Falta de autocrítica y relaciones difíciles: los factores que alargan el suspenso en la acusación contra Jackson

El ministro Giorgio Jackson y su abogada Claudia Sarmiento.

Las cuentas pasadas que había con Jackson pesaron inevitablemente en la primera votación respecto de la admisibilidad del libelo. Legisladores opositores y del oficialismo creen que aún falta una reflexión del secretario de Estado, en temas como su rol en acusaciones pasadas o el trato que dio a parlamentarios en su paso por la Secretaría General de la Presidencia.


“No estamos acusando al ministro por su carácter”, aseguraba el diputado Bernardo Berger (independiente RN), uno de los integrantes de la comisión revisora de la acusación constitucional presentada por el Partido Republicano en contra del ministro de Desarrollo Social, Giorgio Jackson.

A pesar de sus palabras, es un secreto a voces que la serie de cuentas pasadas que acumula Jackson en la Cámara sin duda hoy tienen un momento de revancha. Los problemas tanto de relaciones humanas como políticas del ministro, fueron inevitablemente un factor durante todo el proceso que comenzó el 3 de enero cuando fue ingresada la presentación republicana que -al cierre de esta edición- era votada por la Cámara Baja.

A pesar de que tanto en bancadas oficialistas como de oposición había dudas respecto de los fundamentos del libelo, uno de los elementos, que particularmente aleonó y convenció a algunos legisladores de derecha para sumarse fue la actitud que tuvo el ministro cuando fue diputado y respecto de la cual -acusaban- éste no había hecho una autocrítica. Desde que asumió como legislador en marzo de 2014, Giorgio Jackson apoyó 11 de 14 acusaciones constitucionales, particularmente contra el ex-Presidente Sebastián Piñera y exministros de esa administración.

Otro elemento que incitaba a ciertos legisladores a apoyar el libelo era derechamente el carácter de Jackson, a quien se le acusaba de tener un trato frío e incluso despectivo con algunos parlamentarios, especialmente en su tiempo como ministro secretario general de la Presidencia (Segpres).

De hecho, algunos diputados oficialistas aprovecharon de remarcar ese punto, aun cuando estaban comprometidos a rechazar la acusación. “Ser arrogante y muy altivo no es argumento suficiente para una acusación”, dijo por ejemplo, el jefe de bancada socialista, Marcos Ilabaca, quien fue uno de los que tuvo una mala relación con Jackson.

Además, hubo un tercer elemento que también incidió para que la acusación no fuera desestimada en la fase de la “cuestión previa”, que fue invocada por la defensa de Jackson cuestionando aspectos de forma de la presentación de los republicanos pero rechazada por parte de los diputados. Varios legisladores oficialistas, e incluso de oposición, creían que era necesario dar una señal de alerta al gobierno en materia de gestión y conducción política. En esta materia obviamente había críticas desde ópticas distintas.

Seis ministros acompañaron a Jackson en esta jornada clave en la Cámara Baja. FOTO: LEONARDO RUBILAR CHANDIA/AGENCIAUNO

“Es importante mencionar, que el mundo político, incluyendo al Ejecutivo y sus ministerios, deben abrirse a que el universo parlamentario es más que solo oposición y oficialismo y, por lo tanto, la integración de los independientes y la construcción de las relaciones de trabajo, deben realizarse desde el día uno de asumir un cargo, y no en momentos de crisis”, señaló a La Tercera PM la diputada Mónica Arce (independiente ecologista), antes de la votación de la cuestión previa.

La legisladora fue, de hecho, uno de los votos decisivos para que Jackson no se anotara un triunfo temprano. Arce se abstuvo, junto a Francisco Pulgar (independiente PDG), otro de los que también creía que el gobierno no estaba cumpliendo compromisos con el mundo parlamentario.

Con ambas abstenciones, los 74 apoyos que recibió Jackson no fueron suficientes (N del R.: los votos a favor de la cuestión previa implican acoger los argumentos del ministro). Con ello, las dos abstenciones se terminaron sumando a los 72 votos de rechazo. Y al darse un empate, sin una mayoría, la cuestión previa -invocada por el secretario de Estado- fue desechada.

