Por Matías VeraEl negocio del acero verde que planifican CAP y AZA en 91 hectáreas de Huachipato
La entrada de Aceros AZA a Huachipato le abriría paso a negocios mineros, ya que CAP ha estado asociada a este sector a lo largo de los años, mientras AZA a la construcción. De hecho, el negocio principal que se está considerando para el eventual negocio son las barras de refuerzo para la construcción.

La madrugada de este miércoles, el Grupo CAP anunció que están en medio de una negociación con Aceros AZA para combinar activos siderúrgicos de Huachipato, la histórica planta que cerró a finales del 2024 tras 70 años de producción de acero.
La operación, dada a conocer inicialmente por Diario Financiero, se está gestando aún y no está cerrada. Conocedores detallan que es más bien una combinación de activos, mientras AZA inyectará capital, CAP pondrá a disposición la infraestructura que tiene. Las compañías, aunque competidoras, han estado vinculadas por distintos negocios y servicios en el pasado.
“Se materializaría a través de un proceso de reorganización societaria para separar ciertos activos de CSH (Compañía Siderúrgica Huachipato), de manera que ésta (AZA) retenga aproximadamente el 20% de la superficie del complejo industrial y ciertos activos siderúrgicos e industriales, para en definitiva enajenar las acciones que CAP mantiene en CSH”, dijo CAP en su hecho esencial.
Lo que se está planeando es que AZA adquiera cerca del 20% de la infraestructura y terrenos de Huachipato, exactamente 91 de 442 hectáreas. El proceso de conversación entre las partes ha sido largo, en torno a un año. Se espera que la gestión, ya sea positiva o negativa, se resuelva en un corto plazo no mayor al ya recorrido. Probablemente, este año. “En este tipo de negociaciones siempre puede haber sorpresas”, dice un conocedor.
A finales de abril el CEO de CAP, Nicolás Burr, dijo a Pulso que planeaban para Huachipato desplegar cuatro líneas de negocio diferentes: portuario, industrial, innovación e inmobiliaria. Este plan se encuentra para CAP, intacto. Y de hecho, la negociación con AZA potenciaría el área industrial de este plan.
Horno renovable
Si bien los detalles se mantienen herméticos todavía, en la interna se vislumbra implementar un modelo productivo de reciclaje de chatarra ferrosa, diseño que es diferente a lo que hacía Huachipato en el pasado.
Hasta el momento, se está considerando un circuito productivo basado en hornos eléctricos, por lo que el procesamiento de mineral de hierro del alto horno, la coquería y la acería, será reemplazado por un horno de arco eléctrico que funcionará con energía renovable.
“Es la economía circular casi perfecta porque se recicla solamente chatarra de fierro, y con eso se produce acero para la construcción o para otros fines que eventualmente se podrían hacer en el futuro”, comentan fuentes.

El principal negocio que se está considerando, por el momento, son las barras de refuerzo para la construcción. No obstante, hay posibilidades de considerar otros mercados como aceros especiales y aceros para la minería. Como AZA está principalmente involucrado en el negocio con la construcción, la apertura con CAP les abriría paso el campo minero.
Además, la negociación está analizando las tecnologías que se van a usar y la calidad de la chatarra. Aquello determinará la calidad a la que se llegará y los mercados a los que se puedan acceder. Los costos a los cuales pueden optar en la operación “son bastante mejores”, y “las emisiones son muy reducidas”, indican cercanos al proceso.
El mercado actual
Actualmente, Chile consume cerca de 2,65 millones de toneladas de acero al año, principalmente por los sectores mineros y de construcción.
Si bien la negociación entre las compañías está definiendo elementos clave como la producción del acero, no se descarta que la magnitud sea la que tenía antes la planta. Sería “perfectamente posible”, comenta una fuente.
La última producción registrada de Huachipato fue el 2024 cuando cerró, en torno a 365 mil toneladas de acero terminado y 359 mil toneladas de acero líquido. El 2023 produjo 707 mil toneladas de acero terminado y 715 mil toneladas del líquido, según detalla la memoria 2024 de CAP.
“Como Huachipato suspendió su producción siderúrgica, la oferta local quedó básicamente concentrada en AZA, que en 2025 produjo cerca de 511 mil toneladas. El resto se cubre mayoritariamente con importaciones: dependiendo de la cifra que se use, entre 75% y 86% del acero que se consume en Chile viene de afuera, es decir, sobre 2 millones de toneladas al año”, examina el líder de economía de GEM, Patricio Faúndez.
“Si Huachipato vuelve a producir, aunque sea parcialmente, podría reducir esas importaciones en unas 300 mil a 600 mil toneladas anuales, siempre que esa producción reemplace acero importado. Es una estimación gruesa, porque no todos los tipos de acero son iguales ni toda importación se puede reemplazar automáticamente con producción local”, comenta el experto.
Por su parte, el analista de commodities de Plusmining, Bastián del Mauro, sostiene que “si AZA adquiere los activos de Huachipato, el principal cambio sería su posible entrada o fortalecimiento en el mercado minero. AZA pasaría de estar concentrada en construcción a tener una plataforma potencial para atender también minería, siempre que reactive líneas productivas relevantes. Con ello, el mercado local podría quedar más concentrado en torno a AZA, tanto en construcción como en algunos segmentos de acero para minería”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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