Por Fernando FuentesLas razones y riesgos tras la decisión de Trump de bloquear el estrecho de Ormuz
El mandatario advirtió que EE.UU. “eliminará” cualquier buque iraní que interfiera en el bloqueo a puertos de la República Islámica. Teherán respondió que cualquier restricción estadounidense a los barcos en aguas internacionales sería “ilegal” y constituiría un acto de “piratería”.

Estados Unidos puso en marcha este lunes el bloqueo sobre los puertos y zonas costeras de Irán, una medida que eleva la tensión tras el fracaso de las negociaciones de alto el fuego en Pakistán y que ya provocó la paralización del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.
Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comenzaron a implementar el bloqueo a todo el tráfico marítimo que entre y salga de los puertos iraníes a las 10:00 a.m. (hora del este), de conformidad con la proclamación del Presidente Donald Trump.
“El bloqueo se aplicará de manera imparcial a los buques de todas las naciones que entren o salgan de los puertos y zonas costeras iraníes, incluidos todos los puertos iraníes en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. Las fuerzas del CENTCOM no impedirán la libertad de navegación de los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz hacia y desde puertos no iraníes”, indicó el comando.

En una publicación en su red Truth Social, Trump advirtió que EE.UU. “eliminará” cualquier buque iraní que interfiera en el bloqueo a puertos de la República Islámica. “La Armada iraní yace en el fondo del mar, completamente destruida: 158 buques. No hemos atacado su pequeño número de lo que ellos llaman ‘buques de ataque rápido’, porque no los considerábamos una gran amenaza. Advertencia: Si alguno de estos buques se acerca a nuestro BLOQUEO, será ELIMINADO inmediatamente, utilizando el mismo sistema de eliminación que empleamos contra los narcotraficantes en barcos en alta mar. Es rápido y brutal”, escribió. En ese mismo mensaje, Trump agregó que el 98,2% de las drogas que ingresaban a Estados Unidos por vía marítima “se han detenido”, en un intento por reforzar el impacto de su estrategia.
Ante el anunciado bloqueo naval de EE.UU, Irán amenazó con represalias. Un portavoz militar iraní, citado por medios estatales, afirmó que cualquier restricción estadounidense a los buques en aguas internacionales sería “ilegal” y constituiría un acto de “piratería”. Si los puertos iraníes se vieran amenazados, ningún puerto del golfo Pérsico ni del golfo de Omán permanecería seguro, añadió.
Previamente, la Guardia Revolucionaria iraní había declarado que cualquier buque militar que se acercara al estrecho sería considerado violador del alto el fuego.
La agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) informó este lunes que se estaban aplicando restricciones de acceso marítimo que afectan a los puertos y zonas costeras iraníes, incluyendo ubicaciones a lo largo del golfo Pérsico, el golfo de Omán y el estrecho de Ormuz. “Las restricciones de acceso se aplican sin distinción a los buques de cualquier bandera que hagan escala en puertos, terminales petroleras o instalaciones costeras iraníes”, añadió.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, respaldó este lunes el bloqueo anunciado por el presidente estadounidense en el estrecho de Ormuz tras el fracaso de las conversaciones con Irán en la capital de Pakistán, Islamabad. “Apoyamos esta postura firme y mantenemos una coordinación constante con Estados Unidos”, señaló Netanyahu tras una reunión con su gabinete, negando que haya una “desconexión” con Washington y reiterando que Estados Unidos e Israel tienen una “coordinación sin precedentes”.
China cuestionó la medida de Trump. El bloqueo del estrecho de Ormuz no beneficia los intereses comunes de la comunidad internacional, declaró el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, a Khaldoon Khalifa Al Mubarak, enviado especial del presidente de Emiratos Árabes Unidos para China, en Beijing el lunes, según un comunicado del ministerio.
“China espera que las partes involucradas respeten los acuerdos de alto el fuego temporal, mantengan su compromiso con la resolución de las disputas por medios políticos y diplomáticos, y eviten la reanudación de las hostilidades”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Guo Jiakun, en una conferencia de prensa habitual el lunes.
De igual forma de manifestó la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, quien aseguró que el bloque comunitario rechazará “cualquier disposición que limite el paso libre y seguro” por el estrecho de Ormuz. Durante su intervención este lunes en el Consejo de la Seguridad de la ONU, también llamó a promover “un acuerdo multilateral” que dé seguridad jurídica y ofrezca herramientas para garantizar la libertad de navegación en todo el mundo.
“¡Enviados al infierno!”
El domingo, Trump publicó en redes sociales: “La Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a BLOQUEAR a todos los barcos que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”. Acusando a Irán de “EXTORSIÓN MUNDIAL”, el mandatario amenazó con que cualquiera que atacara a los buques estadounidenses sería “¡ENVIADO AL INFIERNO!”.
La decisión de Irán de restringir el paso de petroleros por el estrecho ha causado graves daños económicos a algunos países que dependen del crudo de Medio Oriente y ha disparado los precios en todo el mundo, incluido Estados Unidos. “Entonces, ¿por qué Trump querría bloquear un estrecho que dice querer reabrir?”, se preguntó la cadena CNN.
Según informes, la reapertura del estrecho fue uno de los principales puntos de fricción en las negociaciones del fin de semana entre Estados Unidos e Irán. Teherán ha manifestado su deseo de mantener el control de la vía marítima una vez finalizada la guerra y ha propuesto un plan para cobrar una tarifa de hasta dos millones de dólares por cada barco que la atraviese. Trump y otros líderes mundiales han rechazado dicho plan, calificándolo de ataque a la “libertad de navegación”.
En términos técnicos, el estrecho no está completamente cerrado: Irán ha permitido gradualmente el paso de algunos petroleros a cambio del pago de peaje. Y, sobre todo, Irán ha permitido que su propio petróleo siga entrando y saliendo de la región durante la guerra: el país logró exportar en promedio 1,85 millones de barriles de crudo al día hasta marzo -unos 100.000 barriles diarios más que en los tres meses anteriores-, según la firma de análisis Kpler.
A pesar de las afirmaciones de Trump de que la reapertura de la vía marítima no es su responsabilidad, el presidente se encuentra bajo presión para resolver el problema antes de que el cierre continuo del estrecho desate una crisis aún mayor para la economía global. Los enviados de Trump no lograron negociar eficazmente con Teherán para la reapertura de la vía marítima.
El Ejército estadounidense aún no ha ofrecido muchos detalles, incluyendo cuántos buques de guerra se utilizarán para hacer cumplir la medida, si se emplearán aviones de combate y si algún aliado del Golfo prestará su ayuda en el esfuerzo.
Expertos citados por el diario británico The Guardian afirman que es improbable que el Ejército estadounidense dispare misiles u otras armas contra buques cisterna, dado el riesgo de un desastre ambiental. La opción más probable es que la Armada norteamericana intente obligar a los buques a cambiar de rumbo mediante amenazas, y si eso no funciona, enviará abordajes armados para tomar el control físico de los barcos, apuntan.
“Trump busca una solución rápida. La realidad es que esta misión es difícil de ejecutar en solitario y probablemente insostenible a medio y largo plazo”, declaró Dana Stroul, exalta funcionaria del Pentágono durante la administración de Joe Biden y actualmente en el Instituto Washington para la Política de Medio Oriente.
Alza del petróleo
David Goldman, reportero sénior de CNN Business, señala que, al cerrar el estrecho, Trump podría cortar una fuente clave de financiamiento para el gobierno iraní y sus operaciones militares. Las exportaciones de petróleo de Irán equivalieron a unos 45.000 millones de dólares el año pasado, o el 13% del Producto Interno Bruto (PIB), según Neil Shearing, economista jefe de Capital Economics. Es una herramienta que Washington no había querido usar: si bloquea el estrecho -incluso para el petróleo iraní-, el precio del crudo podría dispararse en todo el mundo.
Por eso la Marina de EE.UU. ha permitido el paso de petroleros iraníes por la región. Cualquier petróleo que salga ahora de la zona puede ayudar a contener, al menos en parte, los precios del crudo.
Para Stephen Collinson, reportero sénior de CNN Politics y quien cubre la Casa Blanca, dijo que el fracaso de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán deja a Trump “con una serie de opciones poco atractivas que difícilmente le brindarán una victoria decisiva o rápida”. “Pero está redoblando la apuesta con un plan para imponer un bloqueo en el estrecho de Ormuz, lo que conlleva sus propios riesgos de consecuencias graves e imprevistas”, añadió.
