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Temporal: daños en la agricultura, viviendas y OOPP suben a US$400 millones, y se suman comercio y pequeña minería

El biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, anticipó que el costo de los daños en la región de Coquimbo sería de "varios cientos dee millones de dólares". Por su parte, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, afirmó que los recursos para ir en ayuda de las zonas afectadas están, y que se determinará "cuánto se reasigna (y) cuánto es un recurso adicional neto".

Pedro Rafael Sandoval Paul

Desde el jueves pasado la zona centro-sur del país enfrenta fuertes lluvias, lo que el fin de semana se extendió a las regiones de Coquimbo y Atacama.

Si bien el actual sistema frontal todavía se mantiene en pleno desarrollo, han seguido los balances de los daños y las pérdidas productivas que este fenómeno climático está provocado.

De acuerdo a un catastro realizado por la consultora Colliers, con datos a este lunes 20 de julio, los daños en el sector agrícola, en viviendas y en obras públicas (OOPP), alcanzan ya los US$400 millones. La cifra duplica los US$200 millones estimados el domingo.

Este análisis considera las superficies sembradas con trigo, avena y cebada, las que se han visto afectadas entre Atacama y Biobío por inundaciones prolongadas.

En el desglose, el reporte menciona que, en Atacama y Coquimbo, en comunas como Huasco, Alto del Carmen, Combarbalá, Monte Patria e Illapel se ha registrado daño a infraestructura de riego (equipos de riego, casetas, instalación eléctrica, tranques, canales) por crecidas y desbordes de ríos y esteros, y por activaciones de quebradas.

Además precisa que entre Atacama y Biobío se ha observado en diversas comunas voladuras de techos en invernaderos y galpones en que se guardaba forraje para animales, producto de ráfagas de viento de hasta más de 100 km/hora en zonas como Pichilemu.

Rodrigo Gil, gerente del Área de Campos de Colliers, detalla que “en cuanto a daños en especies frutales, este es más acotado y no son relevantes por estar la mayoría de las especies en receso invernal. Sin embargo, en cultivos de invierno como cítricos y paltos, hemos catastrado algunos daños producto de las fuertes ráfagas de viento que han provocado caída de frutos en proceso de maduración en sectores más costeros de la Región de Valparaíso y O’Higgins”.

“Esto irá cambiando día a día”, afirmó el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker.

Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) también realizó un primer balance de las pérdidas que está ocasionando este frente de mal tiempo en su sector. De acuerdo a sus cálculos, el comercio minorista en las 31 comunas más afectadas por la emergencia acumula pérdidas superiores a US$ 14,3 millones en un escenario prudente, las que podrían acercarse a US$ 19 millones si es que las malas condiciones climáticas aumentan su intensidad.

“Estas estimaciones consideran también que el evento coincidió parcialmente con un fin de semana, período en que el comercio minorista registra habitualmente un mayor nivel de actividad”, sostuvo.

La mayor parte del impacto se concentra en la región de Coquimbo, donde las pérdidas se estiman entre US$ 9,9 millones y US$ 12,1 millones. Le siguen las regiones de Valparaíso, Biobío, Atacama y La Araucanía. A nivel comunal, destacan Coquimbo, La Serena y Ovalle, que combinan una alta exposición al evento, con una importante base comercial.

Según su análisis, la pérdida total para el comercio minorista a nivel nacional podría situarse entre US$20 y US$ 25 millones al cuarto día de la emergencia. Dado que el evento aún se mantiene en desarrollo y persisten afectaciones en distintas zonas del país, es esperable que el daño económico final sea superior a esta estimación preliminar.

Coquimbo, 18 de julio de 2026. Debido a las intensas precipitaciones que afectan a la zona se activaron la mayoría de las quebradas como es el caso de Islon que corto la ruta dejando aislada a localidades del sector. Alejandro Pizarro/Aton Chile Alejandro Pizarro/Aton Chile

Impacto minero

Para la pequeña minería en las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso, el sistema frontal ha generado daños en caminos, infraestructura crítica, accesos a faenas y problemas de conectividad que dificultan la continuidad de sus operaciones, según alertó la Sociedad Nacional de Minería (Sonami).

Ante ello, el gremio pidió un plan para ir en apoyo de ese sector. “Cientos de productores enfrentan una situación muy compleja debido a los daños provocados por este sistema frontal y requieren un apoyo oportuno para recuperar sus faenas y proteger el empleo y la actividad económica que generan en sus territorios”, dijo el presidente de la Sonami, Jorge Riesco, en un comunicado.

Según el catastro del gremio, las regiones afectadas reúnen a más de 26 asociaciones gremiales mineras, que representan a más de 600 pequeños productores.

“La paralización o el retraso en la reanudación de sus operaciones no solo afecta a las faenas, sino también al empleo, a la actividad económica local y a toda la cadena de valor que depende de ella, profundizando las consecuencias sociales y económicas que deja esta emergencia”, comentó la Sonami.

Sobre el monitoreo del efecto del sistema frontal en las operaciones mineras, Sonami comentó que “la mayoría de sus asociados esperaba una normalización de las condiciones climáticas para hacer un balance de daños y necesidades”.

