Un Emmy entre mascarillas y sillas vacías: HBO y Schitt’s Creek arrasan en inédita ceremonia virtual

Una postal irrepetible: Eugene Levy, protagonista de la comedia canadiense Schitt’s Creek, recibe el premio con las medidas sanitarias obligadas por la pandemia.

En una entrega de premios sin público y con alusiones al Black Lives Matter, el triunfo fue para Watchmen y Succession, ambas de HBO, y la decepción la protagonizó Netflix, que sólo logró dos galardones. En comedia, la canadiense Schitt’s Creek hizo historia.



Antes de que se abriera cualquier sobre con el nombre de un ganador, la ceremonia de los 72° Emmy era histórica. Nunca antes una entrega de premios de la Academia de TV se había realizado con todos sus invitados y nominados en sus casas, en transmisión en vivo para todo el mundo. Su organización resumía en la previa el desafío de su edición 2020 en cifras casi inabordables: 138 estrellas, 114 locaciones y 10 países. El mismo Jimmy Kimmel, solitario en el Staples Center de Los Angeles, se reía al inicio de lo increíble que era estar realizando una premiación en las circunstancias que vive al mundo. Pero, entre bromas a las medidas sanitarias y asientos vacíos, la cita salió adelante.

Quien mejor dio luces del funcionamiento de los Emmy en pandemia fue Ramy Youssef, el protagonista de la comedia Ramy, al subir un video a sus redes en que se veía a un tipo con un traje y un premio en sus manos, retirándose de su casa cuando se reveló que él no era el ganador. Lógicamente, no ocurrió eso con los nominados en las 23 categorías, pensando en la ausencia de estrellas que eran candidatas y no “asistieron” al evento, entre ellas, Michael Douglas, Cate Blanchett, Jeremy Irons y Steve Carell. En cambio, otros que sí aspiraban a galardones, como Jennifer Aniston y Jason Bateman, irrumpieron en el escenario para acompañar efímeramente a Kimmel, empujando una ceremonia que tenía difícil no se sintiera pesada y monótona. Más que en cualquier año normal, probablemente.

El conductor Jimmy Kimmel anoche junto a las figuras de algunos de los nominados, como Hugh Jackman y Regina King, que siguieron la ceremonia desde sus casas.

El primer tercio de la noche también tuvo tintes irrepetibles. Desde Canadá, el elenco de Schitt’s Creek celebró siete premios seguidos para su sexto y final ciclo. La producción tenía nominaciones en cada categoría de comedia y las ganó todas, algo que no tenía registro en los 72 años de los Emmy. ¿De dónde salió este torbellino que acaparó todo en el apartado que tenía como última ganadora a la británica Fleabag? Para la Academia de TV, lo cierto que no mucho tiempo atrás. La serie canadiense -disponible en Chile sólo en el canal Comedy Central- logró sus primeras candidaturas recién el año pasado, con su penúltima temporada, pese a que venía siendo elogiada por la crítica al menos desde su segundo ciclo y su popularidad iba al alza desde que arribó a Netflix en Estados Unidos en 2017.

Sus protagonistas, Eugene Levy y Catherine O’Hara, más el cocreador y actor, Dan Levy, encabezaron al único elenco de ganadores que estaba reunido en un mismo lugar y que recibió de manos de hombres con traje sus galardones. Así fue una y otra vez, hasta que no hubo más reconocimientos que repartir para la ficción sobre una familia millonaria que cae en desgracia y no le queda más remedio que reconstruir su vida en un pequeño pueblo que compró años atrás.

Pero el festejo de la serie del canal Pop TV -propiedad de ViacomCBS- no ayudaba a resolver la clásica disputa de los últimos años, la reñida competencia entre Netflix (160 nominaciones, marca histórica que alcanzó en julio) y HBO (107). Luego de empatar con 19 premios en las categorías técnicas reveladas durante la semana, en la ceremonia principal el servicio se debió conformar con sólo un par de estatuillas, para Poco ortodoxa (Mejor dirección de miniserie) y Ozark (Mejor actriz de reparto en drama, Julia Garner). Su cosecha más discreta desde 2015, cuando consiguió apenas una distinción.

El resto fue fiesta total de HBO, que irónicamente en el primer año que no contaba con Game of thrones, celebró como pocas veces en el último tiempo. Logrando su mejor desempeño en cinco años, el canal de TV cable obtuvo 11 galardones entre las 23 categorías que se entregaban en la ceremonia, con la segunda temporada de Succession y Watchmen totalizando cuatro premios cada una y conquistando los rubros de Mejor drama y Mejor miniserie, respectivamente.

Esta vez el favoritismo por la compañía detrás de Los Soprano fue tal que incluso en apartados claves que no fueron para alguna de esas dos series, la estatuilla de todas maneras quedó en sus manos, como ocurrió con Mark Ruffalo (Mejor actor de miniserie por I know this much is true) y Zendaya (Euphoria), que protagonizó una de las grandes sorpresas de la noche, al vencer en Mejor actriz de drama a Jennifer Aniston (The Morning Show, de Apple TV+) y la británica Olivia Colman (The Crown). Además de sorprender por su juventud -24 años-, la victoria de la exestrella adolescente de Disney se anotó un lugar en la historia, como la segunda mujer afroamericana en alzar el reconocimiento en la categoría.

Frente al Black Lives Matter

Además del inherente foco en la pandemia, la ceremonia de los Emmy se volcó al movimiento Black Lives Matter con pequeños segmentos dedicados a creadoras como Issa Rae (Insecure), Lena Waithe (The chi) y el premio especial para el productor y actor Tyler Perry, una de las figuras que debe generar más contenido anualmente en Estados Unidos.

La tendencia ganó continuidad con Zendaya y el triunfo de dos de los actores de Watchmen: su protagonista, Regina King -que obtuvo su cuarto Emmy en apenas cinco años, sin haber estado nunca nominada antes- y Yahya Abdul-Mateen II, una de las revelaciones del último tiempo (Aquaman, The get down). Incluso Mrs. America, la miniserie que protagoniza Cate Blanchett (que se estrena hoy a las 23 horas por FOX Premium Series) consiguió su única distinción en reconocimiento a la actriz Uzo Aduba, por su rol de Shirley Chisholm, la primera mujer en competir por una candidatura presidencial por el Partido Demócrata.

Sin ser afroamericano -pero estrechamente involucrado a la crítica a la segregación racial luego de su última producción-, el creador de Watchmen, Damon Lindelof, recibió sus premios con una polera que recordaba la masacre de Tulsa en 1921 (con la que comienza la serie que adapta la novela gráfica) y dedicó el galardón principal a los sobrevivientes del hecho, uno de los sucesos más sangrientos y violentos de la historia de Estados Unidos.

Damon Lindelof, creador de Watchmen, da su discurso tras ganar como Mejor miniserie.

HBO no contará con esa producción para futuras ediciones de los Emmy, pero sí con Succession, que con toda justicia legó la corona que por años fue para Game of thrones, gracias a un segundo ciclo que siguió mejorando los excelentes atributos del ácido drama de una familia dueña de un conglomerado de medios. Su tercera temporada -y las que vengan- podría ser clave en la carrera que el canal seguirá viviendo frente a Netflix. Una competencia en la que ya entraron otros aspirantes. Apple TV+ anoche obtuvo su primer premio (Billy Crudup, Mejor actor de reparto de drama por The Morning Show), mientras que Disney+ arrasó en los días previos en las distinciones técnicas con The Mandalorian, la serie que estrenará su segunda temporada en octubre en EE.UU. y en noviembre en Latinoamérica, cuando desembarque la plataforma.

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