Un año de retiro de fondos previsionales: El mercado de capitales sin US$50 mil millones

27 de Julio de 2020/SANTIAGO Varias personas esperan en las afueras de la AFP PlanVital, ubicada en calle Agustinas con Tenderini, para realizar sus tramite y solicitar la clave de seguridad �nica. FOTO:Cristobal Escobar/Agencia UNO

En el corto plazo existe una sensación de riqueza. De los casi US$36 mil millones que se han retirado, el 62% está ahorrado. Con el tercer retiro, serán más de US$50 mil millones. Ya se están empezando a observar efectos en el sistema financiero que a mediano y largo plazo pueden afectar el bolsillo de las personas.




En esta misma fecha del año pasado ya empezó a discutirse el primer retiro de los fondos previsionales. Tras casi un año serán algo así como US$55 mil millones (incluyendo el tercer 10%) los que habrán sido sacados de los fondos destinados para financiar la jubilación. Más allá de las necesidades de familias, se ha observado un salto en consumo en general, como ventas inmobiliarias, de autos, pago de compromisos financieros, aunque en su mayoría estsá ahorrado (62% según el Banco Central). Al margen de esto, hay un efecto en el mercado de capitales que ha sido silencioso. Al menos para la mayoría.

El impacto casi ha sido imperceptible para la población, en parte, gracias a la actuación del Banco Central, que ha ayudado a amortiguar el impacto, principalmente en las tasas de interés de los bonos. No obstante, este “achique” del mercado de capitales no es transparente.

De acuerdo a la presentación de Mario Marcel ante la Comisión que discutía el tercer retiro, con el primer retiro se vendieron US$8.900 millones en títulos de renta fija local y con el segundo US$4.557 millones, dando un total de US$13.457 millones. Se liquidaron US$351 millones en cuotas de fondos mutuos en total y vendieron US$13.356 millones de dólares en el mercado spot. “Las operaciones del Banco Central ayudaron a descomprimir la renta fija local”, explicó en esa oportunidad Marcel.

“Las operaciones del BCCh, especialmente la CC-VP (solo con bonos bancarios), absorbieron la presión que podría haberse generado en el mercado de renta fija”, precisó. Las compras fueron por US$4.789 millones a esa fecha.

¿Qué ha pasado?

A nivel de acciones, se ha observado algún desacople por al factor riesgo o incertidumbre, algo que ya advirtió la agencia clasificadora de riesgo Fitch Ratings. Así, mientras en 8 días la bolsa chilena ha retrocedido 8,6%, el MSCI Latam ha subido 1,2%. En un año, el IPSA ha subido 17,6% y el MSCI Latam un 50% (ver gráfico). Esto repercute en la rentabilidad potencial de los propios afiliados, que vía los fondos de pensiones invierten en empresas chilenas.

Sin embargo, las AFP tienen un mayor peso en el mercado de renta fija chilena, y es ahí donde está el mayor impacto y consecuencias que se podrían observar.

La tasa de los BCU a 5 años se ubica en -1,82% y el BCU a 10 años en -0,65%. Hoy el BCU 5 ya está en 0,01%, anotando una fuerte alza y quedando en terreno positivo desde abril del año pasado. Este incremento en tasas también afecta el retorno de los fondos más conservadores de las AFP.

“Hasta antes de que la presión se hiciese insostenible para un tercer retiro, el efecto sobre el mercado no era significativo, habían subido mas que nada siguiendo a las de los bonos del Tesoro norteamericano, incluso después alcanzaron a caer algo con un par de licitaciones de Hacienda relativamente buenas. Ya cuando el ruido del tercer retiro emergió, el mercado se secó y cualquier venta de papeles generó alzas importantes”, explicó Luis Felipe Alarcón, economsita jefe de Euroamerica.

