La salud y sus factores de riesgo

Muchos son los factores de riesgo que existen para distintos tipos de enfermedades, pero a veces los confundimos y no los tratamos a tiempo. ¿Por qué es importante diferenciarlos? Consultar a tiempo con un profesional puede hacer la diferencia.




En el mundo de la salud existe gran cantidad de factores de riesgo para diferentes tipos de enfermedades. Su control a tiempo puede evitar contraer enfermedades más complejas, sin embargo, muchas veces confundimos los factores de riesgo y sus diferentes tipos. Por eso, es fundamental identificarlos y saber diferenciarlos.

¿Qué es un factor de riesgo? “Según la Organización Mundial de la Salud, es cualquier condición, característica o comportamiento que aumente la probabilidad de contraer una enfermedad o sufrir una lesión”, explica la doctora Carolina Carrasco, nutrióloga del centro MED de Puerto Varas.

De acuerdo con el estudio “Global Burden of Disease” son 87 los factores de riesgo que se relacionan a la “mortalidad atribuible, a años de vida perdidos, años de vida vividos con discapacidad, y los años de vida ajustados por discapacidad”. [1]

A pesar de esta importante cifra, la OMS señala que son cinco los factores de riesgo prevenibles que más mortalidad causan en el mundo: malnutrición infantil, el consumo de alcohol, las prácticas sexuales de riesgo, la hipertensión arterial y la falta de higiene. [2]

“Cada riesgo también tiene sus propias causas, y muchos tienen sus raíces en una compleja cadena de eventos a lo largo del tiempo, que consta de factores socioeconómicos, ambientales, las condiciones de la comunidad, y el comportamiento”, añade la organización en su informe “Global Health Risks”.

Pero es importante destacar que existen factores de riesgo modificables y no modificables. Entre los primeros están algunos como el tabaquismo, cuyo cese ayudaría a reducir el riesgo de cáncer al pulmón, por ejemplo. Otros como la ingesta de alcohol o tipo de alimentación también entran en esta categoría. “Son conductas que podemos modificar por voluntad propia”, dice la doctora Carrasco. En tanto, entre los factores de riesgo no modificables se encuentran la edad y el sexo, ya que hay ciertas enfermedades que afectan principalmente a personas mayores o a mujeres.

Situación en Chile

“Chile se encuentra en una situación de alta prevalencia de factores de riesgo para enfermedades no transmisibles (no producidas por una infección, por ejemplo) y baja en factores protectores”, explica la doctora Carrasco. Por ejemplo, el sobrepeso, el consumo de tabaco, el sedentarismo y el consumo de alcohol son algunos de los principales factores de riesgo que se encuentran en la salud en Chile.

Según la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, el sobrepeso afecta a un 39,8% de la población, mientras que la obesidad afecta a un 31,2%. Otro factor de riesgo es el tabaco, con prevalencia de consumo de un 33,2%. Por su parte, el sedentarismo afecta a un 86,7% de la población y el consumo riesgoso de alcohol alcanza un 11,7%. [3]

Es importante diferenciar los factores de riesgo de las enfermedades como tal, ya que cambia la visión que tenemos de ella. Así lo detalla la doctora María José Escaffi (@dra_escaffi) de Clínica Las Condes, en el caso de la obesidad.

“Al reconocer la obesidad como una enfermedad y no solo como un factor riesgo para contraer otras enfermedades, cambia el enfoque de su percepción y manejo. Ayuda también a reducir el estigma de la obesidad tanto a nivel población general y de profesionales de la salud. También, puede resultar en que se generen cambios a nivel de políticas públicas. Así podría existir una mayor oportunidad de acceso al tratamiento médico, farmacológico y/o quirúrgico, para que las personas que sufren de obesidad puedan tener una terapia efectiva, digna e integral”, comenta la especialista.

Hoy, se encuentra en el Parlamento un proyecto de ley que busca precisamente catalogar de manera oficial a la obesidad como una enfermedad crónica. El proyecto fue impulsado por los diputados Gonzalo Fuenzalida y José Miguel Castro y hoy ya cuenta con el apoyo del Ministerio de Salud y de diversas organizaciones creadas para combatir la obesidad en Chile.

¿Pero cómo podemos controlar los factores de riesgo? Una de las principales formas es acudir a chequeos médicos. “La idea es hacerse un chequeo al menos una vez al año, que incluya una batería de exámenes simples”, dice la doctora Carrasco. La profesional también considera importante la realización de actividad física, control del peso y tener en consideración si hay antecedentes familiares de alguna enfermedad.

[1] https://www.who.int/healthinfo/global_burden_disease/GlobalHealthRisks_report_full.pdf

[2] https://www.who.int/healthinfo/global_burden_disease/GlobalHealthRisks_report_full.pdf

[3] http://epi.minsal.cl/wp-content/uploads/2017/12/2017.21.07_pdf.primeros.resultados.pdf

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