Por Julio NahuelhualJuan Sutil: “Aspiro a que esta reforma se apruebe por una mayoría más amplia que estrecha, para darle mayor solidez”
El empresario, que apoyó activamente la candidatura de Evelyn Matthei el año pasado y descartó posteriormente participar en la campaña de José Antonio Kast, analiza el primer mes del mandatario y el anunció de los contenidos del proyecto de reconstrucción de esta semana. “Ojalá que al Presidente Kast y al ministro Quiroz no les salga un flanco por la derecha y lo traten de cobarde o amarillo por llegar a acuerdos”, sostiene.

Está de vuelta de lleno en el mundo de los negocios desde hace meses, pero no pierde el interés por lo público. Juan Sutil, el empresario que apoyó activamente la candidatura de Evelyn Matthei el año pasado y que se concibe como un liberal de centroderecha, analiza en profundidad el primer mes de José Antonio Kast en La Moneda y el anunciado proyecto de reconstrucción que incluye un grueso número de cambios impositivos y regulatorios.
“Aspiro a que esta reforma se apruebe por una mayoría más amplia que estrecha, para darle mayor solidez. Lo más probable y esperable es que el Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio voten en contra. El Partido Comunista y el Frente Amplio durante las últimas décadas han ido en contra de todo, incluyendo contra el Presidente Boric”, sostiene el empresario, quien ha mantenido un bajo perfil público desde la derrota de Matthei en primera vuelta.
“Yo ya cumplí”, dice Sutil al descartar de plano una vuelta a la política activa.
Usted se declara un empresario liberal que prefiere el mundo de los negocios a la política y que decidió -luego de apoyar activamente en la campaña de Evelyn Matthei- no participar en la campaña de José Antonio Kast. Desde esa vereda, ¿cómo evalúa el primer mes del gobierno del nuevo Presidente?
-Primero, quiero decir que como empresario creo en los valores de la libertad, el emprendimiento, el desarrollo y el crecimiento. Estos son los mejores caminos para que los países progresen. Desde ese punto de vista, me pareció en ese momento que el mejor modelo es el que representa la derecha liberal, la centro-derecha o Chile Vamos, más su ampliación. Eso, sumado a un momento muy complejo que vivimos, me llevó a tomar la decisión de colaborar con la candidatura de Evelyn Matthei.
Con todo, la candidatura de José Antonio Kast conectó mucho mejor con las aspiraciones de la gente y finalmente ganó. Ese mismo día nosotros lo apoyamos con fuerza y los equipos del comando de Matthei se pusieron a disposición inmediata para colaborar con el Presidente electo. Desde esa mirada, me parece bien la diversidad y amplitud con que se ha actuado en materia de incorporación de ministros, subsecretarios, embajadores y seremis… el gabinete va desde los radicales y hasta los socialcristianos. Dentro de todo este abanico, los equipos también son muy competentes. Conozco a muchos de ellos y me ha tocado trabajar con ellos en el mundo gremial, político, económico y empresarial, incluyendo a Jorge Quiroz, al cual lo conozco con bastante profundidad y creo que va a ser un buen ministro de Hacienda. El área política funciona bien y creo que es un lujo tener a Claudio Alvarado (Interior) y José García (Segpres).
Creo también que tienen que hacer un esfuerzo en materia de cómo se comunica. En temas de fondo tengo prácticamente muy pocas diferencias, o quizás ninguna, con el gobierno. Pero empiezo a tener algunas diferencias en la forma. Lo que tiene que hacer el gobierno, después de estos 30 días de instalación, es tratar de encontrar el tono adecuado para comunicar mejor las medidas que van a tomar… la forma en que lo van a hacer, de manera que haya una comunicación efectiva con la base social.
¿Se refiere específicamente al capítulo del “bencinazo”? ¿Ahí faltó una mejor comunicación por parte del gobierno?
