En reservada cita timoneles DC y PC exploran pacto de no agresión

Chahin y Teillier cenaron esta semana, marcando el primer acercamiento tras el término de la Nueva Mayoría. Abordaron divergencias, temas electorales, DD.HH. y también la necesidad de evitar cuestionamientos mutuos.


Mientras todas las miradas de la oposición estaban centradas en la naciente “Convergencia Progresista”: nombre que adoptaron el lunes el PS, el PPD y el PR para identificarse como bloque, los presidentes de los otros dos partidos que integraron la ex Nueva Mayoría, la Democracia Cristiana (DC) y el Partido Comunista (PC), se reunieron a cenar en completa reserva a inicios de esta semana.

El encuentro -que hasta ahora no se conocía públicamente- se concretó tras la gestión de diputados de los dos partidos y marca un hito en lo que venía siendo la relación de ambas colectividades luego del término de la Nueva Mayoría. Esto, considerando la distancia que ha mostrado Chahin frente a posibles acuerdos en la oposición que incluyan al PC.

De hecho, tras asumir en junio, la mesa que encabeza el exdiputado tuvo encuentros con las directivas de todos sus exsocios de pacto, a excepción de los comunistas, transformando así la reunión de esta semana con Teillier en uno de los primeros acercamientos formales.

Pese a las diferencias que han cruzado la relación de ambas colectividades, Chahin y Teillier encontraron en la reunión un punto de encuentro: las aprensiones de ambos por el inesperado “bautizo” de Convergencia Progresista, que no fue socializado con otros partidos.

Tanto en sectores de la DC como en las filas comunistas no fue bien evaluado que las otras tres colectividades asumieran una suerte de “tutela” en el sector, buscando sumar a futuro al resto de las fuerzas opositoras, a lo que se añaden los cuestionamientos por la sorpresa que provocó el anuncio.

El resto de la reunión, calificada por quienes supieron de su contenido como “franca”, sirvió para que los timoneles plantearan abiertamente la postura de cada uno frente al escenario político.
Mientras el líder DC aseguró que no pondrá “cortapisas” a la relación que existe en regiones y en las bases entre los partidos, expuso también la necesidad de su partido de recuperar el centro, trabajar en la identidad de la colectividad y enfatizó que no era el momento de avanzar en acuerdos.

Asimismo, puso sobre la mesa la reiterada crítica de la DC al PC por la situación de derechos humanos en países como Venezuela. Teillier enfatizó en que su partido no defiende las violaciones a los DD.HH. y que no son contrarios a que se investiguen denuncias en organismos internacionales.

De acuerdo a las mismas fuentes, al momento de abordar las diferencias, los presidentes también exploraron la necesidad de generar una suerte de acuerdo de no agresión, es decir, evitar cuestionamientos y enfrentamientos que puedan deteriorar el clima para futuras conversaciones.

Elecciones

Parte importante de la cena -además- giró en torno a los desafíos electorales futuros, como los comicios de alcaldes y gobernadores regionales (exintendentes) en 2020, donde cada uno puso sus cartas sobre la mesa.

Sobre la primera elección, hay diferencias respecto del mecanismo para acordar candidatos únicos en caso de que se logre la cohesión de las fuerzas opositoras.

Mientras la DC es favorable a primarias “totales”, los comunistas están a favor de fórmulas mixtas. En la oposición se habla, por ejemplo, del tradicional “el que tiene mantiene”, es decir, que postule el partido que en la actualidad tiene dicha alcaldía, o realizar primarias solo en aquellas comunas gobernadas hoy por la derecha.

También hay diferencias sobre la propuesta de la DC de legislar para que se instaure la segunda vuelta en la elección de alcaldes, lo que no ha encontrado adhesión en la ex Nueva Mayoría, pero es una medida impulsada por sectores del Frente Amplio.

Con todo, en la cita Teillier fue claro en señalar que no serán partidarios de acuerdos meramente electorales, sino que debe haber un trasfondo programático, con puntos comunes.

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