¿Cuánto vale la cabeza de Luis Castillo?

Luis Castillo, subsecretario de Redes Asistenciales

Con el desenlace de la saga del subsecretario vetado por la DC a raíz del Caso Frei a la vuelta de la esquina, en el partido advierten ahora que si el gobierno hace ese sacrificio no le facilitaría demasiado las cosas en el Congreso.


Dos veces lo han negado ya esta semana desde La Moneda. El lunes fue el Presidente Piñera, y el miércoles el ministro del Interior, Andrés Chadwick. Diputados gobiernistas (como los RN Paulina Núñez y Andrés Celis) ya rompieron la línea y han sugerido que salga. Cada día menos de febrero le quita más piso a Luis Castillo Fuenzalida para seguir como subsecretario de Redes Asistenciales, cercado tanto por su guerrilla interna con su jefe, el ministro Emilio Santelices, como por la presión DC por su rol en el Caso Frei.

Así, puestos en el caso de un inminente desenlace en su contra -no se ve muy probable que el que pierda su oficina sea el ministro- la pregunta ahora es si eso valdrá tanto en el mercado político como para acercar a ese partido y la administración Piñera. Se viene un marzo áspero y el gobierno que tendrá que buscar en la trinchera opuesta los votos que le faltan en el Congreso para salir airoso de un año crucial. Un sacrificio en esa subsecretaría, ansían en el bloque gobernante, podría facilitar las cosas, ¿pero cuánto?

No es que no vaya a servir de nada, pero al menos hasta hoy uno de los diagnósticos en el partido que lidera Fuad Chahín es que a medida que pasa el tiempo, el precio cae y cae. Eso, considerando que el discurso oficial de ambos bandos es que no hay transacción ni negociación alguna, aunque el Caso Castillo lo han conversado más de alguna vez dirigentes DC con ministro en Palacio.

La última de ellas -sostienen en el colectivo- antes del 30 de enero, cuando se conoció la sentencia en primera instancia dictada por el juez Alejandro Madrid. El gobierno incluso estuvo dispuesto a trasladarlo a otros cargos.

Durante el año pasado los parlamentarios decé votaron en más de una ocasión a favor las leyes del gobierno, molestando al resto de la oposición, como pasó con el proyecto de migración. Pero ahí insisten que el guión del 2019  es distinto. En sencillo: creen que el gobierno debió haber zanjado esto antes, que hubo una ventana de oportunidad cuando salió el fallo, y que prolongar el corte hasta fines de febrero o principios de marzo encontrará al partido menos dispuesto a volver a flirtear con Palacio.

Razones hay varias pero al menos destacan dos. Una, que antes de que se acabe el mes la DC habrá de retomar las negociaciones con el Frente Amplio para tratar de salvar el acuerdo que le permitirá al diputado Gabriel Silber presidir la Cámara; eso cambiará forzosamente -aunque sea en algunos grados- el tono falangista con La Moneda.

Dos, que hasta ahora el menú para marzo se les aspecta más agrio que tentador con (esto sin contar las reforma tributaria y de pensiones) una agenda educacional y laboral que rechazan. En este último caso, la cuestión de bajar la indemnización por años de servicio a medio mes por año, afirman en el partido, solo le está “regalando” un enemigo común a todo el bloque opositor.

“La DC va a cambiar su relación con el gobierno”

Por eso, ante lo que ahora parece ser una inminente salida de Castillo (en vez de defenderlo, Chadwick dijo anteayer que “las situaciones de carácter político o evaluaciones o decisiones de carácter político las veremos en su oportunidad cuando ya el Presidente regrese de sus vacaciones”), el mismo Silber, su par Matías Walker y el senador Jorge Pizarro advierten que el tono para ellos cambió. Ah, y hacen ver que “acá no hay transacción”.

“Es casi extemporáneo que el gobierno pretenda buscar la salida de Castillo con miras a la agenda legislativa de marzo. Eso no corresponde, y además hubiésemos esperado otra acción decidida del gobierno”, subraya el primero.

Silber agrega que “hubiésemos esperado que el gobierno hubiese reaccionado unilateralmente, más que verlo como una transacción con miras a marzo. Y la DC va a cambiar el estatus de su relación con el gobierno luego que la buena fe se perdiera en esta línea”.

Otro de los que ha insistido en la salida del subsecretario, el senador Jorge Pizarro, dice que “mientras antes lo saque, mejor. El problema es del gobierno, y el Presidente tiene que solucionarlo no a costa de los demás o cobrándole algo a los demás”.

Walker dice que las veces que han votado a favor de los proyectos del gobierno tiene que ver con que “siempre vamos a velar por el bien común”, pero que ahora, “en ciertos proyectos el gobierno ha equivocado el camino. Por ejemplo, en el proyecto de admisión y colegios de excelencia; en el proyecto de pago de media indemnización por año de servicio, no ha habido diálogo pre legislativo con la DC. Eso dificulta mucho las cosas”.

Según él, también ocurre por que “el gobierno le está hablando a su barra brava, a la derecha dura, al electorado de José Antonio Kast en los temas laboral y de educación”.

 

 

Seguir leyendo