Por Daniel FajardoEl “Island Valley” de Brasil: Por qué las startups chilenas deberían poner sus ojos en Florianópolis
A solo tres horas de vuelo directo desde Santiago, la capital del estado de Santa Catarina se consolida como el principal polo de innovación del sur de Brasil y en la plataforma ideal para que las empresas tecnológicas chilenas escalen a este mercado.

Cuando las startups chilenas piensan en internacionalizarse y abrir mercado en Brasil, la primera mirada suele dirigirse instintivamente a San Paulo. Sin embargo, adentrarse directamente en la mayor metrópoli financiera de Latinoamérica puede resultar sumamente costoso, altamente competitivo y complejo en términos operativos.
Un claro ejemplo fue lo que vivió la startup chilena NotCo al instalarse en esa nación. En una entrevista de 2020 dada a Pulso, su CEO Matías Muchnick, confesó: “Nos costó un año y medio ingresar a Brasil, donde perdimos muchos recursos”. Justo esta semana NotCo anunció la venta de su operación en ese país.
Frente a este escenario, que sufren la mayoría de las startups que aterrizan en Brasil, la ciudad de Florianópolis —conocida popularmente como el “Island Valley”, haciendo una analogía con Silicon Valley— emerge como una alternativa estratégica. Es una urbe que combina una alta calidad de vida con un ecosistema tecnológico de escala masiva, una fuerte cultura colaborativa y una conexión directa con Chile de solo tres horas de vuelo.
Lejos de ser solo un destino turístico de playas, la tecnología es hoy el verdadero motor económico de la región. Santa Catarina se consolidó recientemente como el segundo mayor generador de empleo tecnológico de todo Brasil, superando a Minas Gerais.
El sector cuenta con 34.200 empresas de base tecnológica, genera más de 102.000 puestos de trabajo formales y factura R$47.900 millones (cerca de US$9.000 millones). En Florianópolis, la tecnología ya representa el 25% del PIB municipal, convirtiéndola en la capital brasileña con mayor peso del sector tech en su economía local.
Hace unos días, se realizó en esta ciudad la novena edición del Startup Summit, uno de los mayores encuentros de innovación y emprendimiento de Brasil. Pero este año tuvo un ingrediente especial: por primera vez se internacionalizó, un paso clave -según los organizadores- para que la capital del Estado de Santa Catarina se transforme en el principal polo del ecosistema de startups y venture capital del país, así como de Latinoamérica. En el evento, participaron 30.000 personas, 150 fondos de venture capital y 180 grandes corporaciones.
Fernanda Zambon de Carvalho, encargada del área de Innovación del Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae) a nivel nacional, destaca el valor de esta vitrina: “El evento conecta directamente a los emprendedores con inversores y grandes corporaciones en rondas de negocios que generan intenciones de inversión millonarias. Para cualquier empresa que esté buscando contenido de vanguardia, acceso a capital o alianzas corporativas, este es el sitio donde tiene que estar”.
Y las startups chilenas podrían tener varias ventajas en poner sus fichas en esta ciudad. No solo por el vuelo directo desde Santiago, sino también, para crear un ambiente de prueba para el resto del país de la samba. Por ejemplo, instalarse en Florianópolis permite desarrollar el equipo técnico, I+D e inteligencia artificial a costos más razonables que en Sao Paulo, manteniendo la operación comercial a solo 45 minutos de vuelo de la capital económica de Brasil.
Al respecto, Gabriel Sant’Ana, director ejecutivo de la Asociación Catarinense de Tecnología (Acate), gremio que reúne a las empresas tecnológicas brasileras, explica la ventaja competitiva de este modelo operativo: “Sao Paulo es el mercado más grande, pero es un ambiente hostil: es difícil contratar gente y hay mucha competitividad. Lo más común es que las empresas tengan su equipo y base en Santa Catarina y Florianópolis, y mantengan una oficina comercial en la capital paulista. Además, estar radicado en Santa Catarina hoy funciona como un sello de calidad que demuestra que la empresa es sólida y tiene nivel técnico”.
Poca presencia chilena
En todas las conversaciones y espacios del mundo empresarial brasilero se repite la constante de la “triple hélice” como el modelo clave de los catarinenses: educación, empresas y poder público trabajando juntos. “Al ser un ecosistema tan articulado, existen programas de capacitación y apoyo que permiten a las empresas tecnológicas escalar rápidamente y sin grandes costos iniciales, convirtiendo a Florianópolis en la plataforma perfecta para probar y luego expandir soluciones a todo el mercado brasileño”, comenta César Griebeler, vicepresidente de Acate.
Incluso, esta región sureña cuenta con 30 delegaciones internacionales e inversionistas de todo el mundo, y la presencia de startups chilenas en el estado es prácticamente nula hasta la fecha. Esto representa una ventana de oportunidad única para los emprendedores nacionales que busquen llegar primero y aprovechar la apertura del ecosistema local.
Pero no es que en la ciudad brasilera no tengan conocimientos de Chile. De hecho, en el ecosistema local conocen bien el caso de Start-Up Chile, al cual lo siguen muy de cerca.
Griebeler, hace un llamado directo a la integración entre ambos países: “Estamos muy cerca geográficamente y hay una oportunidad muy grande para conectar el ecosistema de innovación de Chile con el de Santa Catarina y Florianópolis. Queremos conversar con más hubs de tecnología y empresas chilenas para mostrarles lo que estamos haciendo acá y también aprender de cómo Chile desarrolla su tecnología”, concluye el vicepresidente de Acate.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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