Por Fernando Fuentes“El disruptor en jefe”: La realpolitik de Trump se apodera del Foro de Davos
El inquilino de la Casa Blanca, quien ofrecerá su discurso este miércoles, estará acompañado probablemente de la mayor delegación estadounidense en años. Según el director ejecutivo del Foro Económico Mundial, Børge Brende, la reunión de este año "se desarrolla en el contexto geopolítico más complejo desde 1945".

Históricamente, el Foro Económico Mundial ha sido incómodo para Donald Trump. En su primera aparición en Davos, en 2018, fue un invitado incómodo en la fiesta de la élite mundial, siendo objeto de abucheos ocasionales. Regresó con fuerza en 2020, desestimando a los “profetas catastróficos” sobre el clima y la economía. Y en 2025, participó por videoconferencia, exigiendo tasas de interés más bajas y amenazando con aranceles a quienes fabrican productos en cualquier lugar que no sea Estados Unidos.
Este año, el inquilino de la Casa Blanca acude en persona al Foro de Davos, en Suiza, con un séquito de funcionarios estadounidenses en un contexto mundial en constante cambio, en gran parte debido a sus propias acciones poco convencionales, tanto a nivel nacional como internacional. “De repente, un evento que antes se consideraba un foro de debate para ejecutivos que creían poder resolver los problemas del mundo se ha convertido en una cita obligada a la que la gente ansía asistir”, apuntó el diario The Wall Street Journal.
El Foro Económico Mundial (FEM), el grupo de expertos cuyo encuentro anual de cinco días comenzó este lunes, tiene como lema declarado “mejorar el estado del mundo”, y el tema de este año es “Un espíritu de diálogo”. Una pregunta es si Trump hablará con los asistentes o hacia ellos.

Casi 3.000 funcionarios de negocios, defensa y política abordarán temas que incluyen la creciente brecha entre ricos y pobres; el impacto de la inteligencia artificial en los empleos; preocupaciones sobre el conflicto geoeconómico; aranceles que han sacudido relaciones comerciales de larga data; y una erosión de la confianza entre comunidades y países.
“Realmente será una discusión en un momento muy importante... la geopolítica está cambiando”, estimó Mirek Dušek, director de programación del foro. “Algunos piensan que estamos en una transición, algunos piensan que ya hemos entrado en una nueva era. Pero creo que es innegable que estamos viendo un panorama más competitivo y más disputado”, comentó a The Associated Press.
La tercera visita de Trump a Davos como presidente se produce mientras los aliados de Estados Unidos se preocupan por su ambición de apoderarse de Groenlandia, América Latina lidia con sus esfuerzos por obtener el petróleo de Venezuela, y sus ataques contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, han generado preocupación entre líderes empresariales y legisladores por igual. Las credenciales de pacificador de Trump también estarán sobre la mesa: se avecina un anuncio sobre su “Consejo de Paz” para Gaza, y él y su administración tienen previsto tener reuniones bilaterales en las salas laterales del Centro de Congresos.
En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que planea debatir nuevas propuestas de vivienda y asequibilidad en su discurso de Davos este miércoles. Recientemente, anunció que planea prohibir a los grandes inversores institucionales la compra de más viviendas unifamiliares. Según The Wall Street Journall, se espera que se dirija a la conferencia en persona por primera vez en seis años.
El secretario de Estado, Marco Rubio, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el enviado especial, Steve Witkoff, conforman la que probablemente será la mayor delegación estadounidense en años, según declaró el director ejecutivo del Foro Económico Mundial, Børge Brende. La reunión de este año “se desarrolla en el contexto geopolítico más complejo desde 1945”, declaró Brende en una conferencia de prensa previa al evento.
“Siempre ha habido un gran elefante en la habitación que la gente ha tenido que evitar (en Davos), y ahora Estados Unidos es el gran elefante en la habitación”, declaró David Kenny, director independiente y exdirector ejecutivo de Nielsen, quien asiste a su 24ª cumbre de Davos este año. Los continuos conflictos en Ucrania y Gaza también son una preocupación prioritaria para los líderes mundiales.
Entre los 3.000 participantes previstos este año se encuentran 850 directores ejecutivos y presidentes de las principales empresas del mundo, según los organizadores. Más de 60 jefes de Estado y de gobierno, entre ellos el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, se unirán a líderes empresariales como Satya Nadella de Microsoft, Jamie Dimon de JPMorgan y Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia.
Trump “está redefiniendo la agenda mundial y Davos tiene que seguirle el ritmo”, afirmó Mark Penn, exasesor de Bill Clinton y ahora ejecutivo publicitario.
“La reunión anual del Foro Económico Mundial ha adoptado en gran medida la agenda de la exestrella de reality shows. Espere más discusiones sobre tecnología, acuerdos y realpolitik, y menos sobre cambio climático”, apuntó Peter Thal Larsen, editor global de Reuters Breakingviews.
“Este año será difícil evitar a Trump. El presidente (…) llegará justo después de amenazar con imponer aranceles a algunos países europeos a menos que se permita a Estados Unidos comprar Groenlandia”, dijo Thal Larsen. Y agregó: “Es un marcado contraste con la reunión del año pasado, cuando los delegados pasaron gran parte de la semana observando con cautela los primeros días de la segunda administración de Trump a 7.000 kilómetros de distancia”.
Discurso del mandatario
“Y el miércoles estará aquí, impulsando el mensaje del Team USA en un momento de desconcierto en gran parte del resto del mundo, especialmente en Europa”, escribió, en tanto, la BBC sobre la esperada intervención del presidente republicano.
“Trump tiene previsto hablar en el que será el mayor Davos de la historia, impulsado por su presencia y sus políticas, que han provocado lo que una de las sesiones cerebrales del FEM podría denominar con un título ingenioso como ‘La Gran Disrupción Global’”, señaló la cadena británica, asegurando que “Trump es el disruptor en jefe, sin duda ahora mismo. Otros líderes mundiales y jefes corporativos lo perseguirán por su intento de coaccionar económicamente a Europa para que venda Groenlandia”. “El foro será el centro de atención esta semana, y será totalmente extraño”, añadió.
Thal Larsen añadió más comentarios al respecto: “A pesar del tema elegido para la reunión de este año .’Un espíritu de diálogo’- es poco probable que Trump escuche mucho. Su última amenaza con Groenlandia ha provocado una crisis en la OTAN y desatado airadas condenas de los países europeos. Tan solo en las últimas semanas arrestó al presidente de Venezuela y prometió ‘dirigir’ el país sudamericano, hizo campaña por un cambio de gobierno en Irán y amenazó con desplegar fuerzas militares en Minnesota. Mientras tanto, su administración ha socavado la independencia de la Reserva Federal al amenazar con presentar una acusación penal contra el presidente Jerome Powell. El agresivo estallido de actividad contrasta con la primera aparición de Trump en Davos hace ocho años, cuando declaró su esperanza ‘de un futuro en el que todos puedan prosperar y cada niño pueda crecer libre de violencia, pobreza y miedo’”.
“Considerando los debates globales sobre fronteras y poder soberano desde Groenlandia hasta Caracas y el Donbás, y los líderes mundiales presentes, no es imposible imaginar algún tipo de cumbre como la de Yalta (la reunión de 1945 que reunió a los líderes de Estados Unidos, Reino Unido y Rusia para planear la derrota de Alemania) al margen”, escribió Faisal Islam, editor de Economía de la BCC, desde Davos.
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