Por Cristina CifuentesRusia enfoca ataques contra red ferroviaria de Ucrania: La columna vertebral del transporte del país
Las fuerzas del Kremlin han atacado los trenes considerados clave para la economía del país, debido a que transportan militares, municiones, autoridades mundiales, entre otros.

En los últimos días, los ataques con drones rusos, muchos de ellos propulsados por motores a reacción, han asolado Kiev y sus alrededores, causando la muerte de residentes y daños en viviendas, bodegas de alimentos y trenes.
Rusia ha intensificado sus ataques aéreos durante este verano, aprovechando la escasez de interceptores en Ucrania capaces de derribar misiles balísticos. Sin embargo, el creciente uso de oleadas de drones durante el día ha generado otro tipo de perturbación para los residentes de Kiev, paralizando el metro y alterando sus rutinas diarias.
Y es que el Kremlin también ha atacado deliberadamente la red ferroviaria del país, con seis empleados muertos el martes en los últimos bombardeos en Kiev.
En Ucrania, pocas instituciones han adquirido la importancia simbólica del ferrocarril. Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022, Ukrzaliznytsia (Ferrocarriles Ucranianos) ha sido simultáneamente una empresa de transporte, una red logística militar, un servicio de evacuación, un ferrocarril diplomático, una organización humanitaria y una de las principales arterias que mantienen unido al Estado ucraniano.
Ukrzaliznytsia informó que, solo en el primer trimestre de 2026, Rusia llevó a cabo 541 ataques contra la infraestructura y el material rodante ferroviario, dañando 1.718 instalaciones y dejando 28 trabajadores ferroviarios heridos.
A finales de agosto, las autoridades de infraestructura del país reportaron 1.534 ataques contra el ferrocarril solo durante 2026. En el transcurso de la guerra a gran escala, según cifras citadas por las autoridades ucranianas, 249 vagones y 492 locomotoras resultaron dañados y 52 empleados ferroviarios perdieron la vida en el cumplimiento de su deber, sostuvo el portal de Liviv Herald.
La red ferroviaria de Ucrania es la tercera más grande de Europa, con 24.000 kilómetros de vías. Ha sido vital para la población civil del país durante la guerra, transportando a cuatro millones de personas y aproximadamente 120.000 mascotas. En sus vagones han viajado líderes mundiales a Kiev.
En el ataque del martes, Ukrzaliznytsia informó que sus trabajadores fallecieron cuando un misil balístico impactó en un depósito de locomotoras. Añadió que los rusos atacaron otras instalaciones ferroviarias durante un bombardeo masivo sobre Kiev y la región. Al menos 12 personas murieron y una docena resultaron heridas, entre ellas tres niños.
“Una noche terriblemente difícil para toda la familia ferroviaria. El personal ferroviario ha estado trabajando en el lugar desde primera hora de la mañana. El ataque ha causado daños importantes. Los equipos de rescate siguen extinguiendo varios incendios”, declaró Oleksandr Pertsovsky, presidente de la empresa de trenes.
El ataque se produjo horas antes de que los niños ucranianos comenzaran el nuevo año escolar.

Columna vertebral de la economía
Serhii Leshchenko, miembro del consejo de supervisión de Ukrzaliznytsia, describió el ferrocarril como la “columna vertebral de la economía de Ucrania”. Era el principal proveedor logístico del Ejército y la industria del país, y transportaba a 600.000 personas cada semana, según indicó a The Guardian. Con 170.000 trabajadores, era también la mayor empresa de Ucrania.
Por estas razones, Rusia intentaba destruir las vías férreas, añadió. En el primer año de la guerra atacó puentes, que podían reemplazarse fácilmente. Después, bombardeó las vías y las subestaciones eléctricas. Ucrania entonces empezó a usar locomotoras diésel. Este año, Rusia comenzó a lanzar “ataques directos contra locomotoras civiles”, dijo, una táctica insidiosa, en un momento en que Ucrania tiene escasez de defensas aéreas.
Varios maquinistas han muerto y varias locomotoras han sido atacadas dentro de los depósitos. Leshchenko explicó que si un dron Shahed se acerca a menos de 50 kilómetros de un tren, este debe ser evacuado y solo puede continuar su viaje una vez que la amenaza haya pasado.

El diario Lviv Herald explicó que Ucrania heredó de la Unión Soviética una enorme red ferroviaria construida principalmente para el transporte de mercancías industriales y formaciones militares a través de un territorio continental. “En tiempos de paz, esto a veces parecía engorroso y anticuado. En tiempos de guerra, se convirtió en un activo estratégico extraordinario”, indicó el periódico.
El transporte por carretera es flexible, pero ineficiente para trasladar grandes cantidades de material. Un tren de mercancías puede transportar cantidades de munición, combustible, vehículos, equipos de ingeniería y maquinaria pesada que requerirían decenas o cientos de camiones. Los ferrocarriles también permiten transportar tropas rápidamente entre sectores distantes de un frente que se extiende a lo largo de cientos de kilómetros, añadió Lviv Herald.
El ferrocarril ucraniano también conecta Ucrania con Europa. Las armas procedentes de Polonia y otros países de la OTAN deben dirigirse hacia el este. Las exportaciones ucranianas deben dirigirse hacia el oeste o hacia los puertos del Mar Negro. Los civiles deben evacuar las ciudades amenazadas. Los soldados viajan de permiso y regresan a sus unidades. Los funcionarios gubernamentales se desplazan por todo el país a través de trenes.
“Por lo tanto, el ferrocarril no es simplemente una parte de la economía ucraniana. Es parte del sistema nervioso estratégico del país. Los rusos lo entienden perfectamente”, sostuvo el diario.

En este contexto, los trabajadores ferroviarios han adquirido una notable experiencia en la reparación de infraestructuras dañadas, restableciendo con frecuencia los servicios con una rapidez asombrosa tras los ataques.
Pero el diario indicó que esto ha creado el problema clásico de la guerra de interdicción: destruir infraestructuras solo es útil si el enemigo no puede repararlas más rápido de lo que se pueden destruir. Por lo tanto, Rusia parece cada vez más interesada en atacar aquello que es más difícil de reemplazar, sostuvo.
Por ejemplo, a finales de mayo de 2026, el presidente de Ukrzaliznytsia, Oleksandr Pertsovskyi, declaró que más de 100 locomotoras diésel y eléctricas ya habían sido alcanzadas por la última oleada de ataques. La gravedad de la situación es considerable. Ucrania puede reparar un tramo de vía férrea con relativa rapidez, pero no puede fabricar cientos de locomotoras de repuesto de la noche a la mañana.
No todas las locomotoras son intercambiables. El ferrocarril ucraniano opera con diferentes sistemas eléctricos, y las locomotoras diésel siguen siendo especialmente importantes cuando se interrumpe el suministro eléctrico o se daña la infraestructura electrificada. Por lo tanto, una campaña contra las locomotoras ataca la resiliencia del ferrocarril, más que su infraestructura, explicó Lviv Herald.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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