El oro de los Warriors pierde brillo

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Pese a ser segundo en el Oeste, Golden State no está teniendo su mejor campaña. Han caído cuatro veces por más de 20 puntos en casa, algo que con Steve Kerr solo habían sufrido dos veces en cuatro años.


El Oracle Arena no podía entender lo que pasaba. Lo que en un principio se creía un duelo de fuerzas similares tomaba tintes de paliza histórica con el paso de los minutos y la fortaleza se veía vulnerada. Era la primera vez que LeBron James visitaba a Golden State junto a los Lakers por la NBA. Y después del juego, no quedó un buen recuerdo para los Warriors.

El abultado 101-127 del miércoles pasado no fue tan sorpresa por la calidad de jugadores de la visita, que incluso se sobrepusieron a la lesión de James, quien alcanzó a estar 21 minutos en cancha. Sorprendía, más bien, porque la actualidad del bicampeón de la NBA ya presenta síntomas de una desgastada campaña que, aunque los tiene en puestos altos, ya es la peor temporada como local con Steve Kerr al mando. Con esta derrota, de hecho, los Warriors cortaron una racha de 11 partidos sin perder de anfitrión ante el conjunto de Los Angeles.

Las lesiones de Stephen Curry y DeMarcus Cousin, las bajas de nivel y la discusión que protagonizaron Draymond Green y Kevin Durant en pleno partido han colaborado para que el Oracle Arena presencie un desconocido juego de su equipo. En la actual temporada, Golden State ya ha perdido cuatro veces por más de 20 puntos como local, todas en noviembre y diciembre. Milwaukee, Oklahoma, Toronto y Lakers fueron los ejecutores. "Las derrotas acá fueron por paliza, y es algo difícil de tragar", sintetizó Curry en Navidad. En los cuatro años anteriores con Kerr como entrenador, las caídas por esa diferencia solo habían sido dos.

Las 13 derrotas que suman los Warriors, de local o visita, ya son más que las que obtuvieron junto a Kerr en 2015-16 cuando resultaron subcampeones pero en la etapa regular solo perdieron nueve veces. Se acercan a las 15 que sufrieron en 2014-15 y 2016-17, donde se coronaron campeones. Eso sí, para la calma, están lejos de los 24 partidos que no pudieron ganar en la última temporada, de la que también son monarcas.

El fin de año no ha sido buen para Golden State. En los últimos dos meses se concentraron sus peores rachas del actual campeonato. Su peor seguidilla de derrotas fue de cuatro partidos, hasta que lograron vencer a los Trail Blazers.

Las caídas, los conflictos internos y los rumores de salidas de jugadores suman penurias para los Warriors. La cierta posibilidad de perder al desencantado Durant tampoco colabora en el clima del campeón. Eso sí, en la interna le quitan dramatismo: "Este año es más duro que en el pasado solo por las circunstancias. Todo es parte de esto, vamos a superarlo, vamos a mejorar", dijo Kerr, quien algo de experiencia tiene.

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