Por Fernando FuentesLas interrogantes que plantea la expiración del tratado de desarme nuclear entre Rusia y EE.UU.
El Kremlin dijo el jueves que lamentaba la expiración del último pacto de armas nucleares restante entre Rusia y Estados Unidos, mientras que el presidente norteamericano, Donald Trump, declaró que estaba en contra de mantener sus límites y quiere un mejor acuerdo.

Al expirar el jueves el Tratado New START (acrónimo de Strategic Arms Reduction Treaty), conocido como START III, por primera vez desde 1972 el mundo entró en una era sin límites verificables para los arsenales atómicos de Estados Unidos y Rusia, las mayores potencias nucleares. Así lo entiende Moscú, que esta semana advirtió que el escenario internacional será “más peligroso”, mientras Washington evitó promover hasta última hora una nueva negociación bilateral.
Según la cadena alemana Deutsche Welle, el START III finalizó a las 00.00 GMT del 5 de febrero, con lo cual Moscú y Washington dejan de estar obligados a una serie de restricciones sobre sus arsenales nucleares.
Tras la implosión de la Unión Soviética, Washington y Moscú decidieron negociar un sistema de control nuclear, destinado sobre todo a minimizar los riesgos de una guerra por accidente. Frenaron la carrera nuclear y comenzaron a compartir información para reducir la desconfianza mutua. El objetivo era evitar una fatalidad desencadenada por un error de cálculo o por una “sorpresa estratégica” derivada de un “exceso de secretismo”, según explica la página web del Departamento de Estado norteamericano.
Con este espíritu en mente, George H. W. Bush y Mijaíl Gorbachov firmaron el 31 de julio de 1991 en Moscú el primer acuerdo de control nuclear, el START I (Tratado para la Reducción de Armas Estratégicas). Lo sustituyó uno similar, el START II, acordado el 3 de enero de 1993 también por Bush y el presidente ruso, Boris Yeltsin.
La tercera versión de ese acuerdo, el New START, la selló el presidente Barack Obama y su homólogo ruso, Dmitri Medvedev, 8 de abril de 2010. En virtud de sus disposiciones, ambos países se comprometieron a reducir las fuerzas nucleares estratégicas y abrieron la puerta a amplias inspecciones “in situ” para verificar su cumplimiento.
El pacto entre Washington y Moscú, conocido formalmente como Tratado de Medidas para la Ulterior Reducción y Limitación de las Armas Estratégicas Ofensivas, limitaba a cada parte a no más de 1.550 cabezas nucleares (una reducción de casi el 30% con respecto al límite anterior establecido en 2002), en no más de 700 misiles y bombarderos desplegados y listos para su uso.
También limita el número de lanzadores y bombarderos pesados a 800 para cada país, aunque esta cantidad sigue siendo más que suficiente para destruir la Tierra. Estados Unidos tiene, que se conozca, 5.177 cabezas nucleares. Rusia, 5.459.
Originalmente, el tratado debía expirar en 2021, pero se prorrogó cinco años más. El pacto también preveía amplias inspecciones in situ para verificar su cumplimiento, pero éstas finalizaron en 2020 debido a la pandemia de Covid-19 y nunca se reanudaron.
En febrero de 2023, el presidente ruso Vladimir Putin suspendió la participación de Moscú, alegando que el Kremlin no podía permitir las inspecciones estadounidenses de sus instalaciones nucleares en un momento en que Washington y sus aliados de la OTAN han declarado abiertamente que su objetivo es la derrota de Moscú en Ucrania.
En septiembre de 2025, Putin había propuesto a Washington prolongar por un año los términos del tratado, una propuesta calificada entonces de “buena idea” por su homólogo estadounidense Donald Trump, pero a la que Estados Unidos no dio seguimiento.
En julio, el líder republicano había afirmado que “cuando se eliminan las restricciones nucleares, se trata de un problema importante para todo el mundo”. Pero en octubre, sorprendió al mundo al pedir que Estados Unidos reanudara las pruebas nucleares por primera vez en más de 30 años, aunque no está claro si lo llevará a cabo.
“Involucrar a China en las conversaciones”
Un funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato, dijo a AFP que a Trump le gustaría ver “límites a las armas nucleares e involucrar a China en las conversaciones sobre control de armamentos”. La forma de lograrlo, dijo el funcionario, será aclarada por el mandatario “a su debido tiempo”.