Ahora la discusión pasó al debate de fondo, donde el cuadro podría ser más auspicioso para el Ejecutivo, puesto que algunos votos que no acompañaron a Jackson en la primera votación, podría darle su apoyo.

Piden autocrítica

Uno de ellos es el diputado Eduardo Durán (RN), quien no acogió los argumentos de la defensa del titular de Desarrollo Social sobre la cuestión previa, pero tras esa votación reiteró que en el debate sobre el fondo tampoco apoyaría el libelo de los republicanos. Sin embargo, planteó que “debe tener una autocrítica”.

“El ministro Jackson, en el período del Presidente Piñera fue un diputado que tuvo una actitud destructiva. Ahora en la Secretaría General de la Presidencia tampoco ejerció un buen liderazgo ni una buena relación con el Parlamento. Pero esos no son los motivos de la acusación. Desde un principio he sostenido que en las condiciones en que está el país, no le hace bien a la democracia acusar al ministro en su quinto mes. No encuentro los antecedentes suficientes para respaldar los puntos de este libelo”, dijo Durán. “El ministro tiene que reflexionar, debe tener una autocrítica”, agregó.

El mismo gesto fue demandado por el diputado Cristhián Moreira (UDI), quien ayer anunció que se abstendría ante el libelo, pero hoy a través de un tuit dijo que lo habían convencido sus pares, en vista de la actitud que ha tenido el exministro Segpres.

A partir de lo que ha vivido Jackson, desde el propio gobierno se ha comenzado a configurar un mea culpa del papel opositor que desempeñó en el pasado el actual oficialismo.

Incluso, la ministra secretaria general de la Presidencia, Ana Lya Uriarte, quien sucedió a Jackson en la cartera, admitió esta semana que hubo un abuso de las acusaciones. “Respecto de este instrumento que es la acusación constitucional, tenemos que reconocer que todo el arco político, incluidos las fuerzas que corresponden a mi alianza, a ambas coaliciones, en momentos hemos hecho un uso impropio de ella”, comentó.

En ese punto coincide el subjefe de la bancada PS, Tomás de Rementería, quien cree que habría ayudado a descomprimir también una reflexión de Jackson. “Si bien no es el tema de la acusación, falta una reflexión, no solo del ministro, sino de nosotros como sector, que se abusó de las acusaciones constitucionales, por ejemplo, el caso del exministro de Salud, Emilio Santelices, el caso del exministro de Educación, Raúl Figueroa, que vemos a largo plazo que no fue una acusación clara. Solo separo el caso de Andrés Chadwick, donde ahí sí había, a mi juicio, argumentos jurídicos. Hay que hacer un análisis retrospectivo”, expresó.

Es lamentable que el ministro Jackson no haya hecho un mea culpa por su dureza y antisociabilidad. En la vida, ya sea en política o en el deporte, reconocer errores no disminuye a nadie. Sus dichos han sido fuertes hacia la sociedad y el mundo político cuando habló de la estatura moral”, dijo, a su turno, el diputado René Alinco (independiente ex-PPD), quien al menos en la primera votación apoyó al titular de Desarrollo Social.

El diputado Ricardo Cifuentes (DC) señala que aunque los problemas que ha tenido Jackson no son suficientes para una acusación, coincide en que fueron factores que influyeron y han marcado la discusión del libelo. “Él no ha sido autocrítico en momentos complejos. Nos trató muy mal con esto de la estatura moral y cosas como esas. Le pediría una autocrítica con la desprolijidad que él tuvo en su primer ministerio y ahora con el escaso trabajo que hace el Ministerio de Desarrollo Social”, dijo Cifuentes, quien agregó que es tarea del Presidente Gabriel Boric hacer una evaluación y “en algún minuto va a tener que cambiarlo o le va seguir haciendo daño a su gobierno”.

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