Por Cristóbal Bley“Saben que lo que hago no es un juego”: el estudiante de ingeniería que desafió al sistema
David Alarcón relata en primera persona, cómo ha sido el desafío de estudiar una carrera universitaria y ser un deportista de elite.

En mi familia somos 21 primos y creo que todos alguna vez hemos practicado el esgrima. Mi tía Rudy Alarcón fue seleccionada nacional, también sus hermanas, y ella siempre nos ha apoyado. Ahora somos varios los primos que seguimos compitiendo y representando a Chile.
Desde los siete años que soy esgrimista y he salido campeón nacional en todas las categorías. Pero mi mayor logro es haber conseguido el bronce en equipos a nivel panamericano junto a dos de mis primos a fines de junio en Río de Janeiro. Y en septiembre, en Medellín, también sacamos oro sudamericano.

David Alarcón, el estudiante de ingeniería que desafió al sistema
Desde el colegio me acostumbré a ser un estudiante deportista. Siempre supe lo que es tener disciplina, responsabilidad y saber estudiar en poco tiempo, porque después hay que entrenar o viajar. Fue como un spoiler de lo que sería la universidad.
Decidí entrar a una carrera porque sabía que el deporte chileno no tiene un plan de jubilación para sus atletas. Y cuando se retiran, muchos se quedan con las manos vacías. Cuando di la prueba, me alcanzó el puntaje para estudiar la carrera que siempre quise: Ingeniería Comercial. Estuve entre la Adolfo Ibáñez, la Católica y la Chile, que para mí siempre fue la mejor. Y justo se dio que la Facultad de Economía y Negocios (FEN) era la que más apoyo daba a los deportistas y que era compatible con el esgrima.

Tienen beneficios de ingreso y becas para deportistas, aunque no necesité usar ninguno por mi buen puntaje y porque accedí a la gratuidad. Me permiten justificar las ausencias por entrenamientos o competencias. Por ejemplo, hace poco estuve en Europa compitiendo y entrenando por todo un mes, y en la FEN me ayudaron a reprogramar las evaluaciones. La exigencia es la misma que para el resto, no me regalan las notas, pero te entienden. Saben que lo que hago no es un juego: es mi carrera deportiva, donde tengo grandes logros y objetivos.
Me gusta estudiar, no lo encuentro una lata. Hasta ahora no me he echado ningún ramo, he logrado ser ayudante y participado del centro de alumnos. Pero mi gran sueño es ir a unos Juegos Olímpicos. Es algo que muy pocos esgrimistas logran en el mundo, y espero poder conseguirlo.
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