¿Qué tan bueno fue el censo 2017? Tasa de omisión llegó a 4,7% y 845 mil personas no fueron contabilizadas

Autor: Carlos Alonso

Exjefa del censo Ninoska Damianovic pone en duda cifra de omisión. “Falta información para hacer un juicio a la calidad de las cifras”.


Un año y ocho meses. Ese fue el tiempo que se tomó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para entregar los resultados finales del Censo abreviado 2017, realizado en abril de ese año. La información revelada hoy a través de un comunicado de prensa mostró que la cantidad de personas no censadas durante el proceso que se desarrolló en abril del año pasado llegó a 845.189 personas, lo que equivale a una tasa de omisión de 4,7%.

De esta manera, se ubica en la parte alta de los censos históricos que han fluctuado entre 3% y 5%. Cabe recordar que el fallido proceso 2012 tuvo una tasa de omisión de 10%, según la comisión revisora de ese proceso.

La tasa de omisión considera la población estimada total y el dato final que responde a cuántos somos, incluye la población censada más la población omitida. Así la cifra para el Censo 2017 fue de 18,4 millones de personas. A partir de la población estimada total, se actualizan las proyecciones de población 1992-2050 con base 2017.

De acuerdo al INE, el resultado del presente ejercicio de conciliación de la población de Chile indica que para mediados del año 2017 los habitantes totales del país fueron 18.419.192, de los cuales 9.074.217 fueron hombres y 9.344.975, mujeres.

Para poder comparar estas cifras con las censadas y calcular el porcentaje de omisión, es necesario trasladar la población estimada a la fecha del último censo: 19 de abril de 2017.

Para ello, se utiliza la tasa de crecimiento intercensal 2002-2017 y se obtuvo una población total de 18.383.267 personas, de las cuales 9.057.305 son hombres y 9.325.962 son mujeres. Esto indica una omisión13 estimada total de 4,7%, mientras que las omisiones correspondientes a hombres y mujeres fueron 5,3% y 4,1%, respectivamente.

Para los expertos, falta información para determinar la calidad del censo. En este punto, la exjefa del censo 2017, Ninoska Damianovic, planteó una serie de reparos a la entrega de información. “Me parece rara que la cifra de omisión sea menor a 5%. Falta información para hacer un juicio más completo”. En ese sentido, quien trabajó en la primera parte de este proceso subraya que es probable que para llegar a esa cifra, el INE haya prorrateado la tasa de omisión hacia atrás, es decir, se fue subestimando la población que tuvieron los censos anteriores de manera de repartir de manera más “pareja” las omisiones.

La experta señaló además que falta el informe de omisión, el análisis demográfico del censo, el ajuste geográfico de censo para que den cuenta de la distribución de la omisión. Además de la tasa de omisión por pregunta.

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