-Por supuesto. Pero es muy importante entender que el gobierno no puede dejar de responder a las necesidades sociales del país en materia de PGU, salud, educación, acceso a la vivienda. No pueden tocar ni un peso ahí. También hay un compromiso en materia de seguridad que tiene financiar. Por lo tanto, dada la estrechez fiscal, no quedaba otra alternativa que haber tomado la decisión que se tomó, por dolorosa e impopular que sea. Estoy de acuerdo con lo que se hizo.
En lo que no estoy de acuerdo es en cómo haberlo planteado. Ahí era más importante la empatía y la comunicación para evitar los flancos posteriores. Lo mismo pasó, por ejemplo, con este almuerzo (del Presidente y amigos en La Moneda), donde también se abrió un flanco innecesario. El Presidente tiene todo el derecho y el deber de hacerlo; no hay ningún problema. Incluso, todos los Presidentes lo hacen. Pero es importante que los hechos se comuniquen correctamente. Hay que entender que a veces uno tiene al frente personas que no tienen la buena intención de apoyar las buenas decisiones que pueda tomar un gobierno en particular. El mismo hecho ocurrió, por ejemplo, con el innecesario calificativo de Estado en quiebra.
Lo que hay que hacer es comunicar correctamente cuál es la realidad. Buscar las palabras adecuadas para eso, porque a mí lo que me interesa es que a este gobierno le vaya muy bien y que tenga continuidad en el tiempo.
A propósito del episodio de las bencinas, ¿cómo evalúa el desempeño de Jorge Quiroz en Hacienda? Es un ministro catalogado de muy poderoso y son contrapesos políticos. También ha declarado que no busca ser simpático…
-Conozco bastante a Jorge Quiroz y lo encuentro que bien simpático en la privada. Es muy profesional, he trabajado con él. Pero tampoco estoy de acuerdo con la afirmación de que no hay contrapeso, porque al final el que manda en los países, especialmente en Chile, por ser presidencialista, es el Presidente de la República. Los ministros le responden a él… y le responden al comité político de cada gobierno.
Las encuestas han evidenciado una acelerada baja en la adhesión ciudadana. ¿Le preocupa?
-Siempre es deseable que haya harto apoyo ciudadano, pero también es esperable que ante una decisión como la que se tomó haya una reacción como la que ha ocurrido… si hay una buena comunicación, esa caída podría haberse matizado. Al final no es un tema de fondo, es un tema muchas veces de forma.

Esta semana el gobierno lanzó una megarreforma que incluye cambios tributarios y desburocratización de los permisos en lo esencial. ¿Cómo evalúa el anuncio del Presidente Kast?
-Lo primero es decir que es bueno que sea una propuesta integral. Me parece una buena propuesta. Desde el punto de vista regulatorio, nadie desde el mundo empresarial o social pone en discusión la importancia de la protección del medio ambiente. Pero nadie también puede poner en duda de que es absolutamente irracional que paren la construcción del Hospital del Salvador por una tapa de Coca-Cola del año 40 … O que un proyecto de tierras raras, que es fundamental para el desarrollo del país, se paralice porque no se ha llegado a un acuerdo en términos de una compensación respecto a los naranjillos. La legislación muchas veces es correcta, el problema radica en los reglamentos y en las guías. Y esa intervención hay que de alguna manera corregir y algunas cosas malas desmantelar. Es muy importante resolver ágilmente aquellas trabas sin desproteger el medio ambiente.
En materia de impuestos, no hay que olvidar que el exministro (de Hacienda) Mario Marcel proponía bajar de 27% a 24% el impuesto a las empresas. Hay que recordar también que, anteriormente, la integración a través del FUT fue la clave para que las empresas tuvieran ahorros para poder hacer las inversiones. Eso fue la clave también para hacer crecer el país y que aumentaran las recaudaciones de impuestos. Todos los especialistas en Chile y en muchas partes del mundo dicen que más del 80% del crecimiento de la recaudación es a través del crecimiento. Entonces, cuando se plantea una reforma que pone a Chile en un papel más competitivo y que, además, tiene una gradualidad para poderse implementar en los próximos años… eso finalmente va a lograr el objetivo de que haya mayor inversión en el país.