Interrogado en una conferencia de prensa, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, se limitó a explicar el miércoles que el presidente Trump se expresaría “más tarde” al respecto, sin precisar cuándo, y subrayó la postura de Washington.
“El presidente (Trump) ha sido claro en el pasado en que, para lograr un verdadero control de armas en el siglo XXI, es imposible hacer cualquier cosa que no incluya a China, debido a su vasto y rápidamente creciente arsenal”, dijo Rubio.
Rusia señaló el miércoles el fin de su vinculación al tratado. “Asumimos que las partes del Nuevo START ya no están ligadas a ninguna obligación ni declaración simétrica en el contexto del tratado”, afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso en un comunicado.
Sin embargo, durante una conversación el miércoles con su homólogo chino Xi Jinping, el presidente ruso “subrayó que, en esta situación, actuaremos con prudencia y responsabilidad”, informó el asesor diplomático de Putin, Yuri Ushakov, en una conferencia de prensa con periodistas. “Seguimos abiertos a encontrar vías de negociación y garantizar la estabilidad estratégica”, aseguró Ushakov.
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la situación como un “momento grave para la paz y la seguridad internacional” y exhortó a Washington y Moscú a “regresar a la mesa de negociaciones sin demora y acordar un marco sucesor”. “Esta disolución de décadas de logros no podría llegar en peor momento: el riesgo de que se utilice un arma nuclear es el más alto en décadas”, advirtió Guterres en un comunicado.
“Lo vemos con malos ojos”
Jon Wolfsthal, director de riesgo global de la Federación de Científicos Estadounidenses, dijo que Trump y Putin podrían descolgar el teléfono y acordar de inmediato la extensión del Nuevo START. “Esta es una oportunidad fácil que el gobierno de Trump debería haber aprovechado hace meses”, dijo.
Wolfsthal es uno de los expertos que participan en el “Reloj del Juicio Final”, que simboliza la cercanía de la humanidad a la destrucción. Recientemente se adelantó la hora del reloj, en parte debido a la desaparición del Nuevo START.
Alexander Khramchikhin, analista militar ruso, dijo que las dos potencias ya habían indicado que harían lo que quisieran. “Está claro que el tratado ha llegado a su fin”, afirmó. “Es solo una formalidad vacía que desaparecerá”.
Vassily Kashin, director del Centro de Estudios Europeos e Internacionales Integrales en Moscú, aseguró que Rusia observaría si Estados Unidos aumenta su arsenal nuclear y, de ser así, reaccionará. “Pero si los estadounidenses no toman medidas drásticas, como la instalación de ojivas, lo más probable es que Rusia simplemente espere, observe y guarde silencio”, dijo.
El Kremlin declaró el jueves que Rusia seguirá adoptando un enfoque responsable en materia de estabilidad nuclear estratégica, a pesar de la expiración del último tratado de control de armas nucleares entre Moscú y Washington.
“Hoy termina el día y el tratado dejará de tener efecto”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov a la prensa. Rusia había sugerido que ambas partes extendieran voluntariamente los términos del acuerdo por un año para tener tiempo de discutir un tratado sucesor, una propuesta a la que, según afirmó, Estados Unidos nunca había respondido formalmente.
“El acuerdo está llegando a su fin. Lo vemos con malos ojos y expresamos nuestro pesar”, declaró Peskov, quien indicó que el asunto se había tratado en una llamada entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente chino, Xi Jinping, un día antes.
“Lo que ocurra a continuación dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos. En cualquier caso, la Federación Rusa mantendrá su enfoque responsable y atento respecto a la cuestión de la estabilidad estratégica en el ámbito de las armas nucleares y, por supuesto, como siempre, se guiará ante todo por sus intereses nacionales”, agregó Peskov.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China declaró el jueves que la expiración del tratado de armas entre Estados Unidos y Rusia era lamentable e instó a Washington a reanudar el diálogo con Moscú sobre “estabilidad estratégica”.
“China lamenta la expiración del Nuevo Tratado START, ya que este es de gran importancia para mantener la estabilidad estratégica global”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian.
“La comunidad internacional está preocupada en general por el impacto negativo que la expiración del tratado tendrá en el sistema internacional de control de armas nucleares y el orden nuclear global”, indicó.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino reiteró su estricto apego a una estrategia nuclear de autodefensa.
