Por Gonzalo ValdiviaOscar 2026: las batallas más feroces que definirán la ceremonia
Este domingo 15 se celebra la edición número 98 de la entrega de premios más célebre del cine mundial. Mientras Una Batalla Tras Otra y Pecadores se disputan el apartado principal, categorías como Mejor actor y Mejor película internacional también prometen una competencia reñida. La gala se podrá ver a partir de las 20:00 horas en HBO Max y TNT.

Este domingo 15, a partir de las 20:00 horas, se celebrará la versión número 98 de los Oscar, la premiación más popular del cine mundial. Si hace un año la lucha la protagonizaban Anora y El brutalista (ganó la primera), este año la disputa la libran Una batalla tras otra –la favorita durante gran parte de la temporada– y Pecadores, que ostenta el récord de mayor número de nominaciones en una sola edición.
En tanto, categorías como Mejor actor, Mejor actriz de reparto y Mejor película internacional también prometen una competencia reñida. Aquí revisamos, punto por punto, los principales gallitos que se vivirán en la ceremonia que reconoce lo mejor de la cosecha 2025 (con transmisión de TNT y HBO Max):

*Una Batalla Tras Otra vs. Pecadores
La cinta más reciente de Paul Thomas Anderson ha hegemonizado toda la temporada de premios. O casi. Su único revés se produjo hace un par de semanas en los Premios del Actor (los antiguos SAG Awards), donde Pecadores conquistó el galardón principal. A raíz de esa derrota, los expertos han recordado el impulso que obtuvo Parasite (2019) gracias a ese reconocimiento y cómo terminó dando la sorpresa en los Oscar ante el filme de guerra 1917 (2019).
Lo cierto es que –al menos en el papel– Una batalla tras otra no es 1917 y Pecadores no es Parasite, lo que refuerza las opciones del largometraje encabezado por Leonardo DiCaprio. Por otro lado, aunque no posee la misma poderosa narrativa que pavimentó el triunfo de la sátira de Bong Joon Ho, no se puede negar que la ficción de Ryan Coogler se convirtió en el título con más candidaturas en la historia de los Premios de la Academia.
Poniendo todos los factores en la balanza, parece probable que Anderson, un cineasta plenamente consolidado sin puntos bajos en su trayectoria, acabe con su mala racha en los Oscar y abandone el Dolby Theatre con por lo menos un par de estatuillas doradas (este año totaliza tres menciones, con lo que llegó a ¡14 nominaciones y ningún triunfo!).

Hamnet, que alguna vez asomó como una potencial favorita, parece haber quedado en el camino y deberá contentarse con el Oscar que (con toda justicia) recogerá su protagonista, la irlandesa Jessie Buckley. Cualquier otra posibilidad dentro del listado de diez nominadas (Marty Supremo, Valor sentimental, etc.) parece demasiado remota.
*Paul Thomas Anderson vs. Ryan Coogler
Anderson ha ganado todos y cada uno de los precursores, los premios que suelen anticipar hacia dónde se moverá la aguja en los Oscar, por lo que no habría motivo para pensar en un final distinto que él recogiendo su primer galardón a Mejor director. Sería un premio ajustado a los méritos de la cinta y a una carrera descollante (Magnolia, Petróleo sangriento, El hilo fantasma). Si no es ahora, ¿cuándo?
Pero en el potencial escenario de que durante el desarrollo del evento llegara a producirse una sorpresa y el reconocimiento terminara en manos de Coogler, sería una señal inequívoca de que Pecadores también se alzará como Mejor película.
La historia dice que es poco probable que Mejor película y Mejor director tengan dueños diferentes, pero no imposible. De hecho, durante los últimos diez años ha ocurrido en tres ocasiones. ¿Los protagonistas de esos episodios? Alejandro González Iñárritu (El renacido), Alfonso Cuarón (Roma) y Jane Campion (El poder del perro).

