Por Francisco CorvalánEn La Moneda y frente a Irarrázaval: la discusión que terminó por quebrar la relación entre Araos y Lincolao
El episodio que marcó el quiebre en el Minciencia se dio en dos actos: el primero ocurrió en La Moneda frente al jefe del Segundo Piso, y el posterior en las mismas dependencias del ministerio, donde Lincolao le pidió que "repitiera" frente a varios testigos los motivos del conflicto y su inminente renuncia.

Coincidentemente con la crisis comunicacional que atraviesa el Ministerio de Ciencia, la titular de la cartera decidió deshabilitar los comentarios de su cuenta de Instagram, situación que permaneció así por lo menos durante diez horas hasta que revirtieron esta acción por los reglamentos de Contraloría que impide realizar dicha acción al tratarse de la cuenta de una autoridad pública.
Y es que la crisis interna del ministerio tras la renuncia del subsecretario Rafael Araos sólo sigue escalando. Este martes, de hecho, sumó un nuevo episodio y terminó por dejar expuesta una disputa política y administrativa que venía escalando desde hace semanas entre la ministra Ximena Lincolao y la ahora exautoridad.
La controversia se agudizó luego de que Araos contradijera públicamente la versión entregada por la secretaria de Estado sobre las razones de su salida y confirmara la existencia de instrucciones para preparar un plan de desvinculaciones masivas al interior de la cartera.
“Te puedo confirmar por este medio que la orden de diseñar y ejecutar un plan de desvinculaciones masivo es real y hay testigos. Además, ¿por qué inventaría yo -o terceros- algo tan grotesco?“, dijo Araos en una declaración emitida en Chilevisión.
Pero detrás de las declaraciones cruzadas hay una escena que distintos presentes consideran decisiva para entender el quiebre definitivo entre ambos personeros.

Según reconstruyen fuentes conocedoras del episodio, el conflicto alcanzó un punto crítico tras una reunión sostenida en La Moneda entre Lincolao, Araos y el jefe de Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval. En esa cita, afirman las mismas versiones, se abordó la situación presupuestaria del ministerio y la necesidad de reducir gastos en medio de las presiones de ajuste fiscal impulsadas por el Ministerio de Hacienda.
Fue ahí donde se habría explicitado la necesidad de disminuir de manera significativa la dotación de funcionarios de la repartición.
De acuerdo con antecedentes conocidos por este medio, durante la conversación Araos comentó que hasta ese momento se habían concretado apenas dos desvinculaciones. La respuesta que recibió fue que aquello era insuficiente frente a las metas de reducción que esperaba el gobierno.
La instrucción que se transmitió en esa reunión apuntaba, según las mismas fuentes, a elaborar un plan para sacar a cerca de 48 funcionarios, equivalente aproximadamente a un tercio de la dotación del ministerio.
El episodio derivó en una fuerte discusión entre la ministra y el subsecretario. Quienes conocieron posteriormente el relato sostienen que Araos manifestó su rechazo a ejecutar despidos que, a su juicio, no contaban con fundamentos técnicos ni jurídicos suficientemente claros.
La discusión final
Tras la reunión en Palacio, ambos regresaron al edificio del Ministerio de Ciencia. Ahí se produjo una segunda escena que hoy es considerada clave por funcionarios y autoridades internas de la cartera.
Ya en dependencias del ministerio, ubicado en el octavo piso de calle Morandé 226, la ministra convocó a una reunión extraordinaria con parte importante de su equipo directivo y de asesores. Entre los presentes estaban la jefa de asesores, Pamela Gidi; la entonces jefa de gabinete de la subsecretaría, Camila Skewes; el director de comunicaciones, Sebastián Díaz; la directora de Administración y Finanzas, Sylvia Navarro; los asesores ministeriales, Alexis Sánchez y Ricardo Donoso; y la jefa subrogante de Ciencia y Sociedad, Javiera Cueva, entre otros.
Según relatan distintas fuentes, en medio de un ambiente de alta tensión, Lincolao le pidió a Araos que repitiera frente a todos lo ocurrido momentos atrás.

“Repítele a todos la instrucción que te dieron en La Moneda”, habría dicho la ministra.
La respuesta de Araos, de acuerdo con las versiones de quienes conocieron el episodio, fue directa: “Me dieron la instrucción de echar 48 personas, y yo no lo voy a hacer y por eso renuncié”.
Esa escena es la que el exsubsecretario tuvo en mente cuando, este martes, aseguró públicamente que existen testigos respecto de las instrucciones recibidas para ejecutar despidos masivos.
Lo ocurrido pasó el jueves 30 de abril, previo a la gira que inició Lincolao por Estados Unidos. Allí, ante la crisis que se podría crear ante la inminente salida de Araos, tanto el jefe de Comunicaciones de La Moneda, Cristián Valenzuela, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el propio Presidente Kast intentaron revertir la decisión de Araos. El titular de Interior, de hecho, había estado en una reunión con Araos por cerca de una hora, donde finalmente lo pudo contener hasta que Lincolao volviera de su gira por Norteamérica.
Por otro lado, Araos también dio cuenta de un deterioro más profundo en la relación con la ministra. “¿Fue la única razón por la que renuncié? No, fue la gota que rebalsó el vaso. ¿Qué vaso? Profundas diferencias de fondo y forma acerca de cómo enfrentar un mismo desafío”, sostuvo al noticiero central de Chilevisión.
Las palabras de Araos tensionaron aún más el ambiente al interior de la cartera y desataron inquietud entre funcionarios, especialmente por el temor a una ola de despidos en el contexto de las restricciones presupuestarias del gobierno.
De hecho, la asociación de funcionarios del ministerio citó para este miércoles una reunión extraordinaria con el objetivo de abordar la crisis interna y evaluar eventuales acciones frente a las versiones sobre desvinculaciones.
Hasta ahora, la ministra Lincolao ha intentado desdramatizar el conflicto. En entrevista con radio Infinita negó la existencia de un plan masivo de despidos y atribuyó el quiebre a diferencias de estilo y conducción.
“Eso no es real”, sostuvo respecto de las desvinculaciones. “Lo que ocurrió acá era que son dos estilos diferentes de trabajo. El investigador Rafael Araos viene de la academia y yo vengo del mundo de la innovación, de la tecnología”, afirmó.
La ministra agregó que entre ambos “había un poco de diferencia” y calificó la salida como “una decisión mutua”.
Sin embargo, las declaraciones posteriores de Araos y el relato de la reunión ocurrida tras la cita en La Moneda abrieron un nuevo flanco para la secretaria de Estado, en momentos en que el conflicto dejó de ser una diferencia administrativa y comenzó a instalarse como una disputa política dentro del ministerio.
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