El relato adoptado por la centroizquierda es que con este paquete tributario se le está bajando el impuesto a los más ricos. ¿Con ese relato es más difícil avanzar en una rebaja de impuestos a las empresas hoy?
-Ese un relato falso, por una razón muy simple. Los momentos de gloria de la clase media del país fueron cuando el país se desarrolló y creció, cuando pasamos de 2 millones de toneladas de producción de cobre a casi 5 millones y medio en la actualidad… y resulta que eso generó fuentes de empleo estables y bien pagadas. Al final ese es un eslogan que se cae solo… Es una premisa más de un discurso que hay que saber manejar y por eso que para mí la comunicación es tan relevante. El pleno empleo es clave porque eso hace subir las remuneraciones, eso hace que los países avancen y se desarrollen. Estas son medidas que favorecen a la clase media y especialmente a las personas que más requieren de trabajo, hacen que las empresas sean más competitivas para que puedan invertir. Me parece que el Presidente Kast y su equipo están en el camino correcto.
A propósito de la debilidad de las arcas fiscales, ¿es necesario compensar la rebaja de los impuestos a las empresas como propone el gobierno?
-Hay otras cosas que son más importantes para la estabilidad. La seguridad del país es muy importante. El mundo laboral y empresarial gastamos casi dos puntos del PIB en seguridad, lo que no tendríamos gastarnos, porque es función del Estado darle seguridad a la ciudadanía. También es muy importante resolver lo que llaman la “permisología”, que es un lastre para el desarrollo del país, y es clave la eficiencia del Estado para que esto funcione correctamente.
Pero también es importante que el equilibrio fiscal se encuentre lo antes posible, porque eso le permite al país tener una buena clasificación de riesgo, da fortalezas y permite un financiamiento al mundo de la producción a tasas de interés más bajas … También permite que el país sea más robusto y tenga menos inflación. Todo eso sumado a una propuesta de impuestos que haga competitivo al país permite cerrar bien esta ecuación. Si en el proceso de negociación parlamentaria y de aprobación en el Congreso se requiere de mayor gradualidad, eso tampoco es tan relevante como el objetivo final de ser competitivo. Para uno como empresario es mucho más importante la estabilidad del país, la seguridad de los países, que un punto más o un punto menos en la tasa (de impuesto).
La gradualidad y las compensaciones van a tener que ser miradas en la discusión parlamentaria, porque hay que encontrar el justo equilibrio de que el Estado logre financiar su presupuesto a través de la recaudación tributaria, pero sobre todo a través también una disminución de gastos innecesarios.

Usted fue un personaje clave en las negociaciones para la aprobación de la reforma de pensiones durante el gobierno Gabriel Boric. ¿Hay que aspirar a una amplia mayoría para que le dé sustentabilidad en el tiempo a la reforma o basta con una mayoría estrecha?
-Aspiro a que esta reforma se apruebe por una mayoría más amplia que estrecha para darle mayor solidez. Lo más probable y esperable es que el Partido comunista (PC) y el Frente Amplio voten en contra. El Partido Comunista y el Frente Amplio durante las últimas décadas han ido en contra de todo, incluyendo contra el Presidente Boric cuando se llevó adelante la agenda de seguridad
Tenemos que buscar condiciones habilitantes para que estas reformas tengan la mayor adhesión posible y, en ese sentido, hay que entender que se gobierna para todos los chilenos. Ojalá que al Presidente Kast y al ministro Quiroz no les salga un flanco por la derecha y lo traten de cobarde o amarillo por llegar a acuerdos. Lo más importante que podemos hacer nosotros es apoyar esta propuesta del gobierno.
¿Le gustaría volver a la política activamente?
-No, yo ya cumplí. Fui un dirigente gremial histórico; asumí en momentos de crisis y lo hice por Chile. Me tocó presidir la CPC durante tres años; me siento muy honrado de haberlo hecho. Participé en los procesos constitucionales, donde también tuve una activa participación. Me siento orgulloso de haber contribuido y mi mundo ahora está en generar riqueza a través de generación de empleo… y con eso contribuir al país. Esto (participación política pública) tiene puros costos familiares, personales y económicos.
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