Mumilaaq Qaqqaq: “Los pueblos indígenas de Canadá sufren discriminación”

Mumilaaq Qaqqaq es parlamentaria canadiense e integrante del pueblo inuit. Foto: Gentileza Mumilaaq Qaqqaq

“Como pueblo indígena, siempre hemos sabido que esto era cierto”, dice a La Tercera la parlamentaria canadiense y miembro de la etnia inuit sobre los hallazgos en ese país de tumbas sin identificar de niños aborígenes en internados gubernamentales administrados por la Iglesia Católica. “Lo llamo genocidio porque lo es”, denuncia la joven legisladora.




El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, dijo este martes tener “el corazón roto” tras el hallazgo de más de 160 nuevas tumbas anónimas cerca de un internado para aborígenes en la isla Kuper, en el oeste del país. Y es que, desde el descubrimiento en mayo de los restos de 215 niños, el recuento de tumbas sin identificar cerca de internados para indígenas, resabio de la política canadiense de asimilación forzada, se ha elevado a más de 1.100.

Entre 1874 y 1996, unos 150.000 niños y adolescentes indígenas y mestizos fueron internados a la fuerza en 139 escuelas residenciales financiadas por el Estado y gestionadas por la Iglesia Católica. Se estima, según la BBC, que más de 6.000 estudiantes murieron por enfermedades y actos de negligencia, pero muchos de estos decesos no fueron debidamente registrados. También sufrieron apremios físicos y abusos sexuales por parte de los regentes o profesores que los alejaron de su cultura y lenguaje.

La escuela residencial indígena de la isla Kuper, que según el Centro Nacional para la Verdad y la Reconciliación operó entre 1890 y 1975, en una imagen de 1913. Foto: Reuters

“Como pueblo indígena, siempre hemos sabido que esto era cierto”, dice a La Tercera Mumilaaq Qaqqaq, parlamentaria canadiense de 27 años y miembro de la etnia inuit (pueblos que habitan en las regiones árticas de América del Norte). “Lo llamo genocidio porque lo es”, denuncia en esta entrevista la representante del territorio norteño de Nunavut en la Cámara de los Comunes de Canadá e integrante del centroizquierdista Nuevo Partido Democrático.

Estudiantes en un aula de la escuela residencial indígena de la isla Kuper, cerca de Chemainus, Columbia Británica. Foto: Reuters

A raíz del hallazgo de tumbas con niños aborígenes en el sitio o cerca de donde funcionaron internados, usted ha dicho que “es algo que como indígenas siempre supimos”. ¿Por qué recién ahora se han hecho públicas estas muertes?

Como pueblo indígena, siempre hemos sabido que esto era cierto y hemos estado pidiendo al Gobierno Federal que realice una búsqueda forense de estos sitios de fosas comunes durante años. Se está publicando ahora porque se realizó una búsqueda y se encontró una fosa común con pruebas forenses. Pero esto no es un “descubrimiento”, es una confirmación.

Usted ha calificado estos hallazgos como parte de un “genocidio”. ¿Esa es una visión compartida por el resto de la población indígena en Canadá?

Diferentes pueblos y comunidades indígenas tendrán opiniones diferentes, y ningún grupo indígena es un monolito donde todos piensan lo mismo. Estoy segura de que podrías encontrar a otros pueblos indígenas que no estén de acuerdo conmigo, pero lo llamo genocidio porque lo es. La ONU define un genocidio como el asesinato de los miembros de un determinado grupo, causando un daño mental grave a los miembros de un grupo, infligiendo deliberadamente condiciones que están calculadas para provocar el final de la vida, o imponiendo medidas para prevenir los nacimientos de un determinado grupo. En todos los casos, el gobierno canadiense ha hecho esas cosas con los pueblos indígenas.

Miembros de la banda de la escuela residencial indígena en la isla Kuper, que operó desde 1890 a 1975. Foto: Reuters

¿Los niños inuit también se cuentan entre las víctimas de estos internados gubernamentales? ¿Cómo la afecta a usted esta situación en lo personal?

