Navidad, la remota isla donde Australia enviará contagiados de coronavirus que recuerda el destierro de los leprosos

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El plan australiano de enviar a los pacientes contagiados a una casi deshabitada isla, revivió el temor de repetir viejas prácticas sanitarias, hoy desterradas.




Debido al masivo contagio de coronavirus que ha aumentado estos últimos días, el primer ministro de Australia, Scott Morrinson, anunció este miércoles el plan para repatriar cerca de 600 australianos que se encuentran encerrados en la ciudad de Wuhan. ¿La controversia? El lugar elegido para la cuarentena es una isla utilizada como centro de detención de inmigrantes.

Esta no es la primera vez que una isla es utilizada para "cuarentenas". Entre los años 1866 y 1969 , la isla Molokai en Hawai albergó a una 8.000 personas con lepra.  Fue un lugar de exilio obligado para cada habitante que se infectara, por órdenes de leyes que imponían el arresto y te mandaban directamente a ese territorio. Hasta el año 2016 se registraba que el lugar aún quedaban 10 pacientes, en lo que hoy se considera un destino paradisíaco.

Chile tampoco se escapa. En 1917 la Isla de Pascua, fue utilizada para construir un leprosario que se mantuvo hasta 1992. Con la gran diferencia que los que fueron alejados por la enfermedad siempre fueron habitantes de la isla, ya que nunca se internaron ciudadanos de Chile continental.

El plan asutraliano que aún no ha recibido la autorización de China para que se haga efectivo, busca llevar de vuelta a los ciudadanos a su país y controlar que no estén contagiados. Por esta razón, el gobierno ha propuesto llevarlos a Isla de Navidad, la cual se encuentra a más de 2.000 km de la isla grande y está ubicada más cerca de Indonesia que al país de Oceanía.

La mayoría de las personas que se encuentra encerrada en la ciudad catalogada como la "zona cero", son en su mayoría niños pequeños (140 aproximadamente) y para trasladarse deberán ir acompañados por un adulto responsable.

Sin embargo, esta decisión ha causado mucha controversia debido a que la isla elegida es prácticamente una "cárcel", sumado a que cada habitante que quiera volver al país con la ayuda del gobierno deberá pagar las suma de $1.000 australianos ($536.000 aproximadamente).

La isla de los prisioneros

Isla Navidad fue diseñada en 2001 para albergar más de mil personas y desde el 2003  fue adaptada como uno de los principales lugares para detener a solicitantes de asilo (aunque actualmente sólo a una familia de Sri Lanka). Este lugar que cerró sus puertas en 2018, fue reabierto recientemente a pesar de que ha sido cuestionado por Naciones Unidas debido a las condiciones de los reclusos.

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Centro de detención de inmigrantes en la Isla de Navidad.[/caption]

Consultado por esta situación, el Dr. Tony Bartone, jefe de la Asociación Médica Australiana (AMA), dijo a The Guardian que esta isla está mal preparada para recibir a los australianos, ya que cuenta con instalaciones médicas inadecuadas si es que alguien se agrava.

Además, dijo que su país estaba clasificado entre las naciones más capaces de del mundo para controlar enfermedades infecciosas, por lo que encuentra que llevar a estas personas a una isla tan alejada sería mucho peor y sometería a los evacuados a una situación de "mucho estrés, miedo y preocupación".

En declaraciones al medio ABC News de Australia, algunas de las familias que se encuentran en la provincia de Hubei, enfatizaron que a pesar de que estaban muy agradecidas con el Gobierno de Morrison por crear un plan de evacuación tan rápidamente, temían que las instalaciones del centro de detención de inmigrantes no fueran amigables para los niños.

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Una de las habitaciones habilitadas en la isla Navidad para recibir a los contagiados. FOTO: AP[/caption]

Por lo mismo, algunas personas ya han decidido que no aceptarán la oferta. La Sra. Liu, una de las australianas que se encuentra en Wuhan dijo al medio citado que  "no somos prisioneros, ¿cómo podrían tratarnos en un centro de detención en lugar de en un centro médico adecuado?".

Otra mujer apellido Wu, proveniente de Sydney, dijo que se sentía en un conflicto y declaró que "el Gobierno no enviaría a sus ciudadanos al centro de detención de Isla Navidad si los que están atrapados en Wuhan fueran australianos blancos". Además, "como madre, siento mucho llevar a mis hijas a un centro de detención con el propósito de ponernos en cuarentena" agrega.

A casi tres mil kilómetros de un hospital

A pesar de que la intención del gobierno australiano es que la cuarentena de 14 días se haga lo más alejado del territorio nacional, se denuncia que en caso de que suceda algo más grave el hospital más cercano está en la ciudad Darwin a 2.700 km de distancia desde la isla.

El presidente de Isla Navidad, Gordon Thomson, dijo a The Guardian que la decisión de ocupar ese territorio refleja un "tratamiento colonialista regresivo". Además, agrega que no se consultó a la isla sobre el plan, y se enteraron de la propuesta por lo que habían visto en las noticias. Thomson está preocupado de que "ahora seremos una colonia de leprosos".

Sin consulta previa

Pese a que el AMA estuvo de acuerdo con iniciar un plan de evacuación de los australianos que se encuentran atrapados en China, no fueron consultados por esta propuesta en particular. "Sentimos que la repatriación a un lugar que anteriormente había sido el foco de las poblaciones bajo enormes traumas y angustias mentales y físicas, no es una solución realmente apropiada. Llamaremos al primer ministro y a los ministros pertinentes a encontrar una solución mucho más humana para tratar con un grupo de australianos muy vulnerables y preocupados" dijo un miembro del organismo.

Los ciudadanos que están en Wuhan dijeron haber recibido una llamada de la embajada de su país, donde les explicaron la situación y que si es aprobado, el vuelo de retorno saldría del centro de la ciudad. ¿El problema? No todos los australianos se encuentran cerca de la zona más céntrica y como se ha podido ver en los medios, ni siquiera está permitido que transiten autos particulares, por lo que genera un inconveniente más.

Peter Dutton, ministro de Asuntos Interiores, al ser consultado por medios locales defendió este plan diciendo que es para mantener a la población segura, afirmó que "no puedo limpiar un hospital en Sydney o Melbourne para alojar a 600 personas" además, "no tenemos una instalación que pueda tomar esta cantidad de personas. Quiero asegurarme de mantener a los australianos a salvo " agregó.

De igual manera, son muchos ciudadanos que han dicho que sí aceptarán esta oferta porque declaran que el Gobierno les dio una sola opción para sobrevivir.

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