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Cómo las olas de calor europeas impulsan una creciente demanda de productos de refrigeración chinos

La UE quiere reducir su récord de déficit comercial con China para octubre, pero la peor ola de calor de la historia del bloque está generando una demanda sin precedentes de importaciones de aires acondicionados fabricados en el gigante asiático.

Un turista se refresca en el parque Zvezda de Liubliana, Eslovenia, el 29 de junio de 2026. Foto: Zeljko Stevanic/Xinhua Ze Like¡¤sitefanniqi

Datos preliminares en Europa Occidental apuntan a más de 4.000 muertes adicionales mientras las temperaturas récord de junio perjudican la salud y los gobiernos se apresuran a reforzar la preparación ante futuras olas de calor. Ante la previsión de que las temperaturas extremas vuelvan, las autoridades afrontan ahora presión para actuar.

A miles de kilómetros de Europa, la histórica ola de calor en el Viejo Continente se ha convertido en tendencia en China. Un hashtag sobre la compra de aparatos de aire acondicionado de marcas chinas en Europa tuvo más de 56 millones de visualizaciones en la plataforma social china Weibo, obteniendo una cobertura generalizada de los medios chinos y estatales, según informó Mike Valerio, corresponsal de CNN en Beijing.

“Muchas publicaciones destacan la creciente demanda de aparatos de aire acondicionado fabricados en China, y un influencer describe esto como una fabricación china que va más allá de la venta de productos para proporcionar soluciones”, describe Valerio.

China en sí misma no es ajena al clima tan extremo. El líder del país, Xi Jinping, acaba de decirles a los funcionarios locales que respondan a los desastres naturales de verano con rapidez y eficiencia. Y a medida que el cambio climático trae un calor más extremo a Europa, aquí se agita en China más conversaciones sobre tecnología, fabricación y la creciente influencia del país.

“Otros están haciendo comparaciones entre Europa y China, donde unas pocas décadas de rápido crecimiento económico han convertido aquí el aire acondicionado de un artículo de lujo en un elemento esencial del hogar. Los turistas y expatriados chinos están describiendo noches de insomnio y diciendo que están sorprendidos de que tan pocas casas europeas tengan aire acondicionado. Un creador francés que vivía en Shanghái llegó a decir: ‘En China, incluso los cerdos tienen aire acondicionado’”, agregó, mostrando la imagen de un criadero de porcinos con equipos de climatización.

El periodista de CNN destaca en su despacho que China en sí misma no es ajena al clima tan extremo. “El líder del país, Xi Jinping, acaba de decirles a los funcionarios locales que respondan a los desastres naturales de verano con rapidez y eficiencia. Y a medida que el cambio climático trae un calor más extremo a Europa, aquí en China desata más conversaciones sobre tecnología, fabricación y la creciente influencia del país”, cierra el despacho.

Producción contra el reloj

Precisamente sobre fabricación, el diario oficial chino en inglés Global Times aseguró que los principales fabricantes chinos de aire acondicionado trabajan día y noche para satisfacer la creciente demanda de equipos tipo split portátiles, cuyas ventas se han disparado a medida que olas de calor sin precedentes azotan Europa.

El fabricante chino de aparatos de aire acondicionado Midea informó al periódico que su planta de producción en Shunde (provincia de Guangdong, en el sur de China) trabaja actualmente las 24 horas del día para incrementar la fabricación de sus modelos PortaSplit.

La empresa señaló en un comunicado que las unidades se están enviando urgentemente a Europa mediante trenes de carga que conectan ambas regiones, con el objetivo de aprovechar lo que queda de la temporada alta de verano. “Hemos registrado un sólido crecimiento de las ventas en partes de Europa Occidental. Nuestras ventas de aire acondicionado en mercados con una penetración relativamente baja de estos equipos -incluidos Francia, España, Alemania y el Reino Unido- experimentaron un aumento interanual superior al 70%”, afirmó Midea.

En tanto, el fabricante chino TCL Electronics explicaba a comienzos de mes al mismo periódico que las ventas de sus equipos de aire acondicionado habían aumentado un 300% en Francia y un 100% en España. “Para satisfacer la urgente demanda de refrigeración, TCL está considerando envíos directos en remolque a Europa y flete aéreo fletado para algunos pedidos. La empresa también ha reducido los ciclos de producción de los habituales 30 a 40 días a 10 días para aliviar la escasez en el sector minorista”, señalaba el medio.

