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El look del nuevo premier británico en la mira: sin corbata y con polera cuando no está en el Parlamento

La vestimenta de Andy Durham se convertido en un sello de su campaña política. En su afán de aparecer más cercano y alejado de Westminster siempre usa jeans, polera y, muchas veces, zapatillas.

Andy Burnham en un pub.

“He tenido que pedir permiso especial para vestir (…) lo que en Westminster llaman mi ropa de Manchester”. Con esas palabras, el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, hacía referencia, durante un discurso en el que expuso sus objetivos como jefe de gobierno, a la manera informal en la que se viste.

Por su ropa ha sido uno de los temas que ha marcado el debate en Reino Unido. Y el nuevo gobernante lo sabe y en su primera alocución de alto perfil como primer ministro electo el lunes, Burnham, de 56 años, evitó deliberadamente formalidades como la camisa o la corbata. Decidido desde hace tiempo a distanciarse de cualquier vínculo con la “burbuja de Westminster”, el exalcalde del Gran Manchester ha evitado durante años el atuendo tradicional de la élite política.

Si ya ha sido criticado por sus cambios de postura política, la prensa espera que se vea algo de eso con su vestimenta. El Sunday Times informó que Burnham no planea, por lo general, usar camisa y corbata, excepto en la Cámara de los Comunes “o para eventos excepcionales”.

Andy Burnham.

“Muchos famosos se quejan de la atención que se presta a su vestimenta. Pero en lugar de dejar que un atuendo deliberadamente informal -su característica camiseta oscura, combinada con un blazer gris holgado y lentes de montura cuadrada- hablara por sí solo, Burnham inauguró el momento más importante de su carrera política con varias bromas sobre su estilo personal”, escribió el diario Financial Times.

En este contexto, Emma Finamore, editora de reportajes de la revista Drapers, apodó a Burnham “el rey de los informales”. A su juicio, su aspecto se considera “elegante”, pero “menos formal que el de otros políticos”. “Es ambicioso, pero alcanzable. Muchas de las cosas que usa no están fuera del ámbito de lo posible”, dijo a la cadena BBC.

La revista GQ señaló que Burnham siempre se ha preocupado mucho por su forma de vestir. Tras dimitir como diputado y ser elegido alcalde del Gran Manchester en 2017, aprovechó al máximo su huida del estricto código de vestimenta de Westminster y creó un estilo basado en camisetas ajustadas negras y azul marino, jeans rectos, zapatos Clarks Wallabees (a veces con la etiqueta aún puesta) y un impermeable North Face.

También lleva zapatillas Adidas Samba, casi como una provocación al exprimier Rishi Sunak, quien fue duramente criticado en internet cuando se vieron las zapatillas asomando por debajo de sus pantalones de traje demasiado cortos. Además, Burnham lleva desde hace años el mismo reloj de buceo Tag Heuer Serie 2000, más robusto que el elegante y profesional Tissot PRX que llevaba Starmer.

“Lo que me ponía para ir al partido los fines de semana, ahora lo uso”, dijo Burnham a The Guardian en 2022. Su ropa transmite, o pretende transmitir, que es un tipo normal y corriente, sin pretensiones, que no tiene tiempo para el circo de los trajes y las corbatas del sur. Y hay toques muy intencionados de la esencia de Manchester: lleva un pin de abeja amarilla, en referencia a la red de autobuses de la ciudad que él mismo modernizó. También es fan de Private White VC, una marca que apuesta por las prendas de abrigo y sweaters de tonos sobrios y elegantes que tanto le gustan, y que confecciona su ropa en una fábrica de Manchester con 200 años de historia”, escribió la revista.

La cadena BBC recordó que antes de 2020, era más frecuente ver a Burnham con traje que sin él. En las fotos de su segunda campaña para el liderazgo del Partido Laborista en 2015, aparece vestido de traje y corbata, sentado junto a uno de sus rivales, el mucho más informal Jeremy Corbyn, quien sin corbata ni traje, arrasó en esa contienda, superando a Burnham, que quedó en segundo lugar.

Andy Burnham pronuncia su primer discurso como primer ministro británico frente al número 10 de Downing Street en Londres, Reino Unido, el 20 de julio de 2026. Foto: Xinhua Li Ying

La cadena recordó que un lugar donde tendrá que acatar un código de vestimenta formal es en la Cámara de los Comunes. Aunque el anterior presidente de la Cámara, John Bercow, flexibilizó las normas, indicando a los diputados que no era necesario llevar corbata, su sucesor, Sir Lindsay Hoyle, no está de acuerdo.

De hecho, la BBC señaló que en su discurso durante la recepción de verano para periodistas de Westminster, dijo: “Sea rey del Norte o no, a menos que Andy Burnham cambie su camiseta oscura por una camisa y corbata, en mi reino no lo van a convocar”.

En la misma línea se especula que Burnham no pueda vestir su “ropa de Manchester” cuando vaya a la Casa Blanca. La decisión del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, de prescindir de los trajes y optar por ropa de estilo militar responde a su deseo de mostrar solidaridad con los soldados que luchan contra los rusos.

Pero molestó a algunos estadounidenses y su atuendo fue un factor en el infame altercado entre Zelensky, Donald Trump y su vicepresidente JD Vance en el Despacho Oval.

La forma de vestir del laborista también ha sido objeto de críticas del Partido Conservador, la líder tory, Kemi Badenoch, el mes pasado, calificó a Burnham como “un par de pestañas y una camiseta negra”.

El alcalde de Manchester, Andy Burnham. Foto: Archivo

En un video en respuesta a su comentario sarcástico, Burnham miró su camiseta antes de decir: “No es negra, es azul marino oscuro”.

En un discurso pronunciado tras ser confirmado la semana pasada como el nuevo líder laborista, Burnham, vestido con traje y corbata, no pudo resistir la tentación de volver a mencionar su vestimenta. Según él, el Partido Laborista había usado “demasiadas prendas conservadoras” en el pasado.

“Déjame decirte que me alegra mucho que Kemi no apruebe mi estilo de vestir, porque a mí tampoco me gusta el suyo”, dijo Burnham. “A partir de ahora, lo hacemos de otra manera”.

Irónicamente, el expremier Keir Starmer también había adoptado el estilo informal de su sucesor, y al primer ministro saliente se le veía a veces con buzo, poleras de Stone Island y zapatillas Adidas.

La diferencia, según el profesor Rob Ford, que fue consultado por la BBC, es que las elecciones de moda de Burnham han calado hondo en el público. “El hecho de que la gente se haya dado cuenta de que tiene una forma de vestir peculiar es una victoria para sus esfuerzos de promoción de marca”, indicó.

Un ejemplo de lo anterior ocurrió en 2020, cuando, usando una chaqueta de trabajo azul marino de Howick hizo un discurso que se volvió viral y le valió el apodo de “rey del Norte”, al hacer un ataque desafiante al enfoque autoritario del gobierno conservador de Boris Johnson respecto a las medidas de confinamiento por la pandemia, incluso se exhibió en el Museo de Historia Popular de Manchester como ejemplo de vestimenta política impactante.

“Al igual que Nigel Farage, la ropa de Burnham es una página más de su programa electoral: las chaquetas Barbour y las chaquetas cruzadas del líder de Reform UK evocan un ideal nostálgico de Inglaterra que promete recuperar, y sus atuendos prometen una Gran Bretaña optimista e igualitaria donde Londres no domine y los Stone Roses suenen siempre de fondo”, escribió GQ.

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