“China se ha adherido sistemáticamente a una estrategia nuclear de autodefensa, ha respetado la política de no ser el primero en usar armas nucleares y se ha comprometido incondicionalmente a no usar ni amenazar con usar armas nucleares contra Estados no poseedores de armas nucleares o zonas libres de armas nucleares”, declaró Lin, añadiendo que China mantiene su arsenal al nivel mínimo necesario para la seguridad nacional.
Lin añadió que sus fuerzas nucleares son mucho menores que las de Washington y Moscú y reiteró que no participará en sus negociaciones bilaterales de reducción de armas. “Las fuerzas nucleares de China no están al mismo nivel que las de Estados Unidos y Rusia, y China no participará en las negociaciones de desarme en esta etapa”, señaló.
“Contención y responsabilidad”
Por su parte, la OTAN pidió “contención y responsabilidad” tras la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START firmado entre Estados Unidos y Rusia, y criticó a Moscú su “retórica nuclear irresponsable” por su “postura de intimidación estratégica”.
Fuentes de la OTAN indicaron a Europa Press que, una vez expirado este mismo jueves el tratado de reducción de armas nucleares sin que las partes acordaran una prórroga, “la contención y la responsabilidad” con el arsenal nuclear “son fundamentales para la seguridad global”.
En este contexto, la Alianza Atlántica destacó de que en los últimos tiempos Rusia “ha incrementado su dependencia de los sistemas de armas nucleares” y ha estado desarrollando “nuevos sistemas nucleares”, además de “desplegar capacidades” de misiles de corto e intermedio alcance con doble capacidad.
Para la OTAN, “la retórica nuclear irresponsable de Rusia y su señalización nuclear coercitiva” demuestran “una postura de intimidación estratégica”, toda vez que el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que Rusia suspendía su participación en el Nuevo START en febrero de 2023, en medio de la invasión de Ucrania.
Propuesta de Trump
En medio de este escenario, Trump propuso este jueves trabajar en un tratado “nuevo, mejorado y modernizado” que “pueda perdurar en el futuro” para reducir los arsenales nucleares tras la expiración del Nuevo START.
“En lugar de extender el Nuevo START, un acuerdo mal negociado por Estados Unidos que, además de todo lo demás, ha sido gravemente violado, deberíamos poner a nuestros expertos nucleares a trabajar en un tratado nuevo, mejorado y modernizado que pueda perdurar en el futuro”, expresó en un mensaje publicado en redes sociales.
El mandatario republicano aprovechó también para asegurar que “Estados Unidos es el país más poderoso del mundo”. “Reconstruí completamente sus Fuerzas Armadas durante mi primer mandato, incluyendo armas nucleares nuevas y muchas reacondicionadas”, expresó.
Washington aseguró este jueves que la Administración de Donald Trump quiere “mantener límites” a los arsenales nucleares tras la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START, antes de insistir en su voluntad de que China se sume a unas “conversaciones de control de armas”.
Durante la jornada, el medio Axios, citando tres fuentes familiarizadas con esas conversaciones, aseguró que Estados Unidos y Rusia estaban cerca de llegar a un acuerdo para seguir observando el tratado de control de armas New START.
Dos de las fuentes advirtieron que el borrador del plan aún requería la aprobación de ambos presidentes. Otra fuente confirmó que se habían llevado a cabo negociaciones durante las últimas 24 horas en Abu Dhabi, pero no que se hubiera llegado a un acuerdo.
“Acordamos con Rusia actuar de buena fe e iniciar un debate sobre las formas en que podría actualizarse”, dijo un funcionario estadounidense citado por Axios.
Otra fuente dijo que las implicaciones prácticas eran que ambas partes acordarían observar los términos del acuerdo durante al menos seis meses, tiempo durante el cual se llevarían a cabo negociaciones sobre un posible nuevo acuerdo.
Según Axios, las conversaciones sobre el Nuevo START, que se prolongaron hasta altas horas de la noche del miércoles, se desarrollaron sin la participación activa de los funcionarios del Departamento de Estado que se centran en cuestiones de control de armamentos.
El subsecretario de Control de Armamentos, Thomas DiNanno, tiene previsto intervenir en una conferencia de la ONU sobre desarme este viernes en Ginebra.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE












