Por Julián ConchaElizardo Vera, presidente del Balonmano: “En Chile hay pocos deportes que se dan el lujo de clasificar a Mundiales”
El exseleccionado, integrante de la primera generación que clasificó a una cita planetaria, valora el éxito de la disciplina y el arduo trabajo que debió realizar tras asumir en medio de una crisis institucional, en 2024.

Elizardo Vera (40 años) atiende a El Deportivo tras la consecución de un hito. La selección nacional dirá presente en Alemania 2027 tras clasificar a su noveno Mundial consecutivo. El actual presidente de la federación analiza el logro y proyecta el crecimiento de una disciplina que, pese a las dificultades, atraviesa por su mejor momento deportivo.
Debe haber felicidad por la clasificación al Mundial...
Estamos muy contentos como federación. Para nosotros es súper relevante mantenernos en estas competencias de primer nivel. Sabemos que las potencias son de Europa y en los Mundiales nos podemos medir con los mejores del mundo. Que sea la novena consecutiva también habla de una estructura del balonmano en Chile que, si bien no es profesional, se ha logrado mantener a través del tiempo.
El técnico Aitor Etxaburu y Danilo Salgado hicieron una autocrítica por no poder competirle a Argentina y Brasil...
No podemos estar decepcionados porque hay expectativas más altas, tanto de jugadores como hinchas, pero hay objetivos que también son importantes, como seguir participando en Mundiales. Para nuestro país no es fácil, miremos cualquier deporte colectivo. En Chile son pocos los que hoy se pueden dar el lujo de estar clasificando a citas planetarias.
Eso también refleja el hambre que tiene esta generación y la forma en que pretende competir...
Partamos de la base que Argentina y Brasil tienen muchos más jugadores y ligas muy grandes. Hay un trabajo de dirigentes y entrenadores mucho mayor que acá. Para ser súper honesto, nosotros, como dirigentes de la federación, estamos felices del hambre que tienen nuestros jugadores y entrenadores. Lo que se buscaba acá era apuntar más alto, de tratar de ganar o derribar a uno de los grandes de Sudamérica en todos los deportes colectivos. No se dio, pero eso no habla de que hay algo malo, yo lo veo muy positivo. Habla de que hoy ya no estamos conformes con ser terceros.
¿Y qué falta para dar ese paso para acercarse a las potencias sudamericanas?
Nuestra expectativa y trabajo está apuntado para algo más. Dentro de la semana tomaremos todos los datos y toda la información que podamos recopilar para hacer un análisis y que esto efectivamente vaya de la mano con lo que se está buscando del cuerpo técnico y jugadores. También se está trabajando mucho con la gente joven. Entonces, tenemos que vivir el presente y el futuro, donde tenemos que trabajar mucho en las nuevas generaciones. Se necesitan más recursos para poder llevarlos a Europa para ir a competir con el primer nivel. Es un deporte colectivo y eso hace que cualquier viaje, cualquier campeonato, cueste mucho dinero.
Se necesita inversión...
Hay que destacar el trabajo de ahora. Nuestra delegación estuvo compuesta de seis o siete personas, por primera vez. Los jugadores están contentos por eso. Vamos con médicos, con masoterapeuta, con entrenador, ayudante, preparador físico. Después se sumó otro ayudante. Hace cinco años atrás, con suerte eran tres o cuatro. Les estamos dando más ayuda, pero eso no es suficiente porque vemos el cuerpo técnico de Brasil y van 10. Hay que ir nivelando, pero esto es progresivo, el cambio no va a ser total de un día para otro. Tenemos que hacer un análisis completo para acercarnos más a las potencias con los recursos que tenemos. Obviamente, siempre nosotros tratamos de pedir ayuda a los privados. Hoy, el privado prácticamente no se acerca a las otras disciplinas. Esto es un comentario de muchos deportes. Somos varias federaciones que trabajamos por completo para nuestra gente, para nuestros deportistas. Lamentamos que quizás las leyes no apoyen al fomento de la inversión privada. El Estado se pone con gran parte de los recursos en el deporte. Esa es la verdad.
