Tercera PM

Presenta:

¿Por qué expulsar a Precht y no a Karadima?: Un asunto de contexto

El exvicario de la solidaridad, Cristián Precht.

El canonista Marcelo Gidi dice que la brecha entre las sanciones de Cristián Precht -expulsado del ejercicio sacerdotal- y la Fernando Karadima, quien no ha perdido su condición de sacerdote, se explica por la presión pública sobre la Iglesia.


“Nunca hay que comparar un proceso con otro. Tu puedes robar, yo puedo robar y el juez determinará las circunstancias de uno y otro caso para aplicar una pena encontrándonos a ti y a mi culpables de robo. En ese contexto, los dos casos son distintos”.

El sacerdote jesuita y especialista en derecho canónico, Marcelo Gidi, asegura que los contextos hacen la diferencia entre la sentencias por abusos sexuales que recibieron Cristián Precht -hoy expulsado del sacerdocio- y el párroco de El Bosque Fernando Karadima, quien en 2010 fue condenado por la Congregación de la Doctrina de la Fe a una “vida de oración y penitencia”.

En conversación desde Italia con La Tercera PM, Gidi -quien instruyó la primera investigación eclesial contra Precht- se apura en aclarar que no conoce los antecedentes de las nuevas denuncias que motivaron que la Congregación de la Doctrina de la Fe recomendara la expulsión de Precht. Sí sostiene que ellos debieron revestir el mérito para que la Congregación recomendara la máxima sanción.

“Si se recibe una denuncia o acusación contra un miembro de la iglesia y el ordinario determina que se le está acusando de un delito grave, va a la Congregación de la doctrina de la Fe. Pareciera que esta investigación (contra Precht) se cerró en mayo o junio y la Congregación dijo que esta documentación contiene información que permite a la iglesia presentar el caso al Santo Padre, solicitando que se le expulse del estado clerical…”

¿La investigación anterior no tenía mérito como para pedir que se le expulsara?

La investigación anterior tenía un determinado rol y fue condenado por ese rol. Era primera vez que llegaba una denuncia de este tipo contra Precht, entonces fijaron otra sanción. Pero esa vez la Congregación de la Doctrina de la Fe recomendó la expulsión del estado clerical, pero lo dejaron a criterio de la autoridad respectiva del superior del padre Precht. En ese tiempo, se determinó que la sentencia fuera de cinco años de suspensión del ejercicio sacerdotal. Se concluyó esa sentencia, independiente del caso maristas. No tengo información, pero al parecer el padre Precht recibió otra denuncia particular. Tiene que ser de un delito grave, no sé cuál. Entonces la investigación hecha en Santiago, bajo la autoridad de monseñor (Ricardo) Ezzati,  partió a Roma y el Vaticano determinó la expulsión del estado clerical.

¿Con esa medida el Vaticano busca enviar una señal de mayor dureza frente a estos casos?

Hay que mirar los contextos. Vemos por un lado la situación de Karadima y, por otro lado, la situación de Precht. Se trata también de dos Papas distintos. Uno que estaba empezando a tomarse en serio esta situación, que es el Papa Benedicto XVI -que saca normas muy concretas contra el abuso- y el Papa Francisco, que está empezando a aplicar esas normas. Los contextos son muy distintos, hoy en día no hay margen de error y tampoco la opinión pública le da margen a la Iglesia. La Iglesia tiene que aplicar la sanción mayor, según la opinión pública. Y esta es la sanción mayor.

La defensa de Cristián Precht dice que se faltó al debido proceso…

Esa es otra cosa. Hay un artículo que dice que la Congregación de la Doctrina de la Fe debe aplicar sanciones “habiéndose asegurado el ejercicio del derecho a defensa del imputado”. El padre Precht y el padre Raúl Hasbún (defensor del sacerdote) señalan que no fue escuchado y que no sabe de qué está acusado. Eso puede echar atrás esta decisión porque es una condición. Ni tú ni yo sabemos si fue escuchado. Eso hay que confrontarlo.

“Las sentencias del Papa son inapelables”

¿Alguna vez se ha revertido una sanción como ésta, atendiendo a que no hubo debido proceso? 

No se ha revertido ninguna sanción del Papa. Las sentencias del Papa son inapelables. Ellos no están apelando, están pidiendo la nulidad por este motivo de que no fue escuchado y que no se pudo defender, que no sabe contra quién defenderse.

¿Esta máxima sanción tiene que ver con que Precht acudió a la justicia civil?

Para nada. En la Iglesia nunca nadie pierde sus derechos civiles. Para nada, porque esa no es una causal de expulsión. No hay relación con haber recurrido a la justicia civil para sacarse una medida prejudicial es su contra. No hay nada de eso.

Si los contextos son distintos, ¿existe la posibilidad de que la Congregación de la Doctrina de la Fe vuelva a revisar la situación de Karadima para evaluar también su expulsión?

No. El caso de Karadima ya está juzgado. En cualquier cosa, si ya está juzgado un proceso y está sentenciada la causa, ahí quedó. Salvo que aparezcan pruebas nuevas en su contra. Pero ese ya es otro proceso.

Seguir leyendo