Sin embargo, reiteraron la necesidad de abordar un plan para el sector desde ya. “La reposición de capacidad productiva requerirá medidas muy precisas para recuperar conectividad, estabilidad de terrenos y suministros e insumos básicos para la producción, con los consiguientes requerimientos de financiamiento de inversiones y capital de trabajo para superar la obligada suspensión de actividades”, sostuvo.

Desde el Consejo Minero, en tanto, indicaron que “la información que hemos recibido es que las compañías activaron oportunamente sus protocolos preventivos y que, pese a la magnitud de este evento climático, no se han registrado incidentes”.

Entre las medidas implementadas destacan “las restricciones operacionales y el monitoreo permanente de las instalaciones, que han permitido responder con responsabilidad frente a un escenario excepcional”.

El costo fiscal

Desde el gobierno afirmaron que están realizando un catastro para determinar los efectos de las lluvias y el costo fiscal que significará. En ese sentido, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, aseguró que los recursos para enfrentar los efectos de las intensas lluvias del sistema frontal están y se están definiendo los montos y la forma en que se dispondrán.

“Quiero decirles a todas las personas que están en comunas afectadas, de las que han sido declaradas zona de catástrofe, la región de Coquimbo, la provincia de Huasco, que estén tranquilas: el gobierno cuenta con los recursos para atender las necesidades como corresponde”, dijo el titular de Hacienda a la salida del comité político en La Moneda.

Respecto al monto a destinar para la emergencia, el ministro comentó que “es algo que tenemos que determinar. Estamos recién partiendo. Hay que determinar los recursos, cuánto se reasigna, cuánto es un recurso adicional neto que va a ocurrir; lo iremos sabiendo en el transcurso de los próximos días”.

La elaboración del catastró para determinar los daños y, por ende, estimar el monto que se deberá gastar, está a cargo del ministerio de Economía.

En este escenario, el subsecretario de esa cartera, Karlfranz Koehler, apuntó que “el Ministerio de Economía ya se encuentra trabajando para iniciar el catastro de las micro, pequeñas y medianas empresas afectadas por el frente climático una vez que concluya el fenómeno meteorológico. En esa segunda fase se anunciarán las medidas para ir en apoyo de estos emprendedores”.

En tanto, el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, que visitó la región de Coquimbo para tener una primera mirada del costo que dejará el temporal, afirmó “sin duda que van a ser varios cientos de millones de dólares, porque es multidimensional: por un lado está la vialidad, las calles, los caminos, por otra parte está el tema fluvial, los bordes fluviales de las protecciones, del agua potable también, (y) está el tema de electricidad, de energía y las telecomunicaciones”.

En su análisis en Radio Duna, mencionó que “son muchos los factores que están siendo afectados en este momento, por lo tanto, van a ser varios cientos de millones de dólares, pero no me atrevo a dar una cifra exacta”, sostuvo.

Efectos en actividad e IPC

A nivel macroeconómico, un eventual efecto que se podría comenzar a sentir a raíz de este frente de mal tiempo, es un alza en algunos productos como verduras y frutas.

Si bien desde la SNA señalaron que el abastecimiento de alimentos se mantiene, ya se comenzaron a observar ciertos impactos logísticos. “De acuerdo con cifras de Lo Valledor, ayer (domingo) el mercado recibió un 20% menos de productos que en un domingo normal. Pese a ello, existen reservas de papas y cebollas, y disponibilidad de hortalizas provenientes del norte”, precisó Walker.

El dirigente gremial añadió que “se están monitoreando posibles interrupciones en las cosechas de cítricos y paltos, además de las dificultades de funcionamiento de ferias libres en algunas comunas”.

De momento, apuntó que mientras exista oferta suficiente, “los precios no debieran registrar alzas significativas”.

A su vez, Andrés Pérez, economista jefe de Itaú, plantea que el efecto del sistema frontal en la actividad del país ha sido limitado hasta el momento. “El reciente sistema frontal ha afectado a varias regiones y ha tenido efectos transitorios en algunos sectores productivos e infraestructura”, manifestó.

En su análisis indicó que aunque esperan que el impacto en el Imacec de julio sea limitado a nivel agregado, “los daños regionales son significativos y no deben pasarse por alto”. En ese contexto, añadió que “como en episodios anteriores, consideramos que estos efectos son negativos pero transitorios, y seguimos esperando que la actividad chilena gane impulso durante la segunda mitad del año”.

En cuanto a los efectos en los precios, Pérez aseveró que “una evaluación completa aún requiere analizar las áreas agrícolas afectadas, así como los posibles daños a carreteras y autopistas que podrían aumentar los costos de distribución y logística; pero, en general, las lluvias en esta época del año tienden a ser menos perjudiciales para la producción local que los eventos que se observan típicamente hacia fin de año”.

Similar visión entrega el economista jefe de Bci, Sergio Lehmann. “Preliminarmente apuntaría a un efecto muy menor en IPC, entendiendo que los mayores daños son en la región de Coquimbo. Los efectos serían más relevantes de verse impactos en la zona centro-sur, donde se concentra la producción de hortalizas, más sensible a estos eventos climáticos”.

En actividad, Lehmann anticipó que “se ve algún efecto negativo, por impactos en minería y otros sectores, pero que sería mayormente compensada por mayor generación eléctrica hídrica”.

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