Por Shelmmy CarvajalUna noche en la oscuridad de la población Ríos de Chile, la comunidad que perdió a 17 personas en el incendio
El incendio que arrasó con la población Ríos de Chile, en Lirquén, dejó cientos de viviendas completamente destruidas y familias damnificadas. Entre los escombros, los habitantes relatan el rápido avance del fuego y cómo pasan sus noches en una de las localidades símbolo de la catástrofe en el Biobío y Ñuble.

Cerca de las once de la noche, Yasna Zapata, de 45 años, se encuentra en las ruinas de lo que era el departamento donde vivía con su esposo, Cristián Pradenas. En el mismo block, también vivían su hija y sus dos nietas, que también perdieron su departamento.
Mientras improvisa una mesa con los escombros, recuerda que durante la tarde del sábado, el humo rodeaba los pies del cerro en donde está la población Ríos de Chile, localidad de Lirquén.
“El aire estaba muy pesado, pero nunca pensé que el incendio llegaría hasta acá”, relata.
A eso de las diez de la noche, las llamas rodeaban la población. “La evacuación fue como una iniciativa propia. La gente vio que el fuego estaba muy cerca. Yo no lo asimilé bien en el minuto porque el fuego se veía tan lejos y en cuestión de segundos llegó acá. Tú arrancas y dices no va a pasar nada, pero al volver todo está en llamas. Acá no hay nada, está todo quemado”, cuenta.
A Zapata, su esposo y su suegro, de 70 años, no les queda más que habitar los escombros que dejó el voraz incendio que afectó a algunas comunas del Biobío y Ñuble. Su vivienda es una de la decena de departamentos en la población Ríos de Chile que fueron arrasados por las llamas.
En el complejo de bloques se encontraron —hasta ahora— 17 fallecidos. La pequeña localidad costera se convirtió en la insignia de la afectación de los incendios. En los balances preliminares, la Delegación Presidencial del Biobío contabilizó alrededor de 1.500 familias damnificadas y más de 320 viviendas, cifras que sigue aumentando con el registro que realiza en terreno la Municipalidad de Penco.
“Nos estamos quedando acá porque no tenemos otro lugar. Somos tres familias, mis suegros y mi hija. Perdimos todo. No puedo decir me quedo mientras donde mi hija, porque se quemaron los tres departamentos”, lamenta la pobladora.
Al igual que las demás zonas afectadas, la población Ríos de Chile está a oscuras, desde el sábado que no hay electricidad. Los vecinos se reúnen por la noche para hacerse compañía entre linternas y organizar la jornada de limpieza de la mañana siguiente.
“Acá no se ve nada en la noche. Están los militares con los focos en los autos dando rondas, esa es la única luz que tenemos. Trabajamos lo más que podemos durante el día, en la noche es solo oscuridad”, afirma el esposo de Zapata.
En el gimnasio municipal de Lirquén el ritmo no cesa durante la noche. Las largas filas de damnificados se extienden por horas. Fernanda Rojas, trabajadora social del municipio y encargada del centro de acopio, dice que han entregado ayuda hasta alrededor de las tres de la madrugada.
Pese a que todavía no hay un inventario definido, Rojas cree que aproximadamente han recibido miles de botellas de agua potable y alimentos no perecibles. Eso sí, hace un llamado a colaborar con elementos de higiene, que es lo que escasea entre los afectados.
Y manifiesta: “Estamos tratando de abarcar lo más posible, pero en realidad es toda una catástrofe. Sí tenemos muchas donaciones, pero cada día llegan más damnificados. Nunca había visto algo así, no tiene precedente. El daño es muy grande, estamos tratando de hacer lo mayor posible para poder ayudar y no vernos sobrepasados”.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE















