El verdadero Ironman de Pucón

El triatleta de 11 años que ha surgido de Pucón.

Tomás Maza Krause tiene 11 años y está clasificado al mundial de Triatlón de Nueva York, suspendido hasta nuevo aviso por la pandemia. El confinamiento no lo ha frenado y desde el santuario chileno de la especialidad sigue entrenando. Las historias de superación no tienen límite de edad.




A fines de 2018, Tomás Maza Krause se fue a vivir junto a su familia a Pucón. El verano de 2019 conoció por primera vez el triatlón, mientras se llevaba a cabo el tradicional Ironman. Fue ahí cuando le dijo a sus padres, Sergio y Erika, que quería practicar este deporte.

Sergio no lo dudó. Tomás es un niño tímido y verlo entusiasmado lo motivó. Fue así como se puso en búsqueda de clubes en la zona y conoció a Rodrigo Arias, del Team Kine & Fit, actual entrenador de Tomás, quien asegura: “Cuando lo vi entrenar, me di cuenta del potencial que tenía”.

Sin saber mucho de este deporte y los costos que el triatlón implicaba, Sergio llevó a Tomás a su primera competencia en la zona. Buscó en internet y compró una bicicleta de gama baja y terminaron sin mayores dificultades la carrera. El momento de la verdad ocurrió un par de meses después, en Rapel, cuando fueron a su primera competencia oficial. Ahí se dieron cuenta de que los otros competidores tenían bicicletas mucho más livianas y de mejor calidad que la de Tomás y eso era una ventaja considerable. Cuando regresaron a Pucón, Sergio fue a una de las tiendas especializadas de la ciudad y consiguió un gran descuento para poder comprar una bicicleta más profesional, ocho kilos más liviana que la primera.

Y los esfuerzos dieron resultado. En menos de un año de entrenamientos y competencias, clasificó al mundial de Triatlón de Nueva York, que debía realizarse este mes, pero la pandemia del coronavirus obligó a posponer el evento para 2021, sin una fecha definida aún.

La noticia, lejos de desmotivarlos, los obligó a buscar alternativas para seguir entrenando desde sus casas. Fue así como Sergio adaptó el garage de su casa y lo transformó en un gimnasio que Arias bautizó como “Mazita Fitness” y que incluso ha servido para que otros niños de su club puedan mantenerse en forma.

Gracias al apoyo de algunas marcas pudieron acceder a un rodillo inteligente y a la aplicación de ciclismo indoor Zwift, donde se puede competir en línea con personas de todo el mundo. Aunque a Tomás no le gusta mucho la competencia virtual, “porque tiene un pequeño desfase en las aceleraciones y desaceleraciones”. A lo que Sergio Arias complementa: “Tomás no enganchó porque hay que estar conectado a la pantalla y ver las pulsaciones y la cadencia. Y en realidad no me interesa enredarle la cabeza con eso, por lo que hemos usado el rodillo para hacer más trabajos de potencia y de fuerza”.

La natación la han ido retomando en las últimas semanas gracias a un convenio con las Termas de Trancura, que ya abrió sus puertas bajo unos estrictos protocolos sanitarios. Ahí, Tomás entrena tres veces a la semana a las 11 de la mañana en la piscina más fría del complejo, para simular la temperatura del agua en las competencias.

Desde Pucón, y con solo 11 años, se está fraguando un especialista.

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