Doctor en Economía e investigador por cita de Cieplan en La Moneda: "Varios nos sentimos usados"

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Para Patricio Meller, la denuncia de manipulación debería haber provocado una respuesta del gobierno más contundente. Además, agrega que el INE requiere tanto de personal idóneo como de una revisión de metodologías por parte de organismos como la OCDE.




Patricio Meller llega a la entrevista con apuntes sobre su libro Claves para la educación del futuro. Creatividad y pensamiento crítico, de Catalonia, donde el académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile y director de proyectos de Cieplan, diagnostica que el país se ha quedado atrás en la transición de un mundo de átomos a uno de bits, y donde qué y cómo se enseñaba antes del 2000 ya no sirve más en las aulas.

"El debate educacional hoy día se refiere a aspectos puntuales que desvían la discusión de fondo. Admisión Justa es puro marketing... mi pregunta ahí es cuánto incide en la PISA. No están midiendo, ni evaluando. Toda la discusión es minúscula, es lo más fácil de hacer. Discutamos la cosa de fondo: estamos en el siglo XXI, no en el XX, ¿qué implica desde el punto de vista de la educación?", dice Meller a PULSO Domingo, y sostiene que los trabajadores con puestos rutinarios serán reemplazados por softwares y sobrevivirán "las pegas no rutinarias que tienen que ver con resolución de problemas desconocidos, complejos, y con competencias como creatividad y pensamiento crítico".

Doctor en Economía de UC Berkeley, Meller advierte que, como un barco que navega en aguas globalizadas, no son tiempos fáciles para hacer política económica y piensa que, más allá de los mensajes públicos, las autoridades tienen claras las dificultades. "Una cosa es lo que dicen, otra es lo que saben y otra es lo que piensan. El problema que tiene el ministro Felipe Larraín es que si sigue diciendo que no le quita el sueño el 3,5%, creo que se está haciendo un flaco favor, ya que el resultado va a ser debajo del 3,5%, ojalá sea 3%, y va a perder credibilidad", afirma.

Se refiere también al remezón económico que provocó la denuncia de una posible manipulación de las cifras del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en tres meses del año pasado al interior del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Un tema que, por cierto, ya analizó de cerca como coautor del documento Los dos Chiles, o la importancia de revisar las estadísticas oficiales, que escribió junto con René Cortázar y que relata una manipulación realizada a las cifras de IPC entre 1976 y 1978.

¿Cómo evalúa lo que ha destapado el director del INE, Guillermo Pattillo, esta semana?

-Aquí el problema es doble.

Por un lado, estamos hablando nada más y nada menos que del IPC, un indicador central que afecta todo el sistema financiero, la reajustabilidad de deudas, de sueldos, de contratos de arriendo, etc. O sea, le está pegando al corazón del sistema y eso es lo que encuentro muy grave. Manipular el IPC no es algo que se pueda esconder, porque eventualmente los precios tienen que aparecer. Durante la dictadura se manipuló el IPC para hacer bajar la inflación y no estamos hablando de una décima como ahora, sino que entonces fue supergrave, en el sentido de que afectó directamente los reajustes que hubo en esa época.

Pero aunque ahora estamos hablando del 0,1% mensual y el efecto sobre la inflación es marginal, el problema no es sobre la inflación, es sobre la credibilidad del sistema. En un momento dado en que hay desconfianza o pérdida de credibilidad en una gran cantidad de instituciones, aquí de lo que estamos discutiendo es de la institución que genera las estadísticas, y hay que considerar que ya la credibilidad del INE estaba en tela de juicio con el Censo de 2012, cuando se equivocó en más de un millón de chilenos. O sea, contó mal, pero desde el punto de vista de que después se pudo remediar, no fue tan grave como es ahora sobre la variable central del sistema financiero y todo lo que se amarra con contratos, inclusive salarios.