Los niños inuit fueron enviados a sitios residenciales de internamiento, al igual que los niños de las Primeras Naciones. Por supuesto, esto me afecta personalmente. Todos los indígenas de Canadá fueron a uno de estos lugares o conocen a alguien que fue a esos lugares. No hay una sola persona indígena en Canadá que no se haya visto afectada por lo que hizo el Gobierno Federal.

Desde el extranjero Canadá se ve como un país inclusivo. A su juicio, ¿estos hallazgos de tumbas revierten esa imagen?

Algo así. Quiero decir, los pueblos indígenas nunca hemos tenido esta visión sanitizada y blanqueada de lo que es Canadá. Canadá ha estado perpetuando un genocidio en curso desde su creación. El primer ministro John A. Macdonald (1867-1873) creó la idea de las “escuelas” residenciales. Lo que es diferente ahora es que hay muchos canadienses no indígenas hablando de eso y aprendiendo la verdadera historia de Canadá, tal vez por primera vez.

¿Cómo es la actual vida de los indígenas en Canadá? ¿Considera que aún sufren discriminación?

Si. Las poblaciones indígenas tienen una tasa de desempleo mucho más alta, acceso a agua potable, alimentos, lo que sea. No hay duda de que los pueblos indígenas de Canadá sufren discriminación y se encuentran en una posición de no poder tener los recursos y las necesidades básicas para sobrevivir.

Evelyn Camille, sobreviviente de un internado indígena, recibe un abrazo después de hablar en una presentación sobre los hallazgos de 215 tumbas sin identificar descubiertas en Kamloops, Columbia Británica, el jueves. Foto: Reuters

Usted ha señalado que Canadá “se construyó a costa de los pueblos indígenas” ¿Cree que los canadienses blancos reconocen ese hecho?

Ciertamente no todos, pero muchos están empezando a hacerlo. Especialmente ahora, y desde que salió el informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (TRC) de Canadá y el informe MMIWG2S (Mujeres, niñas y personas de dos espíritus indígenas desaparecidas y asesinadas), es cada vez más común que los blancos comprendan y reconozcan que Canadá se construyó sobre un legado de genocidio contra los pueblos indígenas.

Los derechos de los aborígenes son reconocidos en la Constitución canadiense desde 1982. ¿Considera que esto ha significado un cambio para las condiciones de vida de los indígenas en Canadá?

No. La sección 35 de la Constitución define los derechos de los tratados que ya existían antes de 1982. Si la Institución Federal no apoyó los derechos indígenas antes de eso, nada cambió después de 1982. El proceso del tratado fue fundamentalmente defectuoso desde el principio.

El primer ministro canadiense Justin Trudeau antes de una ceremonia en el sitio de un antiguo internado indígena donde se detectaron 751 tumbas potenciales sin identificar, en Saskatchewan, el 6 de julio. Foto: Reuters

El actual primer ministro Justin Trudeau ha recordado que Canadá tuvo una Comisión de la Verdad y la Reconciliación y que el país ha asumido la responsabilidad “por los terribles errores del pasado”. ¿Para usted eso es suficiente? ¿Cuál debería ser la respuesta del gobierno ante los hallazgos de tumbas de niños indígenas?

No, no es suficiente. Las palabras sin acción nunca serán suficientes. No puedes decir que apoyas los hallazgos del informe de la TRC y que asumirás la responsabilidad y luego no haces nada. Un buen comienzo sería implementar de inmediato todos los llamados a la acción de la TRC, y también todos los llamados a la justicia del MMIWG2S, luego podemos comenzar a conversar sobre la reconciliación.

A raíz del hallazgo de tumbas de niños indígenas, en Canadá se produjo la quema de iglesias y el derribo las estatuas de las reinas Victoria e Isabel II. ¿Usted justifica estas acciones?

Algunas iglesias fueron incendiadas en todo Canadá, pero nadie sabe quién estaba haciendo eso, y los líderes indígenas han pedido que se detenga. Quemar lugares de culto donde muchos pueblos indígenas se reúnen y rezan no es una solución a este problema. En cuanto a las estatuas, ellos (los personas homenajeados) no están viviendo. No necesitamos glorificar a las personas que perpetuaron y continúan perpetuando la violencia, así que estoy bien con que cada estatua caiga o sea trasladada a una exhibición de historia.

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