lados. Todos viven en las mejores ligas. Pero Messi en Brasil no tiene quien lo aplauda. O lo abuchee. Y esa es la gran diferencia.

* José Miguélez, Periodista deportivo español.

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