40 dosis menos y sin indicios de haber forzado el refrigerador: los primeros antecedentes del presunto robo de vacunas Sinovac en Curicó

La PDI investiga la sustracción de vacunas Sinovac desde Cesfam, en Curicó.

Fue al final del día, cuando la enfermera jefe del Cesfam de la región del Maule realizaba el arqueo de dosis tras finalizar la cuarta jornada de inoculación masiva, que notaron la falta de una caja con 40 viales de CoronaVac. La Policía de Investigaciones (PDI) ya realiza las primeras pericias a las cámaras del recinto de salud y el alcalde de Curicó plantea que quien lo haya hecho, "debe haber tenido información" sobre la ubicación de las vacunas. Sin embargo, conocedores de la investigación a nivel del Ministerio Público plantean que existe la posibilidad de que sea solo un problema administrativo: es decir, que se hayan entregado menos dosis de las informadas, tesis que es descartada por la Seremi de Salud del Maule.




Fue cerca de las 17.00 horas, al regresar de un operativo de vacunación en uno de colegios que funciona por estos días como punto de inmunización, que los funcionarios del Cesfam Miguel Ángel Arenas López de la comuna de Curicó se dieron cuenta de lo impensado: una caja con 40 dosis de vacunas CoronaVac había sido presuntamente sustraída desde el refrigerador que las contenía.

“Son 40 dosis que nos damos cuenta al final del día que faltan en nuestras dependencias. Avisamos a la Seremi, a la dirección comunal y a la Policía de Investigaciones (PDI). Nosotros recibimos 3 mil vacunas los primeros días de febrero”, confirmó el director del Cesfam, René Sáez.

La llegada de las inyecciones al recinto de salud -ubicado en la calle Balmaceda de la comuna de Curicó- ocurrió el martes 2 de febrero, un día antes de iniciarse el proceso de inoculación masivo, y tal como confirma su director, durante esa jornada se recibieron tres mil dosis de CoronaVac. Dosis que, desde un principio, fueron almacenadas en dos refrigeradores.

Según quienes conocen la logística de ese consultorio, los refrigeradores se ubican en una sala acondicionada como vacunatorio. Hasta el viernes de la semana pasada, el Cesfam -que tiene a cargo la vacunación en dos establecimientos educacionales- se habían inoculado cerca de 850 dosis, quedando poco más de dos mil inyecciones guardadas en ambos refrigeradores.

El lunes se retomó la vacunación, aplicando más de 380 dosis. De esta forma, hasta ayer en el Cesfam quedaban poco más de 1.700 dosis de CoronaVac resguardadas por funcionarios del consultorio. Cuando se terminó la jornada, se procedió a realizar el recuento de las dosis. Fue en ese momento en que se percataron que, en uno de los dos refrigeradores, faltaba una caja que contenía 40 dosis.

La encargada de la campaña de vacunación de ese Cesfam, la enfermera María Dolores Gajardo, realizó la denuncia respectiva. Las primeras diligencias de la fiscalía se han orientado a tomarle declaraciones al personal que trabajaba a cargo de Gajardo, enfocado principalmente en los funcionarios que ejercen labores en la repartición e inoculación de las dosis.

Primeros peritajes

La investigación, por orden del Ministerio Público, quedó a cargo de la Brigada Investigadora de Robos de la PDI en Curicó. Sin embargo, esta unidad está trabajando en coordinación con la nueva Brigada de Delitos Contra la Salud Pública que fue creada hace poco por la PDI con el objetivo de hacerse cargo de la indagatoria de todos los delitos asociados a esta materia y que se han vuelto cada vez más comunes producto de la pandemia. Este nuevo equipo especializado fue creado a petición del Director General de la policía civil, Héctor Espinosa.

Para investigar este robo, los detectives de Investigaciones están trabajando además con el Laboratorio de Criminalística de Talca. Se han realizado peritajes fotográficos, planimétricos y de huellas digitales. Además se ha hecho un levantamiento de las cámaras de seguridad del recinto.

Según los primeros peritajes de la policía, los insumos estaban en un refrigerador al interior de un box de centro médico. No había llave y la única medida de “seguridad” es que estaba separado del hall por una especie de mampara. Sin llave, ni nada especial que hiciera el hurto más complejo.

¿El problema? Las primeras diligencias de la PDI no detectaron cámaras en el box donde estaba refrigerador que contenía las vacunas, y lo más seguro es que no existan, pues por razones de privacidad al paciente no se graban estos espacios.

Hipótesis en investigación

Para el alcalde de la comuna, Javier Muñoz, por ahora “es complejo elaborar una tesis respecto de esto, lo que está claro es que entraron a un lugar donde no entra público. Entonces, algo de información debe haber tenido la persona que hizo lo que hizo”.

Entre los antecedentes que aporta el jefe comunal, detalla que no es primera vez que en el Cesfam han existido robos, “incluso hemos logrado recuperar algunos equipos cuando ha ocurrido”, agrega. Y es por eso, es que hace un llamado a la comunidad del sector a dar aviso si ven algún aviso en redes sociales que refiera a llamados para adquirir vacunas contra el Covid-19.

Sobre la seguridad con la que han contado para resguardar las vacunas, aclara que como alcalde, “(las policías) no es una materia en la que yo tenga injerencia. Los he visto en los establecimientos de vacunación, rondar por los Cesfam, nosotros nos hemos sentido acompañados por ellos, pero no podría decir si ha sido correcto el proceder”.

A nivel del Ministerio Público, conocedores de la investigación ya barajan otra teoría: podría deberse a un problema administrativo y no un robo. Es decir, que hayan sido entregadas menos dosis en un inicio.

Sin embargo, y consultada por La Tercera PM sobre el procedimiento de recepción de las dosis, la Seremi de Salud del Maule, Marlenne Durán, descarta un eventual problema en esa línea.

“No existiría esa posibilidad, porque cuadran las vacunas con las inoculadas, retiradas y las que quedan. Al término de la jornada, cuando se sale a vacunar, se descuentan. Está muy ordenado el sistema, queda todo registrado. Todas las personas a las que se les puso vacuna ese día están cargadas al sistema. Y cuando se entregan las vacunas, la recepción se cuenta, una por una. Todas las tardes hacen el arqueo y todos los días ha coincido, excepto ayer”, comenta.

Sin embargo, la preocupación de Durán ahora va por el lado de quienes puedan estar haciendo un eventual uso de las dosis perdidas. “Lo más probable es que se perdió la cadena de frío. La vacuna debe mantenerse entre -2 y 8 grados celsius, y solo al momento de inocular se saca de los refrigeradores. Va a depender de la temperatura ambiente en cuanto tiempo la pierde, y dadas las altas temperaturas que hemos tenido, yo estimo que fue menos de una hora, rápidamente”, concluye.

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