El proyecto está en constante crecimiento y desarrollo. También hubo resultados a nivel juvenil y femenino, donde llegó un técnico con experiencia...
El proyecto es bien ambicioso y eso requiere de nuestro trabajo en la federación. En las categorías menores, en cadete juvenil, se obtuvo un oro invicto. En mujeres hicimos un recambio importante. Agradecemos a todos los que han estado para atrás, pero también se necesitaba un recambio. Trajimos un entrenador de muy buen nivel, esperemos que también nos ayude a volver a ponernos en Mundiales. Es importante para medirnos con los mejores y saber bien dónde está la vara de nuestro trabajo. Muchas veces la gente critica y dicen “fueron a puro pasear”. No es ir a pasear, es saber lo que es la realidad. Estamos muy lejos de los lugares donde se desarrolla la realidad de nuestro deporte. Chile está aislado, por decirlo así. Ir a Europa nos sale carísimo y necesitamos ir a los torneos a medirnos, a jugar, a hacer lo mejor posible. Hay que estar tranquilos. Los jugadores dan siempre el 100%, nosotros damos fe de eso.
¿Qué objetivo se plantean para el Mundial?
El mínimo es tratar de pasar nuevamente a la segunda fase, ese es el piso. Lo más importante sería otro hecho histórico para el balonmano: ganar un partido o un par de partidos en esa ronda. Esto lo conversaremos con el cuerpo técnico y con los jugadores. En el balonmano, a diferencia del fútbol u otros deportes, es súper complejo dar una sorpresa. Eso no quiere decir que no se pueda ganar, estamos apuntando hacia arriba.
¿Está la espinita de no haber clasificado a los Juegos Olímpicos?
Este año tenemos Odesur, que son clasificatorios a los Panamericanos, ese es el objetivo. El sueño de muchos jugadores y dirigentes es clasificar a unos Juegos Olímpicos, pero es súper complejo. Es solo un cupo para América, el que gana los Panamericanos. Es algo que me encantaría y yo creo que es el sueño del 100% de los que están en la selección. Sigan creyendo en la selección porque los sueños que tienen los jugadores son realmente enormes.
¿Siente que falta más de reconocimiento a la selección de balonmano Chile?
Sí, sin duda. El deporte en Chile, no sé si la palabra es que existe. Se le da muy poco auge a jugadores que se sacan la cresta por su país, por defender los colores y ponerse la camiseta. Hoy estamos bien dentro de logros, pero sí podemos hablar de un montón de deportes que han sido abandonados dentro de la línea pública y periodística. Que le den, no sé, 20 segundos en televisión o en algún lado. Hay un gran sacrificio de cada jugador, cada familia, por estar ahí. Son deportistas que dejan de estudiar, dejan su familia. Necesitamos un cambio de todo ámbito como país, de paradigma.
¿Qué balance hace de la federación en los casi dos años que lleva como presidente?
Nos quedan tres años todavía, un poco más. Hemos hecho hartos cambios, estamos tratando de descentralizar mucho. Este 2026 viene con varios puntos de mejora, sobre todo en regiones. Estamos creando un plan de masificación por zonas. También estamos generando dinero de manera externa, porque antiguamente el 99% de los recursos eran estatales. Hoy ya estamos generando recursos de manera independiente. Si preguntan, vamos bien encaminados. Esperamos terminar con una federación lo más ordenada posible, sin deuda, que también es algo que viene hace tiempo, pero tenemos que trabajar para eso.
En una entrevista pasada, mencionó que se encontró con varios problemáticas a nivel institucional cuando asumió, con una federación bloqueada y que hubo problemas con rendiciones de cuentas antiguas.