Ahora, la pregunta es, ¿por qué lo hicieron? Y de las explicaciones que he visto, la que encontraría más acertada es la que dieron ustedes mismos en PULSO, en el sentido de que trataron de alinear el indicador que estaban calculando con el IPC que proyectaban los consultores, para que después no se tiraran contradiciendo con que ahora otro indicador más en que el INE lo estaba mal calculando. Aquí la gente que lo hizo tiene la lógica al revés, ya que es el INE el que posteriormente alinea a todos los consultores que están haciendo estimaciones de indicadores a fin de mes.

Entonces, y esto es lo segundo, eso me hace pensar que hay un problema dentro del INE con sus profesionales, que no se sienten seguros de lo que hacen. ¡Si el INE debiera tener profesionales top y esto tiene que estar bien pagado!

¿O sea, hay una precariedad al interior del INE que, a juzgar con lo ocurrido desde el Censo de 2012, parece estructural?

-¿Cómo se evita que pase a futuro?, porque tengo que sacar las lecciones: esto implica personal idóneo. Lo que hizo el director del INE, que creo que está dando una muestra de muy alta integridad y de competencia, en que saca una cuestión que para él es compleja, pero la expone y merece todo el respaldo, también merece que se le den los instrumentos y los recursos para que contrate gente de primera línea.

¿Cómo se logra recuperar la credibilidad de un INE que no alcanzó a lograrlo después del error del Censo?

-Aquí, para dar credibilidad, tenemos que traer a un agente externo, como la OCDE, que venga a chequear. Aquí creo que hay dos cosas distintas. Una es la idoneidad de los profesionales que trabajan ahí, si son competentes para hacer lo que tienen que hacer, y esto, a todo nivel. Pero la segunda cuestión importante tiene que ver con las metodologías que se utilizan para los distintos indicadores, dado los tiempos que estamos viviendo, particularmente en la canasta de consumo, que incorpora varios productos nuevos y de tecnología -computación y comunicaciones- que se van actualizando y cambiando. Entonces, no es solo preguntar los precios cada mes de la canasta que se ha definido, sino ir viendo qué representatividad tienen los productos que van quedando a través del tiempo, o sea, tiene que haber un equipo paralelo que tiene que ir viendo, por ejemplo, todo el tema relacionado con la parte electrónica, los celulares, considerando por ejemplo el modelo de negocios que tienen las empresas que producen estos productos que tratan de tornarlos obsoletos para vender el más nuevo.

Estamos viviendo tiempos en que es difícil tener la canasta representativa actualizada, entonces, ¿cómo hay un control sobre bienes que están en la canasta que se hizo, supongamos, hace 8 años atrás y se dejaron de consumir o desaparecieron, y cómo uno va sustituyendo eso y cómo se va dando cuenta de eso?

Si vienen los especialistas de la OCDE a revisar el trabajo del INE sería, de hecho, un reconocimiento explícito de que no se han hecho bien las cosas en el instituto...

-¡Pero qué tenemos que reconocer si ya está a la vista! Aquí ya se vio. Y valoro al director del INE, quien no habló de error, sino de manipulación. Entonces, eso lo que hace es reforzar la idea de que la OCDE o el Banco Mundial, el FMI, el BID, la CAF o institutos de estadísticas de otros lados, vengan aquí a explicar cómo llevan sus índices de precios, cómo resuelven este problema de los bienes que van quedando obsoletos y cuánto duran las canastas.

¿Siente que la reacción del gobierno fue lo suficientemente contundente dadas las implicancias de una manipulación así en la estructura económica? ¿Le parece que hubiera sido prudente que el director del INE hubiese realizado el anuncio acompañado por los ministros del área económica?

-Ahí pesa la cuestión de imagen. La pregunta de fondo es por qué dejaron al director del INE salir solo en esto, si en esto tienen que haber estado informados varios ministros y por qué ellos no salieron. Esa es la pregunta y creo que la respuesta tiene que preguntárselas a ellos. Yo no lo entiendo. Dado lo que está en juego y dado el problema de credibilidad con un montón de instituciones, había que decir mire, aquí pasó un problema grave, y esto lo vamos a corregir inmediatamente.

