La "U" no le tiene respeto a Colo Colo

<P>Universidad de Chile derrotó 4-0 a los albos y clasificó a la final del Apertura, donde buscará su primer tricampeonato.</P>




Lo de Universidad de Chile ante Colo Colo ya es abuso en el Estadio Nacional. Cuando los albos aún no cerraban la herida por el 5-0 de la fase regular, ahora los azules los eliminaron del Torneo de Apertura con un categórico 4-0, avanzando así a su tercera final consecutiva.

Fue un partido picante. Aspero. Furioso. El "Cacique" llegó de ganador al recinto ñuñoíno. No sólo por el 2-0 a favor de la ida, sino porque arribaron canchereando al estadio: "Seguí participando", se leía en un cartel puesto en el autobús por Lucas Wilchez, en alusión a la eliminación de los azules en la Copa Libertadores.

Pero la "U" supo responder a la burla. Y lo hizo en la cancha. Porque a los siete minutos ya ganaba 1-0, con anotación de Angelo Henríquez. Era la primera llegada de la escuadra de Jorge Sampaoli, que hasta ese instantes estaba ahogada ante la presión del "Cacique". Incluso, al minuto de juego Johnny Herrera pasó susto con un tiro libre de Bryan Rabello que pegó en el vertical derecho.

Seguramente, nadie de Colo Colo imaginaba que a esa altura del juego irían perdiendo, pues 60 segundos después de la celebración azul se asomó un avión por el Nacional con la leyenda "La copa grande no es para equipo chico". Una vez más, los albos le sacaban en cara la Libertadores a su archirrival.

Pero la "U" volvió a responder. Y nuevamente en cancha. Ahora fue Junior Fernandes el que provocó la explosión de sus parciales, al vencer de cabeza a Renny Vega, quien tuvo gran responsabilidad en la anotación, al salir de pésima forma en el tiro de esquina enviado por Marcelo Díaz.

A los 20 minutos, los universitarios estaban cumpliendo el objetivo. Sin embargo, el "Cacique" no bajaba los brazos. Era un duelo de ida y vuelta. Con dos propuestas claras, pero a la vez diferentes: los jugadores de Sampaoli jugando al achique en mitad de la cancha, mientras que los dirigidos por Luis Pérez esperando para salir en contragolpes rápidos.

A pesar de la ventaja conseguida, los azules mantenían su arriesgado esquema. Iban por más. Se notaba que estaban heridos. Querían su revancha de la eliminación ante Boca. No obstante, los albos pudieron descontar si no hubiese sido por dos buenas intervenciones de Herrera ante Carlos Muñoz. El "Cacique" no dejaba de luchar. Pero no tenía respuestas correctas.

De Junior a jefe

En la segunda mitad, Sampaoli mandó al campo de juego a Guillermo Marino para equilibrar un poco más a su escuadra, pasando del 3-3-1-3 a un 3-4-1-2. La virtud es que los actuales campeones del fútbol chileno no perdieron su dinámica ni menos su agresividad.

El duelo seguía de ida y vuelta. Pero a diferencia de la primera parte, ahora ambos se saltaban el mediocampo. Colo Colo tuvo un par de oportunidades, pero careció de la contundencia que sí mostró la "U".

Fundamental fue Junior Fernandes. El delantero, que estuvo a punto de ser sustituido por un golpe en el tobillo derecho, cumplió una jornada redonda, al vencer en dos oportunidades más al venezolano Vega.

Con el 4-0 en el marcador, los hinchas azules despedían con cuatro dedos a los fanáticos albos, que comenzaban a dejar de manera anticipada el Nacional.

A esa altura, el "Cacique" ya jugaba con nueve hombres, por las expulsiones de Mauro Olivi y Gonzalo Fierro. La desesperación por la nueva humillación era evidente en el campo de juego. Los azules, en tanto, festejaban el paso a su tercera final consecutiva. Atrás dejaron a Boca, para pensar en el primer tricampeonato de su historia.

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