Guillermo Brozález: “Me levanto contento todos los días imaginando lo próximo que voy a pintar”


“Una vez, cuando joven, vi una exposición que trataba sobre este tema. Sobre cómo las autoridades y el Estado cometían el gran error de que la personas se jubilaran antes de tiempo. Eso hacía que no tuvieran nada que hacer después en su vida. Los que seguían trabajando lo hacían porque les gustaba lo que hacían y no se habían visto sometidos a un sistema.

En mi vida laboral he hecho clases e investigación en colegios y universidades. También trabajé un tiempo en el Mineduc y he realizado varios murales y pinturas para distintas organizaciones. Cuando me vi con poco tiempo para pintar y hacer mi trabajo artístico, renuncié para dedicarme a mi arte. Siempre he hecho pintura y algo más. Así he podido unir lo profesional y lo libre. Ahora mi vida gira en torno a la pintura, a la que le dedico tres horas en la mañana y tres en la tarde, a dar clases y a hacer visitas guiadas en mi pinacoteca. En estos momentos sólo tengo un alumno que viene a clases de pintura. En las vacaciones las mamás suelen traer a sus hijos para que se entretengan aprendiendo, algunos de toda la vida vuelven un tiempo y por el boca a boca se van sumando otros.

Para mí seguir trabajando a esta edad es lo mismo que en años anteriores. Estoy siempre activo e imaginando cosas nuevas para hacer. Nunca pensé en jubilar del arte; de mi profesión como profesor de arte, sí. Lo hice cuando tenía alrededor de 40 años. La jubilación es una cosa forzada por algo natural dentro de las instituciones. Hay actividades que los jóvenes pueden hacer mejor que los mayores, eso es inevitable. Quienes siguen trabajando es por vocación y quienes la tienen y la pueden proyectar van a estar mejor físicamente.

Me levanto contento todos los días imaginando lo próximo que voy a pintar. Uno no vive solo en el mundo, vive vinculado a la sociedad. Cuando murió mi esposa y vi que sólo estaba haciendo clases y exposiciones en museos, me di cuenta de que estaba aislado. Luego apareció mi nueva pareja que me ayudó a crear mi pinacoteca donde expongo mi arte y a organizar todas mis obras. Ya han venido más de 300 personas, entre colegios y grupos de amigos”.

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