Parece poco factible que Chloé Zhao repita la victoria que ya alcanzó en 2021, mientras que Josh Safdie y Joachim Trier debieran darse por satisfechos con haber conseguido su primera nominación.
*Timothée Chalamet vs. Michael B. Jordan
Tras celebrar en los Critics Choice Awards y los Globos de Oro, Timothée Chalamet parecía contar con el impulso necesario para arrasar como Mejor actor de un modo similar a como lo terminó haciendo Jessie Buckley. Su rol protagónico en Marty Supremo es tremendamente vistoso y le permite ejercitar varios registros. Además, es dueño de una filmografía que cualquier estrella de 30 años envidiaría. Sin embargo, su candidatura se entrampó (mucho antes de que se viralizaran sus controversiales dichos sobre el ballet y la ópera).
Su principal amenaza en esta oportunidad es Michael B. Jordan. El hombre al centro de Pecadores –encarna a Smoke y Stack, los gemelos de la historia– tiene el cariño de sus pares, como lo demostró su gran noche en los Premios del Actor. Si se impone en la lucha final, habrá ganado en su primera candidatura y le habrá arrebatado la gloria a Chalamet, ocho años más joven y con dos frustraciones previas.
Los otras tres postulantes tienen buenos argumentos –el desparpajo de Leonardo DiCaprio (Una batalla tras otra), la contundencia de Ethan Hawke (Blue moon), la densidad dramática de Wagner Moura (El agente secreto)–, pero el que parece mejor perfilado para dar la sorpresa es el brasileño. Parte del circuito de Hollywood desde hace años, es la pieza central de un filme ampliamente reconocido. Y por cierto, ha hecho una campaña impecable.

*Amy Madigan vs. Teyana Taylor
¿La siniestra tía de La hora de la desaparición o la impetuosa revolucionaria de Una batalla tras otra? En Mejor actriz de reparto la carrera parece estar cerrada a dos nombres, ambas responsables de trabajos en teclas diferentes y avaladas por distintas instancias de la industria.
Mientras Amy Madigan dominó en los Critics Choice Awards y en los Premios del Actor, Teyana Taylor festejó en los Globos de Oro. Taylor, quien es una presencia hipnótica durante el prólogo del largometraje de Paul Thomas Anderson, es parte de la producción que asoma con más posibilidades de convertirse en la gran triunfadora de la gala. A Madigan no le ayuda que haya que remontarse hasta el año 2009 para encontrar una ganadora que haya sido la única nominación de su cinta (Penélope Cruz, por Vicky Cristina Barcelona).
Si no es ninguna de las dos, la elegida podría ser Wunmi Mosaku. La actriz acaba de apoderarse del Bafta y se podría beneficiar del desbordante entusiasmo por Pecadores, una producción con un elenco en plena forma.
Lo único concreto es que las cinco aspirantes brindan interpretaciones de reparto y no hay lo que en la industria se denomina “fraude de categoría”, cuando una actriz principal entra en competencia por una estatuilla reservada para papeles de soporte.

*Sean Penn vs. Stellan Skarsgård
Mejor actor de reparto ha sido una de las categorías más difíciles de predecir durante meses. Primero, antes de que se produjeran los primeros hitos de la temporada de premios, la actuación de Sean Penn en Una batalla tras otra parecía demasiado imponente como para imaginar que algún otro nombre pudiera superarlo.
Luego Benicio del Toro, parte del mismo filme, se transformó en el favorito de las asociaciones de críticos, pero no pudo traducir ese fervor en las principales premiaciones del circuito. Jacob Elordi (Frankenstein) y Stellan Skarsgård (Valor sentimental) también tuvieron sus alegrías y momentáneamente se instalaron a la cabeza.
Hasta que Penn empalmó victorias en los Bafta y en los Premios del Actor, un doblete que suele garantizar la gloria en los Oscar. Si ese buen momento se prolonga, sería el tercer Oscar de su carrera –el primero como Mejor actor de reparto– y uno de los más merecidos de la jornada. Su coronel Lockjaw –racista y abyecto, pero vulnerable– es uno de los grandes personajes que nos dejó el cine durante los últimos 12 meses.

*Valor Sentimental vs. El Agente Secreto
En un año de nominadas particularmente sólidas, la disputa en Mejor película internacional la protagonizan las representantes de Noruega y Brasil. Ambas se estrenaron y fueron premiadas en el Festival de Cannes 2025 y tuvieron un exitoso recorrido durante los meses siguientes, pero sus virtudes descansan en polos diferentes.
Valor sentimental, el nuevo trabajo de Joachim Trier (The worst person in the world), reflexiona en torno a la compasión, el trauma intergeneracional y el arte como punto de encuentro. Por su parte, El agente secreto es el producto de las inquietudes de Kleber Mendonça Filho por perfilar el pasado reciente de Brasil –a través de una historia ambientada durante la dictadura que se extendió entre 1964 y 1985–, pero también de su fascinación por el cine con el que creció. El resultado es más inventivo que Aún estoy aquí –con la que Brasil celebró por primera vez en la categoría hace un año–, pero también más difícil de digerir.
¿Cuál parece más pertinente a ojos de la Academia, cada vez más diversa en su composición? Probablemente El agente secreto, una cinta sobre distintas formas de sobreponerse al autoritarismo. Eso sí, la cosecha de premios de Valor sentimental ha sido más contundente durante los últimos meses, sumando festejos en los Bafta y Globos de Oro. En resumen, pronóstico reservado.
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