Política

Pese a resistencia de Chile Vamos: republicanos pide al gobierno cumplir promesa de “Chao Préstamo”

La propuesta -que forma parte del programa de gobierno de José Antonio Kast- fue uno de los principales focos de tensión durante la campaña presidencial. Con el nuevo Ejecutivo ya instalado, en el sector se reabrió esa pugna.

17 DE MARZO DEL 2026 CAMARA DE DIPUTADOS. PARLAMENTARIOS DE OFICIALISMO DURANTE SESION DE SALA FOTO: DEDVI MISSENE Dedvi Missene

El denominado “Chao Préstamo” fue una de las principales propuestas económicas de José Antonio Kast durante la campaña electoral. La iniciativa busca eliminar el préstamo de las personas al Estado -del 1,5%- que se selló en la reforma previsional para financiar mejoras en las pensiones.

El objetivo de la iniciativa del Presidente es que ese porcentaje vaya íntegramente a la cuenta individual de cada trabajador.

El tema durante la campaña presidencial enfrentó duramente a las derechas, principalmente a Chile Vamos con el Partido Republicano. Esto, porque la coalición acordó con el gobierno del expresidente Gabriel Boric para sacar adelante la reforma previsional, lo que desató las críticas de la colectividad que fundó Kast.

En medio del alza de los combustibles y los flancos comunicacionales que se han abierto para La Moneda, en el Partido Republicano asumen que el escenario obliga a postergar el debate. Sin embargo, dicen que es una promesa que se debe cumplir.

El diputado y presidente de la Comisión de Trabajo de la Cámara, José Carlos Meza, estimó cuál podría llegar a ser el cronograma de La Moneda: “Por supuesto que sí queremos continuar con esto, pero primero, es una propuesta que tiene que venir del Ejecutivo, no la podemos levantar nosotros los diputados”.

El legislador detalló que las primeras prioridades de los ministerios de Hacienda y Trabajo estarán enfocadas en la “reactivación económica y generación de empleo”, junto con “sacar adelante el proyecto de Sala Cuna Universal”.

Bajo ese diseño, Meza estimó que “avanzar en el ‘Chao Préstamo’ podría quedar ya para el segundo semestre”. Para ello, fijó una línea de trabajo: “En la medida que seamos capaces de mantener el financiamiento de la PGU, que es un compromiso de campaña que no vamos a romper y en el que no vamos a claudicar, y a la vez ofrezcamos una fórmula en la que los fondos de los trabajadores vayan efectivamente a su cuenta de capitalización, yo creo que vamos a contar con el apoyo mayoritario del Congreso”.

El diputado y jefe de bancada de republicanos, Benjamín Moreno, por su parte, indicó que “el tiempo de ejecución de políticas como esta va guiado por la prudencia (...) hay varias medidas que probablemente tienen una velocidad de implementación más rápida y otras medidas que vamos a tener que esperar un poco”.

Moreno defendió el fondo de la propuesta argumentando que “no estuvimos nunca de acuerdo con que ciertos beneficios tuvieran que ser financiados por aquellos trabajadores formales”, remarcando que es mejor sincerar este pasivo de manera transparente y no que esté “camuflado como una deuda bajo la línea”.

La necesidad de darle oxígeno al gobierno fue respaldada por el diputado Agustín Romero, quien afirmó que “el gobierno tiene que enfocarse hoy en temas urgentes; la economía chilena obliga, muchas veces, a replantear las prioridades”.

Asimismo, agregó que “esa promesa de gobierno tiene que cumplirse, pero, naturalmente, gobernar también es priorizar”.

El duro rechazo y las advertencias en Chile Vamos

Desde Chile Vamos han manifestado su malestar frente al tema, especialmente debido a los roces que esta propuesta generó en la campaña presidencial.

En el bloque recuerdan que este fue, precisamente, uno de los principales puntos de quiebre entre ambos sectores. De hecho, según comentan desde las distintas bancadas, los republicanos utilizaron esta medida como una bandera ideológica en contra de Chile Vamos.

Al interior del conglomerado, además, existe la convicción de que el gobierno no debería avanzar con “Chao Préstamo”. Incluso, algunos parlamentarios han llegado a calificar la iniciativa como un “suicidio político”.

Uno de los primeros en manifestar su desacuerdo con la reforma fue el diputado Mario Olavarría (UDI), quien estimó que “la reforma de pensiones estuvo bien”, haciendo hincapié en que “Chao Préstamo” fue más bien una propuesta de campaña. “No creo que lo planteen ahora, salvo que quieran (los republicanos) seguir disparándose a los pies”, afirmó.

En la misma línea, su compañera de bancada, Flor Weisse (UDI), afirmó que este fue uno de los temas que generó mayores diferencias durante el debate de la reforma previsional.

Asimismo, fue enfática en señalar que presentar la iniciativa no le parece adecuado: “Hoy día no es viable presentar el proyecto ‘Chao Préstamo’, sobre todo con las situaciones que estamos viviendo: la guerra, el alza de combustibles, entre otras cosas. (…). Con la situación económica y fiscal del país y del mundo, me parece inconveniente e innecesario instalar este tipo de medidas”.

Algunos parlamentarios de Renovación Nacional también han planteado su desacuerdo con que los republicanos avancen en esta medida, ya que, a su juicio, es inviable.

Una de las diputadas que dio a conocer su malestar fue Ximena Ossandón (RN), quien sostuvo que lo que propone la reforma previsional es una “inversión como cualquier otra”, que asegura al afiliado no perder la propiedad de esos recursos. Además, agregó que en ese momento “no había plata para aumentar las pensiones actuales, y hoy, menos”, y mencionó que el mecanismo que hoy existe fue consensuado junto a varios economistas.

Y añadió: “Hoy algunos se dan cuenta de que se podrían hacer cambios en la medida que la situación fiscal mejore considerablemente. Eso lo habíamos descubierto hace rato; era solo un dato de la causa. Otra cosa es con guitarra”.

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