La cultura pop tampoco se escapa de la poderosa fuerza de atracción de los agujeros negros

Imagen de la película Interestellar

Excelente recurso utilizado para que naves espaciales futuristas sean desviadas al otro lado del Universo o la imagen perfecta para representar fuerzas misteriosas, estados depresivos y la muerte en canciones.


Para el mundo de la ciencia, y en particular para la la astronomía, el anunció de cómo se aprecia un agujero negro, representa una indescriptible sensación de emoción y euforia. Es nada menos que la demostración de lo que postuló hace más de un siglo el destacado físico Albert Einstein. El paso de la teoría a la realidad.

“Los astrónomos nos emocionamos mucho”, reconoce Eduardo Ibar, académico del Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso y director ejecutivo de la Sociedad Chilena de Astronomía. Es que se trata de un evento no menor, aclara, ya que el agujero negro por muchos años ha estado como dentro de esas cosas que los teóricos y los astrónomos ven, teorizan, pero nunca había sido posible apreciarlo. “Se habían estudiado, pero nunca se habían observado”, resalta.

Einstein propuso en 1920 con la Teoría General de la Relatividad, una mirada que fue muy revolucionaria, mezcló la fuerza de gravedad y la geometría del Universo. Y esa teoría predijo no sólo que el Universo partió de un big bang hace 14 mil millones de años, dice Ibar, sino además la existencia de lugares en el espacio donde la materia está en una condición tan densa donde ni siquiera la luz puede escapar de ahí, a las que se llamaron agujeros negros.

Sin duda una descripción misteriosa y atrayente. Y se trata de una atracción que trasciende al mundo de la ciencia. “A veces la naturaleza es más extraña de lo que nosotros creemos y la existencia de los agujeros negros va a ese margen donde la compresión humana se sorprende”, dice Ibar.

Fuente de inspiración

Y de misma manera en que se sorprenden los científicos, señala Ibar, lo hace la cultura. “Es un concepto tan ajeno y extraño que hace que la gente se inspire con su arte y eso es hermoso también, ver cómo la ciencia alimenta con ideas la creatividad de los artistas”.

El término que fue acuñado por John Wheeler en 1969, ha sido una excelente herramienta para que naves espaciales futuristas sean desviadas al otro lado del Universo o la imagen perfecta para representar fuerzas misteriosas, estados depresivos y la muerte en canciones. Pero no sólo en esas áreas, los videojuegos y la literatura, también han recurrido a ellos.

En el cine está el ejemplo de la película de 1979 del género de ciencia ficción Black Hole, que relata como en el año 2130, la nave espacial Palomino regresa a la Tierra después de una misión de 18 meses y que detecta un misterioso objeto en órbita alrededor de un agujero negro.

En Interstellar (2014), un agujero de gusano conduce a un agujero negro supermasivo llamado Gargantua, ubicado a 10 mil millones de años luz de la Tierra, orbitado por varios planetas. Cuando se estrenó, su director Christopher Nolan destacó que en su producción se centraron que fuera lo más real posible a la hora de describir los agujeros de gusano y los agujeros negros. Por eso, contrató al físico teórico Kip Thorne de Caltech como productor ejecutivo y asesor científico de la película.

En el Universo de la serie de televisión Star Trek, se hace referencia a ellos con la especie alienígena romulanos, que los usan como fuente de energía, y les denominan “singularidades cuánticas artificiales”.

En el mundo de la música, los ejemplos son variados. Está la serie de canciones del grupo Rush, que bajo el título de Cygnus X-1, relata la historia de un viajero interestelar que queda atrapado en el horizonte de eventos de Cygnus X-1, que es nada más y nada menos que un agujero negro.

Songs from the Black Hole es un álbum de la banda de rock Weezer grabada entre 1994 y 1996.

Supermassive Black Hole fue el primer sencillo de la banda británica de rock alternativo Muse en su álbum de 2006 Black Holes and Revelations.

Y si de música y agujeros negros se trata, no puede faltar el título Black Hole Sun de Soundgarden, para muchas personas la canción más reconocible de la banda y la más popular de estilo grunge en 1994. Título de la que existen muchas versiones, como las de Peter Frampton y Paul Anka.

En Chile la banda Cosmic Strings, conformada por astrofísicos cuenta entre sus composiciones el título Black Hole.

En el cuento Old Fashioned de Isaac Asimov, se relata la angustia de un par de mineros de asteroides que son atrapados por la gravedad de un pequeño agujero negro que no se encontraba en sus mapas.

Y en los videojuegos Super Mario Galaxy y Super Mario Galaxy 2 , los agujeros negros representan pozos sin fondo en los que, de caer Mario (o Luigi) perderán una vida. Otra referencia se da al final del primer juego, cuando Mario derrota a Bowser y su galaxia se colapsa en un agujero negro supermasivo que comienza a consumir el universo.

En Dragon Ball Super, desde el episodio 118 de Goku sobrevive en los agujeros negros y supera uno mde ellos con su técnica de Kame Hame Ha.



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