Incendio en la casa de Arturo Vidal: La crisis interna que tensiona al Barcelona

El presidente del Barcelona comparte con Messi, Vidal y Suárez.

El club atraviesa por una delicada situación institucional, que mezcla acusaciones de corrupción y una fracturada relación entre el plantel y la debilitada directiva de Josep María Bartomeu, de la que ya dimitieron seis miembros.




En época de emergencia sanitaria, el Barcelona atraviesa por su propia crisis, una tan profunda como el coronavirus que acogota al mundo. Da igual que no haya actividad futbolística; las oficinas y el ambiente echan humo. La última novedad es la dimisión de seis directivos, dejando al presidente Josep María Bartomeu en una posición más que incómoda. Pero este es el último eslabón de una cadena pedregosa y de múltiples ramas, trastocando a la dirigencia y su nexo con los jugadores, la cara visible de una entidad seguida por todo el mundo. Incendio descontrolado en la casa de Arturo Vidal.

La relación entre la directiva y el plantel que comanda Lionel Messi está resquebrajada. Todo comenzó en febrero cuando se conoció que el club tenía contratado desde 2018 los servicios de la empresa I3 Ventures, dedicada a crear estados de opinión en redes sociales para preservar la imagen del timonel azulgrana y su junta directiva, además de deteriorar la imagen de personas y otras entidades relacionadas con el equipo. A través de la gestión de muchas cuentas en Twitter y Facebook, se publicaron contenidos para atacar la imagen de jugadores como Messi y Piqué y glorias del club como Guardiola y Puyol. Fueron seis las empresas contratadas para hacer el seguimiento de redes en diversas áreas del club.

En definitiva, el contrato con I3 Ventures se rescindió y se suspendió temporalmente de su cargo al jefe de gabinete de la presidencia, Jaume Masferrer, quien estaba detrás del proyecto. También se lleva a cabo una autoría de Price Waterhouse Coopers (PWC) respecto a los dineros no regulados que se gastaron en esto.

Como muchos clubes en el mundo, aunque se trate de una potencia económica por sus millonarios contratos de publicidad, vio como necesario hacer una rebaja salarial a su plantel. Es de un 70% durante el periodo de emergencia. Como capitán, Messi se pronunció a través de su Instagram, reconociendo el acuerdo para favorecer los sueldos de los otros empleados, pero a la vez haciendo una crítica directa a la directiva y a otros entes como el equipo de básquetbol. “Al margen de la rebaja de un 70% de nuestro sueldo, vamos a hacer aportaciones para que los empleados del club cobren el 100% de su sueldo durante esta situación. No deja de sorprendernos que desde dentro del club hubiera quien tratara de ponernos bajo la lupa e intentara sumarnos presión para hacer algo que nosotros siempre tuvimos claro que haríamos”, manifestó el argentino. La publicación contó con el apoyo de exjugadores del club como Puyol, Xavi, Eto’o y Deco.

El recorte salarial es de 14 millones de euros, flexible de acuerdo a la cantidad de días que dure el estado de alarma en España. Se trata de un ajuste en el corazón de la marca Barcelona (el presupuesto es de 1.047 millones de euros, entre salarios y complementos), en la piedra angular de su proyecto. A la larga, como generalmente sucede en clubes con distintas ramas deportivas, es el plantel masculino del primer equipo el que sostiene a la institución.

Josep María Bartomeu, empresario de la ingeniería, preside el Barcelona desde 2014, cuando le tocó reemplazar a Sandro Rossell, quien renunció al estar implicado en las irregularidades sobre la transferencia de Neymar. Durante su periodo al mando no solo el club ha realizado millonarias inversiones en reforzar su plantel, con muchos deslices en el camino (Coutinho y Dembélé son solo dos ejemplos), sino que también debe afrontar una serie de vicisitudes que afectan la imagen del modelo ideal que muestra el club.

La más reciente detonó una fractura en la dirigencia, con la dimisión de seis personas: Emili Rousaud, Enrique Tombas, Silvio Elías, Josep Pont, Maria Teixidor y Jordi Calsamiglia. A través de una carta, manifestaron sus reparos ante el manejo de la crisis de las redes: “Debemos remarcar nuestro desencanto por el desafortunado episodio de las redes sociales, conocido como ‘Barçagate’, del cual fuimos conocedores a través de la prensa".

Rousaud, exvicepresidente, era considerado como el delfín de Bartomeu, el elegido para ser la carta oficialista en las elecciones de 2021. Ahora se transformó en su principal adversario, propagando sospechas de posible corrupción, todo por el contrato con I3 Ventures. ”Creo que alguien ha metido mano en la caja”, lanzó. El lunes, la junta del Barça determinó querellarse en contra de Rousaud. “El FC Barcelona no puede tolerar acusaciones que perjudican gravemente la imagen de la institución. La acción penal que se interpondrá es en defensa de la honorabilidad del club y de sus trabajadores. Por otra parte, estas manifestaciones se realizaron sabiendo de la existencia de una auditoría en curso que ha de poner el punto final a esta cuestión”, señaló el club a través de un comunicado.

Bartomeu aplicó ayer una remodelación de urgencia en su Junta Directiva, que implicó el nombramiento de Jordi Moix como vicepresidente económico y patrimonial; Pau Vilanova como vicepresidente institucional; Oriol Tomás como vicepresidente del área comercial; Marta Plana como secretaria de la Junta Directiva, y David Bellver como tesorero. Por su parte, Javier Bordas será el directivo responsable del primer equipo.

Mientras todo esto erosiona el ambiente en Can Barça, el club hace como que ya piensa en la temporada que viene (cuando sea que empiece) y Arturo Vidal es uno de los sindicados por la prensa local como opción de hacer caja, considerando el interés del Inter de Milán. Al seleccionado nacional le resta una temporada más de contrato. También entran en la rampa de salida Ousmane Dembélé e Ivan Rakitic, quien ayer afirmó avivando el fuego en Mundo Deportivo: “Yo decidiré mi futuro, no soy un saco de patatas”. La prensa local insiste en que el club quiere volver a tener entre los suyos a Neymar y se ilusiona con Lautaro Martínez, lo que implicaría una millonaria inversión.

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