Un análisis divulgado a fines de junio por el portal de noticias económicas local Yicai en base a cifras aduaneras oficiales sobre ventas a Bélgica, Francia, Alemania, Países Bajos, Portugal, España y Reino Unido, mostró que las exportaciones de ventiladores eléctricos desde China a diversos países de Europa aumentaron entre un 20% y un 97% interanual en los primeros cinco meses del año, antes de la ola de calor que azota el Viejo Continente y que ha reabierto el debate sobre dispositivos como el aire acondicionado.

Solo entre enero y junio de este año, las exportaciones chinas de aire acondicionado hacia la Unión Europea alcanzaron los 3.760 millones de dólares, un 43,2% más que un año antes.

Otras cifras refuerzan la tendencia. China exportó aparatos de aire acondicionado por un valor de 27.200 millones de dólares en 2025, lo que representó cerca del 40% de las exportaciones mundiales, según datos del Observatorio de Complejidad Económica (OEC), subrayando así la posición dominante del gigante asiático en la cadena de suministro global de equipos de refrigeración.

Según la Agencia Internacional de la Energía, apenas uno de cada cinco hogares europeos dispone de aire acondicionado, una cifra muy inferior a la de Estados Unidos o Asia. Pero las temperaturas registradas este año han alterado ese equilibrio.

Desequilibrios comerciales

Así, este boom de exportaciones de equipos de refrigeración chinos al Viejo Continente también tiene implicancias en la relación comercial de ambas partes. La cadena CNBC apunta que Europa quiere reducir su récord de déficit comercial con China para octubre, pero la peor ola de calor de la historia del bloque está generando una demanda sin precedentes de importaciones de aires acondicionados fabricados en el gigante asiático, un claro ejemplo de lo difícil que será para Bruselas abordar el desequilibrio comercial.

La Unión Europea y China publicaron el 29 de junio una inusual declaración conjunta con el objetivo de equilibrar el comercio entre ambas economías y abordar los problemas de acceso al mercado.

Las disputas sobre desequilibrios comerciales, controles de exportación y propiedad intelectual deben arrojar “resultados tangibles” para octubre, declaró el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, a los periodistas tras reunirse con el ministro de Comercio chino, Wang Wentao. Ambas partes acordaron crear un grupo de trabajo bilateral para supervisar los flujos comerciales, con la “garantía” por parte de Beijing de que los controles de exportación vigentes sobre tierras raras e imanes permanentes no perturbarán las cadenas de suministro de la UE.

El déficit comercial del bloque con China aumentó un 15% el año pasado, hasta alcanzar los 360.000 millones de euros, con déficit en los 27 Estados miembros, y se amplió a 98.000 millones de euros en el primer trimestre, el nivel más alto desde 2022. Los equipos y la maquinaria eléctrica se encuentran entre los productos más importados.

“La sensación de urgencia ante la amenaza que supone China para la industria europea parece haber llegado a un punto crítico”, afirmó Gabriel Wildau, director general de la consultora Teneo, mientras que el liderazgo chino ha mostrado “poco interés en apaciguar a Europa”.

“No hay indicios de que se estén tomando medidas políticas lo suficientemente contundentes como para reducir significativamente el superávit comercial con Europa”, señaló Wildau a CNBC.

“Europa descubre que es difícil iniciar una guerra comercial con China durante una ola de calor”, resumía la situación a comienzos de mes el diario The Wall Street Journal, destacando que “los ciudadanos del continente se apresuran a comprar aires acondicionados chinos, mientras que los funcionarios de la UE cuestionan a Beijing por la avalancha de exportaciones”.

Para graficarlo, el periódico señaló que el alcalde del distrito 17 de París, Geoffroy Boulard, compró recientemente 50 aparatos de aire acondicionado para instalarlos en escuelas locales, donde las temperaturas en un edificio habían superado los 44 grados Celsius, según un video que publicó en X el 24 de junio. Los aparatos de aire acondicionado que compró eran de la marca china Haier.

“Si China deja de vender aires acondicionados, ¿seguirán los caballeros europeos tan apasionados por el tema del ‘exceso de capacidad’?”, rezaba un comentario publicado por Yuyuan Tantian, una cuenta de redes sociales vinculada a la cadena de televisión pública china CCTV, consignó el Journal.

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