“Solo es Disneyland. Es un hermoso lugar para visitar, pero probablemente no querríamos vivir allí”: Facebook se arriesga a un meta fracaso, dicen desarrolladores del metaverso

Visitantes en una instalación de arte inmersivo titulada "Machine Hallucinations - Space: Metaverso" en Hong Kong. Foto: Reuters

Como el gigante tecnológico ha entregado pocos detalles más allá del cambio de nombre, los participantes del metaverso dudan de que Facebook esté lista para abrazar el espíritu que impulsa la creatividad y las utilidades en ese espacio.




Facebook corre el riesgo de no entender el metaverso -y un próximo cambio en el comportamiento de los consumidores- si no permite la propiedad digital, según algunos de los pioneros del mundo virtual.

El gigante de las redes sociales hizo noticia el mes pasado al cambiar su nombre a Meta Platforms y anunciar que se concentraría en el efervescente “metaverso”.

Mark Zuckerberg se ve en una pantalla anunciando el cambio de nombre. Foto: AP

Sin embargo, como ha entregado pocos detalles más allá del cambio de nombre, los participantes del metaverso dudan de que Facebook esté lista para abrazar el espíritu que impulsa la creatividad y las utilidades en ese espacio.

“Lo que Facebook está haciendo con meta (...) es un ‘falso metaverso’, a menos que tengan una descripción real de cómo podemos ser verdaderamente dueños de él”, dijo Yat Siu, presidente y cofundador de Animoca Brands, un inversor y desarrollador de plataformas del metaverso, hablando en un panel de la conferencia Reuters Next.

“Hasta entonces, solo es Disneyland. Es un hermoso lugar para visitar, pero probablemente no querríamos vivir allí. No es el tipo de lugar en el que realmente podamos montar un negocio”, agregó.

El metaverso se refiere a un conjunto de espacios compartidos al que se accede mediante Internet. Algunos usan realidad aumentada, mediante gafas inteligentes, aunque las plataformas actuales parecen más el interior de un videojuego que la vida real.

Hay mucho dinero en él. Un área “inmobiliaria” de un mundo en línea llamado Decentraland se vendió por el equivalente a 2,3 millones de dólares la semana pasada.

Los terrenos y otros objetos virtuales suelen transarse como activos llamados tokens no fungibles (NFT, por su sigla en inglés), cuyas ventas superaron los 10.000 millones de dólares en el trimestre a septiembre, según la firma de seguimiento de mercado DappRadar.

El ingreso de Facebook ha fortalecido el interés en el espacio. La compañía no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios enviada el miércoles por correo electrónico, y previamente no ha respondido directamente a las críticas a los planes de su metaverso.

Pero Siu dijo que la propiedad es la base para las mejoras y los nuevos caminos para productos y comercio, así como la propiedad de los vehículos causó el auge de los fabricantes de asientos para bebés o como la propiedad de hogares impulsa la demanda por muebles y negocios como Ikea.

Lo mismo, pero diferente

Para el pionero del metaverso Benoit Pagotto, cofundador de la compañía de zapatillas virtuales RTFKT, la propiedad digital crea espacio para el cambio de roles de marcas y consumidores.

“Es un cambio enorme en (la forma en que) está funcionando la relación entre negocios, creatividad y consumismo”, dijo en la conferencia Reuters Next. “Un producto no es algo único. Uno debe pensar en cómo puede continuar actualizándolo”, dijo.

“Es mucho, mucho más fluido. Creo que el mundo real pronto se verá abrumado por eso porque las posibilidades de interacción en un mundo digital son mucho más profundas”.

Mientras tanto, ha habido una lucha por ponerse al día, tanto por parte de las marcas que quieren una parte de la acción como de los abogados que intentan precisar qué es realmente la propiedad digital.

Los NFT no están regulados en gran medida y los estafadores acechan. Cualquiera puede crear y vender un NFT y no hay garantía de su valor.

“Está causando algunos dolores de cabeza a las personas en la profesión legal que intentan reconciliar el vocabulario con lo que está sucediendo de hecho”, dijo Sophie Goossens, socia especializada en tecnología y derecho de los medios en Reed Smith en Londres.

“La propiedad en términos legales significa algo (...) (generalmente) un monopolio sobre un recurso que es impuesto por el Estado”, dijo. “El tipo de derechos que se otorgan sobre la propiedad digital de un NFT es ligeramente diferente. Es posible que no tenga derecho a controlar completamente el activo que posee como NFT”.

Aún así, eso no parece estar frenando el alcance del metaverso en la economía general, especialmente para los jóvenes que ya son consumidores de videojuegos o moda.

“Creo que veremos una combinación de activos digitales que encajarán perfectamente en nuestro entorno real”, dijo Natalie Johnson, fundadora de Neuno, un mercado de próxima aparición para las marcas de moda NFT, a medida que las empresas de tecnología lancen anteojos de realidad aumentada.

“No es necesario ser un jugador empedernido para abrazar y jugar con esta nueva tecnología. Va a ser para todos.”

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