¿Es efectivo bajar de peso con dietas rápidas y de moda?

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Para bajar los kilos de más debemos asesorarnos por una nutricionista que elabore un plan de alimentación individual acorde a nuestra realidad.




Cuando se acerca el verano muchas personas buscan estrategias que les permitan perder los kilos ganados durante el año y comienzan a realizar dietas que aseguran una rápida pérdida de peso. Por ejemplo; 5 kilos en 2 o 3 días, sin tomar en cuenta que estos kilos rápidamente perdidos corresponden principalmente a agua por lo que pueden ser recuperados fácilmente.

Otras dietas ofrecen perder 10 kilos o más en un mes. Estas favorecen no tan sólo la pérdida de grasa, sino también la de masa muscular, sin considerar que cuando termina el periodo de restricción y se retoma la alimentación habitual, nuestro organismo comienza a recuperar la grasa perdida e incluso más, lo que se conoce como "efecto rebote". Sin embargo, la masa muscular no se recupera a igual velocidad y acá es donde hay que poner una voz de alerta ya que estas dietas no son saludable ni mucho menos recomendadas por especialistas

En palabras simples, la pérdida de peso se logra cuando entramos en un balance negativo de energía. Es decir, un consumo reducido de calorías en relación a las calorías que nuestro organismo necesita para realizar las actividades diarias. Lo anterior permite oxidar parte de nuestras reservas almacenadas en el tejido graso. Por el contrario, si las calorías ingeridas exceden los requerimientos son almacenadas y aumentamos de peso. Primera ley de la termodinámica, "la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma".

Entonces, si perder peso están simple como comer menos, ¿Por qué es tan difícil controlar los kilos de más? Existe evidencia en que la interacción entre las conductas alimentarias y el entorno juegan un rol fundamental a la hora de elegir lo que comemos y cómo lo hacemos. Además están los factores genéticos; metabólicos; conductuales y la realización de actividad física, que muchas veces se oponen a la pérdida de peso.

Lograr reducir los kilos de más de forma saludable y mantener estos cambios es un desafío importante que requiere tiempo y paciencia y no una dieta milagrosa. Lamentablemente, las personas buscan bajar de peso con dietas rápidas y de moda, y buscan orientación muchas veces en fuentes equivocadas: redes sociales, libros de moda, influencer o "gurús" en alimentación, que aseguran resultados a corto plazo basados en experiencias personales sin sustento científico y que pueden repercutir negativamente en la salud de la población.

Al evaluar la calidad de las dietas "rápidas" nos percatamos que éstas se caracterizan por ser muy restrictivas en calorías y micronutrientes generando déficit importante de vitaminas y minerales, como déficit de vitamina D, B12, hierro, zinc y calcio entre otros. Además producen síntomas muy molestos como halitosis, fatiga, debilidad y dolor de cabeza.

La restricción drástica de calorías genera una adaptación metabólica que favorece la pérdida de masa muscular y la disminución del gasto energético. Asimismo, pueden reforzar trastornos conductuales en alimentación y predisponer la recuperación rápida del peso perdido, lo que puede desencadenar un círculo vicioso en quienes bajan y suben de peso dieta tras dieta.

Estudios han comparado los resultados al cabo de un año de las dietas más populares -dieta Atkins o cetogénica; dieta Ornish y dieta de la zona, entre otras- y observaron que la pérdida de peso es similar entre todas ellas, lo que evidencia que no hay base científica suficiente para recomendar este tipo de dietas en lugar de una dieta hipocalórica moderada. Además, se observó que la adherencia disminuye considerablemente a partir del cuarto mes.

No existe una dieta única y milagrosa que sea la solución para perder peso. Debemos estar conscientes que mantener una vida activa, realizar ejercicio y comer sano son pilares importantes para mantener nuestra salud.

Para bajar los kilos de más debemos asesorarnos por una nutricionista que elabore un plan de alimentación individual acorde a nuestra realidad. Que considere motivaciones y preferencias alimentarias, tradiciones religiosas, culturales, que sea balanceada y que promueva una restricción moderada de calorías.

Dietas hipocalóricas con una restricción de 500 a 700 kcal al día, respecto del gasto energético individual, favorecen una baja de peso saludable del 10% en 6 meses. En la práctica una disminución de medio a 1 kg por semana contribuye a disminuir los factores de riesgo cardiometabólicos asociados a la obesidad. Todos estos cambios deben ser mediados y supervisados por un equipo multidisciplinario que promueva la adherencia a un plan de alimentación y cambios profundos en los hábitos alimentarios y en el estilo de vida.

* Nutricionista del Centro de Tratamiento de la Obesidad Red de Salud UC CHRISTUS. Magíster en Nutrición, U. Católica 

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