Lo planteo así, aunque por supuesto que se trata de situaciones completamente distintas. Cuando en el año 2011 quedaron atrapados los 33 mineros en la Mina San José en la Región de Atacama, creo que lo más importante que hizo el Presidente Piñera durante su primer mandato fue el rescate de las 33 vidas que estaban en juego. En ese momento, Piñera dijo que había que resolverlo con todo el instrumental tecnológico y que fuera lo más avanzado posible.

Dado en lo que estamos ahora con el INE, yo creo que aquí hay que hacer exactamente lo mismo. Y lo primero es que se debe partir generando credibilidad completa en la institución nacional de estadísticas, que es donde se genera la información básica para variables clave sobre las que opera la economía de este país.

"En la reunión en La Moneda no hubo respaldo a ninguna de las reformas"

La semana pasada, Patricio Meller y otros investigadores de Cieplan, incluyendo exministros de Hacienda de la Concertación, fueron recibidos por el presidente Sebastián Piñera en La Moneda.

Tras el encuentro -sellado en una fotografía criticada en redes sociales por la ausencia de mujeres-, el exministro de Hacienda Alejandro Foxley se mostró partidario de aprobar la idea de legislar la reforma previsional, algo que se interpretó como un respaldo de los asistentes a la reunión a la iniciativa.

"La invitación llegó a través de una secretaria, sin explicar cuál era el motivo. Fuimos y yo creo que hay bastante consenso aquí, entre los que asistimos, de que creemos que le hace mal al país la polarización, porque la dinámica que tiene es que genera más polarización y creemos que lo que hizo la Concertación, de tratar de convencer y recibir críticas respecto de lo que estaba haciendo y conversar, y no polarizar, fue su gran mérito. Y lo que estamos viendo aquí de lo que ha hecho este gobierno hasta ahora, es decir el primer año, es que ha sido un marketing contra la Presidenta Bachelet", dice Meller.

"En la conversación interna se planteó que era importante que hubiera interacción; el Presidente hizo su planteamiento general de qué es lo que le parecía, pero no se discutieron las reformas, no hubo en ningún momento un respaldo a ninguna de las que se están empujando", agrega.

¿Por qué cree que se interpretó como un apoyo a la reforma?

-No hubo respaldo a nada. La impresión de algunos de nosotros es que aquí, ex post, el gobierno usó políticamente esto y varios de los de aquí nos sentimos usados. La forma en que fuimos usados no corresponde al debate, que fue muy cordial, de gente que se conoce hace 50 años, que se pudieron decir cosas francamente. E inclusive, una de las cosas que aquí explícitamente yo mencioné es que había problemas con la tasa de crecimiento económico y que aún cuando, pongámonos en el mejor de los casos, las cinco reformas que está empujando salieran con todo lo que el gobierno quiere, la pregunta es cuánto va a incidir esto en la tasa de crecimiento económico. Y mi intuición es que va a afectar en los decimales, en uno o dos decimales, y no me queda claro cuál sería el signo.

Pero mientras usted dice que incluso podrían afectar negativamente, el ministro Larraín ha puesto a las reformas como motores del crecimiento.

-Él no está de acuerdo con mi estimación.

¿Cree que el gobierno se ha desgastado insistiendo en su discurso de un crecimiento del 3,5% que no parece que se vaya a lograr este año?

-El problema de fondo, y esto es más grave que el IPC, es que no sabemos qué afecta al crecimiento y no sabemos lo que está pasando. No entendemos lo que está pasando y cómo ello está afectando a la tasa de crecimiento, sobre todo cuando vemos esta guerra comercial entre las dos potencias, Estados Unidos y China, que hay ahora en el mundo; en qué termina, en dónde termina. Y nos estamos dando cuenta como que estamos en una pecera, tratamos de flotar, pero alguien mueve la pecera, nos dificulta incluso flotar y los que mueven la pecera no somos nosotros.P

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