"Quiero hablarles desde el corazón": Ministra Schmidt anuncia reunión de última hora con miras a alcanzar un acuerdo en COP25

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Carolina Schmidt, ministra de Medio Ambiente y presidenta de la COP25.

La mayoría de los 197 Estados participantes en el cónclave -junto con grupos de la sociedad civil- han cuestionado el documento presentado por Chile, llegando a considerarlo un retroceso respecto al Acuerdo de París.




La Cumbre del Clima de Madrid debía haber terminado el viernes. Pero mientras los trabajadores comenzaban a desmontar las instalaciones de la Feria de Madrid, que acogió el evento, y algunos miembros de las delegaciones, entre extenuados y decepcionados, hacían las maletas, al cierre de esta edición los negociadores seguían intentando -vía reuniones bilaterales- acordar un texto que no termine en un bochorno.

Los casi 200 países participantes en la Cumbre del Clima postergaron al menos en cinco ocasiones el inicio del plenario de cierre, durante la tarde y noche del sábado, luego de un polémico plenario del mediodía, donde la presidencia de Carolina Schmidt presentó un borrador que dejó insatisfechas a prácticamente todas las delegaciones que tomaron la palabra señalando que faltaba ambición y que era un paso atrás respecto del Acuerdo de París.

Los principales desacuerdos estuvieron en la "falta de ambición" del texto final y en la negociación de los mercados de carbono (Artículo 6 del Acuerdo de París), que mantiene gran parte de las opciones divergentes sobre la mesa. Cabe recordar que todas las decisiones en la COP son tomadas por unanimidad entre las 197 partes.

En una conferencia de prensa donde actualizó el estado de avance, Andrés Landerretche, coordinador de contenidos de la COP25, dijo: "La presidencia escuchó claramente las observaciones y en reuniones bilaterales hemos sostenido conversaciones con todos. Queremos mejorar los textos cada vez más, pero el texto final va a depender de las partes. Nosotros solo somos facilitadores, articuladores de las partes. Pero si no hay consenso, no hay consenso".

La falta de acuerdos en la COP le está pasando la cuenta a Chile por cómo ha llevado adelante el evento. La molestia no solo ha sido manifestada por la sociedad civil, pues ya varios países están haciendo notar su incomodidad con la forma en que Chile ha manejado los desacuerdos. Si bien la presidencia chilena no es responsable de las diferencias entre las potencias, algunos países cuestionan la falta de liderazgo y el poco entendimiento técnico de las discusiones que se dan en el encuentro.

Los representantes de la sociedad civil hicieron ver su enojo con lo que pasa. "La presidencia chilena tenía un solo trabajo, proteger la integridad del Acuerdo de París y no permitir que sea destruido por el cinismo y la codicia. Y ahora mismo, está fallando. Cómo la presidencia chilena ha trabajado los textos muestra que está escuchando más a los contaminantes y no a la gente. Para demostrar que Chile escucha la voz de la gente, necesita pararse aquí en representación de todos nosotros y no quedarse parado mientras Japón, Brasil y EEUU destruyen el planeta", dijo Jennifer Morgan, de Greenpeace.

Mohamed Adow, de Power Shift Africa, dijo que "los borradores presentados por la presidencia chilena son desastrosos y muy decepcionantes, los peores que he visto en los 10 años que he estado siguiendo las negociaciones climáticas".

Los activistas se hacían notar en las afueras de la Feria de Madrid protestando y presionando por un mejor acuerdo.

"Quiero hablarles desde el corazón. Ha sido largo, ha sido duro, ha sido difícil encontrar un consenso que nos permita avanzar con la ambición en las demandas que hoy en día la gente espera de nosotros", dijo más tarde la ministra Schmidt, al anunciar que retomarían el plenario hacia la medianoche, con miras a alcanzar un acuerdo.

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