El plan de Trump podría ser desastroso para la economía iraní, ya devastada por años de sanciones y la nueva guerra. Pero también amenaza con agravar el impacto económico de la guerra en Estados Unidos y en la economía mundial. De hecho, los precios del petróleo volvieron a dispararse inmediatamente tras conocerse la noticia del bloqueo, y el precio del barril de crudo Brent subió un 8%, hasta los 104 dólares.
La medida “corre el riesgo de crear nuevos posibles puntos de tensión” en el conflicto, escribió este lunes en una nota el economista Neil Shearing. “¿Incautaría la Marina de Estados Unidos barcos aliados que hayan pagado peajes a Teherán? ¿Apuntaría a embarcaciones chinas en el estrecho? Cualquiera de los dos resultados representaría una escalada significativa”, añadió.
El bloqueo también “provocará un mayor endurecimiento en los mercados mundiales de petróleo”, señaló Shearing. “Irán representa aproximadamente el 4% del suministro mundial, gran parte del cual se exporta a China”.
“No veo la relación”
Para la exembajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, Trump no tiene más remedio que intentar abrir el estrecho. “Si no hacíamos nada para detenerlos, no solo tendrían más influencia, sino que dispondrían de aún más dinero para canalizarlo a sus aliados, incluso más dinero para comprar suministros para misiles balísticos y continuar con su producción nuclear”, declaró Haley a Dana Bash de CNN en el programa “State of the Union” el domingo.
La idea del presidente Trump de bloquear el estrecho podría ser “una forma de poner a prueba el control de Irán sobre la vía marítima” sin recurrir a la arriesgada maniobra de desplegar tropas terrestres estadounidenses para atacar instalaciones de misiles costeras, lo que podría ocasionar bajas estadounidenses, sostiene Collinson. Sin embargo, la operación también podría hacer que los buques estadounidenses sean más vulnerables a los ataques iraníes.
Bloquear el estrecho también aumentaría el riesgo de confrontaciones diplomáticas con grandes potencias como China si Estados Unidos intentara detener el tránsito de alguno de sus buques por el estrecho. Trump ha invertido un capital político considerable en su cumbre del próximo mes con el líder chino Xi Jinping, que ya se pospuso una vez debido a la guerra, recordó el analista de CNN.
Un bloqueo estadounidense que detenga a todos los barcos que aceptaron las condiciones de paso de Irán también podría perjudicar a aliados como Japón y a los países europeos, con los cuales Trump ya se ha enemistado por la guerra y que dependen en gran medida del petróleo del Golfo.
“No es de extrañar que algunos críticos de Trump duden de que su último intento por tomar el control de la guerra vaya a funcionar, viéndolo como otro ejemplo de un liderazgo errático caracterizado por justificaciones cambiantes para el conflicto, graves amenazas y concesiones”, escribió Collinson.
“No entiendo cómo bloquear el estrecho va a obligar a los iraníes a abrirlo. No veo la relación”, declaró el senador Mark Warner, demócrata de Virginia, en el programa “State of the Union”.
El plan de Starmer y Macron
El primer ministro británico, Keir Starmer, reiteró este lunes que Reino Unido no apoya el bloqueo de Ormuz ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras el fracaso de las conversaciones con Irán en Islamabad.
En declaraciones a la emisora BBC Radio 5, Starmer recalcó que el Ejecutivo británico “no apoya el bloqueo” de los puertos iraníes y reiteró que su posición pasa por abrir el estratégico paso en el golfo Pérsico porque “es la forma de que baje el precio energético lo más rápido posible”.
Así confirmó que las capacidades militares británicas de desminado naval se encuentran en la zona, pero “no entrarán en cuestiones operativas”, para promover el bloqueo del estrecho.
En este sentido, defendió que “la cosa más importante” para resolver la crisis es reunir a la coalición de más de 40 países que lidera Francia y Reino Unido para, mediante la movilización colectiva, restablecer el libre paso en Ormuz, escenario de choques bélicos en el contexto de la guerra en Irán.
Francia y Reino Unido organizarán “en los próximos días” una “conferencia” sobre una “misión internacional pacífica destinada a restaurar la libertad de navegación” en el estrecho de Ormuz, anunció este lunes el presidente francés, Emmanuel Macron.
“Esta misión, estrictamente defensiva y ajena a las partes beligerantes, tendrá la vocación de desplegarse en cuanto la situación lo permita” y estará abierta a “los países dispuestos a contribuir”, agregó Macron en la red social X.
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