¿Qué significa que las tasas de interés de los bonos de mercado estén bajas? Básicamente obtener créditos baratos, especialmente los de largo plazo. Es decir, tasas de créditos hipotecarios bajas y a largo plazo. Como lo explicó Marcel en su presentaicón, “de las tasas de largo plazo se derivan los créditos hipotecarios y las inversiones, y por lo tanto, en beneficio de las familias”.

“Un mercado de capitales con inversionistas institucionales potentes genera desarrollarte como país. Para la gente, esto se grafica en que Chile es uno de los pocos países de América Latina que tiene financiamiento para la vivienda de largo plazo, a 20 años plazo y tasas muy bajas. La gente no se da cuenta, porque lo pide en un banco, pero quién le da el fondeo al banco es la AFP. Entonces, por qué tenemos crédito para la vivienda a 20 años plazo, porque hay sistema de AFP”, explica Guillermo Tagle, presidente de Credicorp Capital.

Es decir, la menor inversión de parte de las AFP en el mercado local de bonos impacta al alza las tasas de los instrumentos de mercado, lo que a su vez, podría reflejarse en el costo de los créditos para las empresas y personas.

Ahora, dice Tagle, no se percibe el efecto. Al contrario. “En el corto plazo genera una sensación de riqueza y, además, no se ha gastado todo, entonces la liquidez del sistema de alguna manera se mantiene”.

Es así como hasta ahora no se ha traspasado las mayores tasas de mercado a créditos. En parte, por el rol del Banco Central de amortiguar los efectos.

Lo preocupante, eso sí, es que según dijo Mario Marcel, “las AFP han ido reduciendo sus activos líquidos (como Depósitos a Plazo y PDBC) y su tenencia de bonos bancarios, lo que limita la efectividad de las medidas que pueda aplicar el BCCh para amortiguar el impacto sobre los mercados”.

Consecuencias de mediano plazo

Así, las consecuencias de un mercado de capitales más chico podrían repercutir en el mismo bolsillo de las personas, pero a largo plazo.

“Es imposible que no pase la cuenta en algún minuto. A mediano plazo, si sigue achicándose el mercado de capitales, vamos a dejar de tener acceso a créditos de largo plazo que permite pensar en proyectos de inversión de largo plazo, en incentivar el crecimiento. Estamos terminando con un país más pobre, más endeudado y con más dificultades para acceder al financiamiento”, explica Tagle.

A juicio de Arturo Frei, gerente general de la corredora de bolsa Renta 4, las intervenciones del banco central -que permiten aminorar el efecto- “no hacen otra cosa que postergar el problema e incluso agravarlo desde el punto de vista de la distorsión de un mercado que había sido capaz de sostenerse en base a la libre fluctuación entre oferta y demanda. Ahora el Banco Central es un agente más de la demanda, pero artificial, y eso los inversionistas lo saben y lo descuentan en sus inversiones”.

En su presentación, Mario Marcel ahondó en el efecto de largo plazo:

  • En el largo plazo, la reducción del ahorro privado, determinado por la fracción de los retiros que se destinen al consumo, tendrá un impacto negativo sobre la inversión o bien requerirá de mayor ahorro externo, a través del déficit en Cuenta Corriente.
  • Lo anterior, agregó, se verá acentuado por las obligaciones adicionales que deberá asumir el Estado a través del Pilar Solidario del sistema de pensiones, reduciendo también el ahorro público.
  • La reducción de los activos de los fondos de pensiones “hará perder profundidad al mercado de capitales doméstico, reduciendo la disponibilidad de financiamiento en moneda nacional para proyectos a largo plazo”.
  • “Lo anterior hará al país más dependiente del financiamiento externo para su desarrollo, elevando la vulnerabilidad de la moneda nacional y el riesgo de la economía”, especificó.
  • La mayor vulnerabilidad externa, sumada a la incertidumbre generada por la ausencia de límites institucionales a este proceso elevará el riesgo país, encareciendo el costo del crédito, concluyó Marcel.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.