Estudio: nuevas formas de construcción serían clave para lograr cero emisiones antes de 2050

New York

Un estudio del World Resources Institute planteó que las acciones de los gobiernos son fundamentales para que los edificios puedan descarbonizarse antes de la mitad de este siglo. El sondeo también destaca que esta hoja de ruta no solo puede ser impulsada por países desarrollados.




Los edificios actualmente producen un poco más de un tercio de las emisiones de dióxido de carbono del planeta. Ante este escenario, el mundo ha adoptado el desafío de que tanto este sector, como otros, sean de cero emisiones al 2050. Sin embargo, un reciente estudio del World Resources Institute (WRI), llamado "Accelerating Building Decarbonization", plantea que la reducción del 100% de las emisiones de CO2 se puede adelantar a la fecha prevista y que es un camino que no tan solo pueden comenzar a recorrer los países con más recursos o más desarrollados.

El sondeo apunta principalmente a impulsar cambios en el uso de energías que producen los edificios, ya que son las principales fuentes de emisiones de carbono de este sector. Y para aterrizarlo, la medición revisó las políticas y entrevistó a partes interesadas en trabajar este tema en India, China, México y Kenia. Además, de generar una serie de preguntas que permitan a cada ciudad interesada en identificar hasta dónde las políticas públicas y la oferta del mercado les permite ir avanzando en el trabajo de reducir las emisiones que producen sus edificaciones.

Los resultados mostraron que las acciones gubernamentales, ya sean del gobierno central o local, son claves tanto para fomentar o desalentar la implementación de medidas que se transformen en un aporte para disminuir la temperatura del planeta. Además, de que los gobiernos deben dar el ejemplo en esta área impulsando la eficiencia energética y uso de energía renovables en las propiedades que entreguen y ofrezcan incentivos financieros para que el mundo privado también trabaje en este tema.

Por eso, el paso más a la mano que tienen casi todos los países para reducir la contaminación de sus edificios es el uso de un diseño energético amigable con el medioambiente. Para ello, el estudio plantea una serie de medidas como que las edificaciones deben tener una adecuada aislación en sus paredes y ventanas, que a la hora de diseñar las habitaciones se maximice el uso de la luz natural, que los servicios de luz, agua y calefacción sean de alto rendimiento, entre otras recomendaciones que se dividen entre procesos más básicos y otros más complejos.

De los cuatro países participantes en la medición, todos tenían políticas o una oferta atractiva en el mercado que facilitan la implementación de un diseño de energía eficiente básica. Mientras que, para algo más avanzado, solo China está preparado para implementarlo. Esto, ya que si bien los otros tres países tienen disponible la oportunidad de impulsar estas tecnologías más avanzadas, el comercio y/o las políticas públicas no lo facilitan.

El siguiente paso involucra el reemplazo de los combustibles fósiles por energías renovables. Aquí la oferta que plantea el estudio va por el uso de paneles solares, energía eólica, hidroeléctrica, enfriamiento geotérmico, entre otras. La medición muestra su preocupación dado que de los cuatro países solo la nación azteca tiene todos los incentivos para impulsar energías renovables, para China y Kenia no es algo que entusiasme tanto, por trabas burocráticas o por los altos costos de inversión. En la India no existe la opción de ni siquiera pensarlo.

Y en último caso, la opción son las compensaciones de emisiones realizando otra actividad. Sin embargo, este último punto no es una acción que WRI vea con muy buenos ojos dado la dificultad que pueda existir para ver si la medida es suficiente para compensar la brecha de emisiones de CO2 que no alcanzó la edificación a compensar. Pese a la mirada con recelo que tiene el estudio, esta tarea es algo que los cuatro países pueden cumplir.

En la siguiente fase de WRI elegirá a un grupo de ciudades, que muestren intención de dar los primeros pasos para seguir avanzando en el desafío de tener edificios de cero emisión de carbono, para ofrecerles asesoría técnica.

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