Va a mejor. No somos una federación financieramente tan estable, pero hemos ido pactando, hemos ido pagando y eso nos ha dado un poco de tranquilidad. También hemos comprado seguros para nuestros deportistas. Estamos dando más garantías a las personas que practican el deporte, pero tiene que seguir un curso de estabilización financiera y administrativa que dé una mejora de aquí a unos ocho años. Y digo a ocho años porque el arrastre que trae es muy significativo. Nosotros podemos llegar con todas las intenciones de hacer cambios, pero nos hacemos cargo de los diez o más años de problemáticas que trae nuestra organización. Eso obviamente genera retraso, pero siempre con la intención de construir. A veces se espera que sean todos los cambios rápidos, pero tienen que darle la oportunidad, confiar y apoyar para que lleguen tiempos mejores.
¿Cómo proyecta la última parte de su periodo?
Queremos crear políticas públicas dentro de la misma organización para que, independiente de quién la lidere, tenga una estructura guía. Que haya un traspaso de información porque hay una nueva directiva, y no te entregan nada, llegas de cero. Eso pasa mucho, nos han aparecido todas las cosas de sorpresa. Nuestra directiva no va a hacer eso, vamos a ser súper responsables con nuestra administración. Si en tres años nos vamos, vamos a hacer el traspaso completo porque queremos que esto tenga una línea de avance, no que le vaya mal al que viene porque estos no son temas personales.
También ha sido crítico con las falencias estructurales que hay para desarrollar la disciplina en el país, ¿cómo se puede incentivar la inversión?
Hemos construido e inaugurado varias canchas. Hemos ido a universidades, a municipalidades y diferentes lugares. Hay empresas privadas que nos han ayudado y les agradecemos, pero claramente la infraestructura para nuestro deporte es escasa. Necesitamos, en regiones, infraestructura, canchas techadas principalmente. Nuestro deporte es indoor, pero hoy no lo practicamos así. Con la geografía de nuestro país, hay lugares que sí lo necesitan. También necesitamos un cambio de política desde el Ministerio del Deporte, de que los polideportivos o gimnasios que se construyan, tengan la medida 40x20. No solo por nosotros, sino por el futsal y otros deportes. Se sigue invirtiendo un montón en canchas que son prácticamente solo de básquetbol o vóleibol, que no estoy en contra de esos deportes, pero se podrían utilizar mejor, que se hagan polideportivos de verdad.
¿Hay alguna planificación al respecto?
También tenemos un déficit en la educación universitaria, los profesores salen con muy poca información de desarrollo de balonmano. Así que estamos trabajando en un plan 2026, que incluye capacitaciones, seminarios, trabajos en regiones. Somos un país muy largo también y eso nos genera un problema de centralización, que le cuesta al Estado. Entonces, imagínate lo que es para nuestras administraciones, que son fines de lucro, poder pelear contra ello.
Pese a eso, teniendo en cuenta los resultados deportivos, ¿se podría decir que el balonmano está en su mejor momento?
Podemos decir que el balonmano está en su mejor momento de desarrollo en el país, y desde hace un par de años. Está en un auge, lo digo porque vengo de ver torneos de menores en diferentes lugares del país y el nivel está mucho mejor, son realmente atractivos. Y si miramos a nivel de selección, tenemos cada vez más jugadores en Europa, jugando en mejores equipos. La selección está consolidada, los otros equipos dicen: “hay que venir a ganarle a Chile”. Nosotros, claro, queremos aspirar a más y esa es nuestra gran tarea.
Las selecciones de balonmano playa anunciaron que no iban al Sudamericano por falta de recursos, ¿qué pasó ahí? ¿Se solucionó ese problema?
Nuestra institución siempre dijo que iba al evento de playa, al sudamericano. La problemática sucede porque el balonmano playa no tiene recursos destinados para participación internacional. El anuncio fue muy encima y, al tener solo un mes, la federación salió a buscar recursos y abaratar costos para que puedan asistir a Rosario. Fue complicado, pero siempre hemos ido a todos los eventos y esta oportunidad no será la excepción.
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